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¿Qué es la leucemia?.
La
leucemia es el cáncer de la sangre y se desarrolla en la médula ósea. La
médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra en el centro de los
huesos grandes del cuerpo y que produce las tres principales células de la
sangre: Glóbulos blancos (que combaten las infecciones), glóbulos rojos
(que transportan oxígeno) y plaquetas (que detienen las hemorragias y
permiten que la sangre coagule). Por razones que se desconocen, la médula
ósea de un niño con leucemia produce glóbulos blancos que no maduran
correctamente, pero que continúan reproduciéndose. Las células sanas y
normales se reproducen sólo cuando hay espacio suficiente para ellas. El
cuerpo puede regular la producción de células enviando señales que indican
cuándo ésta debe detenerse. En el caso de la leucemia, estas células no
responden a dichas señales y se reproducen, independientemente del espacio
disponible.
Estas células anormales se reproducen muy rápidamente y no funcionan como
glóbulos blancos sanos, cuya tarea es combatir las infecciones. Cuando los
glóbulos blancos inmaduros, llamados blastos, comienzan a desplazar a las
células sanas de la médula ósea, el niño experimenta los síntomas de la
leucemia (infecciones, anemia, sangrado).
¿A
quiénes afecta la leucemia?
La leucemia es el tipo de cáncer más común en la infancia. En los Estados
Unidos, afecta a aproximadamente 3000 niños anualmente, cifra que
representa alrededor del 30 por ciento de los cánceres infantiles.
La leucemia puede manifestarse a cualquier edad, aunque es más frecuente
en los niños entre 2 y 6 años de edad. Esta enfermedad se presenta con una
frecuencia ligeramente mayor en los varones que en las mujeres y es más
común en niños caucásicos que en niños africano-americanos o de otras
razas.
¿Cuáles son las causas de la leucemia en los niños?
La mayoría de las leucemias infantiles son trastornos genéticos
adquiridos. Esto significa que las mutaciones genéticas y las anomalías
cromosómicas de las células se producen esporádicamente (al azar).
El sistema inmunológico juega un papel importante en la protección del
cuerpo contra las enfermedades, entre ellas, el cáncer. Una alteración o
un defecto del sistema inmunológico puede aumentar el riesgo de
desarrollar leucemia. Circunstancias tales como la exposición a ciertos
virus, a factores ambientales, a sustancias químicas y a diferentes
infecciones se han asociado con los daños al sistema inmunológico.
Con excepción de los síndromes genéticos específicos, no se sabe mucho
acerca de las causas de la leucemia infantil.
¿Cuáles son los distintos tipos de leucemia?
Existen tres tipos principales de leucemia, incluidos los siguientes:
* Leucemia linfocítica aguda (acute lymphocytic leukemia, ALL)
La ALL , también conocida como leucemia linfoblástica o linfoide,
representa aproximadamente entre el 75 y 80 por ciento de las leucemias
infantiles. En este tipo de trastorno, la afección se encuentra en los
linfocitos, las células que normalmente combaten las infecciones. En los
pacientes con ALL, la médula ósea produce un exceso de linfocitos que no
maduran correctamente y que desplaza a las demás células sanguíneas. Las
células sanguíneas inmaduras (blastos) no funcionan adecuadamente para
combatir las infecciones. La ALL puede producirse en un período de días o
semanas. La mayoría de los pacientes con esta afección presenta anomalías
cromosómicas (cromosomas adicionales y cambios estructurales en el
material cromosómico).
* Leucemia mielógena aguda (acute myelogenous leukemia, AML).
La AML, también llamada granulocítica, mieloide o mieloblástica,
representa alrededor del 20 por ciento de las leucemias infantiles. La AML
es un cáncer de la sangre en el cual la médula ósea produce un exceso de
granulocitos, un tipo de glóbulo blanco que normalmente combate las
infecciones. En los pacientes con AML, la médula ósea produce un exceso de
granulocitos que no maduran correctamente y que desplazan a las demás
células sanguíneas. Las células sanguíneas inmaduras (blastos) no
funcionan adecuadamente para combatir las infecciones. La AML puede
producirse en un período de días o semanas. Los niños con determinados
síndromes genéticos, entre ellos, el síndrome de Fanconi, el síndrome de
Bloom, el síndrome de Kostmann y el síndrome de Down, tienen mayor riesgo
de desarrollar AML que los demás niños.
* Leucemia mielógena crónica (chronic myelogenous leukemia, CML)
La CML es un cáncer de la sangre, poco frecuente en los niños, en el cual
la médula ósea produce un exceso de granulocitos, un tipo de glóbulo
blanco que normalmente combate las infecciones. En los pacientes con CML,
la médula ósea produce un exceso de granulocitos que no maduran
correctamente y que desplazan a las demás células sanguíneas sanas. La CML
puede presentarse en un período de meses o años. En los pacientes que
tienen CML se produce un reordenamiento cromosómico específico. Parte del
cromosoma 9 se fragmenta y se une al cromosoma 22; por lo tanto, se
produce un intercambio de material genético entre estos dos cromosomas.
Este reordenamiento cambia la posición y las funciones de determinados
genes y tiene como consecuencia un crecimiento celular descontrolado.
También pueden presentarse otras anomalías cromosómicas.
La diferencia entre la leucemia linfocítica y la leucemia mielógena es la
etapa de desarrollo de la denominada célula madre pluripotente. Esta
célula es la primera etapa de desarrollo de todas las células sanguíneas
(glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas). La célula madre
pluripotente atraviesa varias etapas de desarrollo hasta que madura como
una célula funcional. La leucemia está determinada por la etapa de
desarrollo en que se encuentra la célula cuando se vuelve maligna o
cancerosa.
Las células madre maduran como células linfoides o células mieloides. A su
vez, las células linfoides maduran como linfocitos B o linfocitos T. Si la
leucemia se presenta en alguna de estas células, se la denomina leucemia
mielógena aguda (ALL). Si la leucemia se detecta en una etapa más avanzada
del desarrollo de las células, puede clasificarse tanto como ALL de
células B o ALL de células T. Cuanto más avanzada sea la etapa de
maduración de las células, más difícil será el tratamiento.
Las células mieloides originarán las plaquetas, los glóbulos rojos y dos
tipos de glóbulos blancos específicos denominados neutrófilos y macrófagos.
Existen muchas subclasificaciones para la AML. El tipo de leucemia está
determinado por la etapa de desarrollo en que se encuentran las células
normales cuando se convierten en células de leucemia.
¿Cuáles son los síntomas de la leucemia?
Debido a que la leucemia es el cáncer del tejido que produce las células
sanguíneas, los síntomas iniciales generalmente se relacionan con el
funcionamiento irregular de la médula ósea. Ésta es la responsable de
almacenar y producir alrededor del 95 por ciento de las células
sanguíneas, incluidos los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las
plaquetas.
Cuando se presenta la leucemia, los glóbulos blancos anormales (blastos)
comienzan a reproducirse muy rápidamente, desplazan a las demás células
sanas y compiten con ellas por los nutrientes y el espacio. A continuación
se enumeran los síntomas más comunes de la leucemia. Sin embargo, cada
niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden
incluir:
* Anemia
La anemia se presenta cuando la médula no puede producir glóbulos rojos
debido a la gran concentración de células en ella. Las características de
un niño con anemia son su aspecto de cansancio, palidez y respiración
acelerada para compensar la disminución de la capacidad de transporte de
oxígeno. En un recuento sanguíneo, la cantidad de glóbulos rojos será
inferior a lo normal.
* Sangrado y moretones
Cuando la médula no puede producir plaquetas debido a la gran
concentración de células que hay en ella, pueden presentarse sangrados o
moretones con mayor facilidad. Las petequias son diminutos puntos rojos en
la piel del niño con una cantidad insuficiente de plaquetas. Son pequeños
vasos sanguíneos que han "goteado" o sangrado. En un recuento sanguíneo,
la cantidad de plaquetas será inferior a lo normal. El término con que se
denomina el bajo nivel de plaquetas es trombocitopenia.
* Infecciones recurrentes
Si bien el recuento sanguíneo de un niño con leucemia puede arrojar una
cantidad inusitadamente alta de glóbulos blancos, estos son inmaduros y no
pueden combatir las infecciones. El niño puede haber tenido infecciones
virales o bacteriales repetitivas en las dos semanas anteriores. Una
persona con leucemia generalmente manifiesta los síntomas de una infección
como por ejemplo, fiebre, goteo nasal y tos.
* Dolor en los huesos y las articulaciones
Los dolores en los huesos y las articulaciones son otros síntomas comunes
de la leucemia. Generalmente, este dolor es consecuencia de que la médula
está superpoblada y "llena".
* Dolor abdominal
Los dolores abdominales también pueden ser un síntoma de la leucemia. Las
células de la leucemia pueden acumularse en los riñones, el hígado y el
bazo, y generar el agrandamiento de estos órganos. El dolor abdominal
puede provocar que el niño pierda el apetito y peso.
* Inflamación en los ganglios linfáticos
El niño también puede presentar inflamación en los ganglios linfáticos que
se encuentran debajo de los brazos, la ingle, el pecho y el cuello. Los
ganglios linfáticos son los responsables de filtrar la sangre. Las células
de la leucemia pueden acumularse en los ganglios y provocar una
inflamación.
* Dificultad para respirar (disnea)
En los casos de ALL de células T, las células tienden a aglomerarse
alrededor del timo. Esta masa de células en el centro del pecho puede
causar dolor y dificultad para respirar (disnea). La sibilancia, la tos o
el dolor al respirar requieren de atención médica inmediata.
En los casos de ALL y AML, estos síntomas pueden manifestarse de forma
repentina y en cuestión de días o semanas. En los casos de CML, estos
síntomas se desarrollan lentamente durante meses o años.
Es importante comprender que los síntomas de la leucemia pueden parecerse
a los de otros trastornos de la sangre o demás problemas médicos. Los
síntomas mencionados son los más frecuentes; no obstante, no se incluyen
todos los síntomas posibles. Cada niño puede experimentar los síntomas de
una forma diferente. Siempre consulte al médico de su hijo para obtener un
diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica la leucemia?
Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos
para el diagnóstico de la leucemia pueden incluir:
* Aspiración y biopsia de la médula ósea - Procedimiento que consiste en
extraer médula por aspiración o con una aguja previa anestesia local. En
la biopsia por aspiración, se retira una muestra de líquido de la médula
ósea. En la biopsia con aguja, se retiran células (no líquido) de la
médula ósea. A menudo se utilizan estos métodos en combinación.
* Recuento sanguíneo completo (complete blood count, CBC) - Medición del
tamaño, la cantidad y la madurez de las diferentes células sanguíneas que
se encuentran en un volumen de sangre específico.
* Análisis de sangre adicionales - Pueden incluir la química sanguínea, la
evaluación de la función renal y hepática y estudios genéticos.
* Tomografía computarizada (también llamada escáner CT o CAT.) -
Procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de
rayos X y tecnología computarizada para obtener imágenes de cortes
transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto
horizontales como verticales. Un escáner CT muestra imágenes detalladas de
cualquier parte del cuerpo como por ejemplo, los huesos, los músculos, la
grasa y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que
las radiografías comunes.
* Resonancia magnética nuclear (RMN) - Procedimiento de diagnóstico que
utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una
computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las
estructuras internas del cuerpo.
* Radiografía - Examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de
energía electromagnética para generar imágenes de tejidos internos, huesos
y órganos en una placa.
* Ecografía (también llamada sonografía) - Técnica de imágenes
diagnósticas que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una
computadora para crear imágenes de vasos sanguíneos, tejidos y órganos.
Las ecografías se utilizan para ver el funcionamiento de los órganos
internos y para evaluar el flujo sanguíneo en los distintos vasos.
* Biopsia del ganglio linfático.
* Punción raquídea (punción lumbar) - Procedimiento mediante el cual se
coloca una aguja especial en la parte baja de la espalda, en el interior
del conducto raquídeo (la zona que rodea a la médula espinal). Por medio
de este procedimiento se puede medir la presión que existe en el conducto
raquídeo y en el cerebro. También se puede extraer una pequeña cantidad de
líquido cefalorraquídeo (cerebral spinal fluid, CSF) y enviarla al
laboratorio para comprobar si existe una infección o algún otro tipo de
problema. El líquido cefalorraquídeo es el líquido que baña el cerebro y
la médula espinal de su hijo.
Tratamiento de la leucemia:
El tratamiento específico para la leucemia será determinado por el médico
de su hijo basándose en lo siguiente:
* La edad de su hijo, su estado general de salud y su historia médica.
* Qué tan avanzada está la enfermedad.
* La tolerancia de su hijo a ciertos medicamentos, procedimientos o
terapias.
* Sus expectativas para la evolución de la enfermedad.
* Su opinión o preferencia.
Generalmente, el tratamiento comienza cuando se presentan síntomas como
por ejemplo, la anemia, el sangrado o las infecciones. Además, el
tratamiento de la leucemia puede incluir (solo o en combinación):
* Quimioterapia.
* Medicamentos o quimioterapia por vía intratecal (medicamentos
introducidos a la médula espinal con una aguja, en el área denominada
espacio subaracnoide).
* Radioterapia.
* Trasplante de médula ósea.
* Terapia biológica.
* Medicamentos (para prevenir o tratar el daño a otros sistemas del cuerpo
causado por el tratamiento de la leucemia).
* Medicamentos (para las náuseas y los efectos secundarios del
tratamiento).
* Transfusiones sanguíneas (glóbulos rojos, plaquetas).
* Antibióticos (para prevenir y tratar infecciones).
* Seguimiento médico continuo (para determinar la respuesta al
tratamiento, controlar sus efectos secundarios y detectar la reaparición
de la enfermedad).
¿Cuáles son las diferentes etapas del tratamiento de la leucemia?
Existen varias etapas en el tratamiento de la leucemia, entre ellas, las
siguientes:
* Inducción - Combinación de quimioterapia o radiación y medicamentos que
se administra para detener el proceso de producción de células anormales
por parte de la médula ósea. El objetivo de esta etapa del tratamiento es
la remisión, es decir, impedir la producción de células de la leucemia.
Esta fase puede durar aproximadamente un mes, y puede repetirse si no se
alcanza el objetivo.
* Intensificación - Tratamiento continuo aun cuando las células de la
leucemia no se visualizan. Las células de la leucemia pueden no
visualizarse en un análisis de sangre o en un examen de médula ósea; sin
embargo, es posible que aún estén en el cuerpo.
* Mantenimiento - Etapa que mantiene a la médula ósea libre de leucemia a
través de una quimioterapia constante menos intensa y de mayor duración.
Esta fase puede durar desde meses hasta varios años. Se requieren visitas
regulares al médico para controlar la respuesta al tratamiento, controlar
sus efectos secundarios y detectar la reaparición de la enfermedad.
* Recaída - Pueden ocurrir recaídas si la terapia es muy agresiva. La
recaída significa que la médula ósea comienza nuevamente a producir
células anormales. Puede producirse durante cualquier etapa del
tratamiento o incluso meses o años después de que el tratamiento ha
concluido.
Perspectivas a largo plazo para un niño con leucemia:
El pronóstico depende en gran medida de lo siguiente:
* Qué tan avanzada está la enfermedad.
* La respuesta de la enfermedad al tratamiento.
* La genética.
* La edad y el estado general de salud de su hijo.
* La tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o
terapias.
* Los nuevos acontecimientos en el tratamiento.
Como sucede con cualquier tipo de cáncer, el pronóstico y la supervivencia
a largo plazo pueden variar considerablemente según el niño. La atención
médica inmediata y una terapia agresiva contribuyen a un mejor pronóstico.
El seguimiento continuo es esencial para un niño al que se le ha
diagnosticado leucemia.
Un paciente que sobrevivió a la leucemia puede presentar evidencias de los
efectos secundarios de la radioterapia y la quimioterapia. También es
posible que la enfermedad vuelva a aparecer. De todas maneras,
continuamente se descubren nuevos métodos para mejorar el tratamiento y
reducir los efectos secundarios.
La Leucemia Mielógena Aguda
¿Qué es la leucemia mielógena aguda?
La leucemia mielógena aguda (su sigla en inglés es AML) es un cáncer de la
sangre en el cual la médula ósea produce demasiados granulocitos, un tipo
de glóbulo blanco.
Normalmente, las células de la médula ósea maduran hasta convertirse en
diferentes tipos de glóbulos blancos. La leucemia mielógena aguda afecta a
las células sanguíneas jóvenes (llamadas blastos) que se convierten en un
tipo de glóbulo blanco (denominado granulocito). La función principal de
los granulocitos es destruir las bacterias. Los blastos, que no maduran y
se hacen demasiado numerosos, permanecen en la médula ósea y en la sangre.
La leucemia aguda puede producirse en unos cuantos días o semanas. Las
alteraciones cromosómicas (cromosomas adicionales y cambios estructurales
en el material cromosómico) están presentes en la mayoría de los
pacientes.
La anemia mielógena aguda se presenta en niños y adultos.
¿Cuáles son los síntomas de la leucemia mielógena aguda?
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la la leucemia
mielógena aguda. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una
forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
* Anemia.
* Hemorragia.
* Moretones.
* Fiebre.
* Debilidad persistente.
* Fatiga.
* Dolores en los huesos y articulaciones.
* Nódulos linfáticos hinchados.
Los síntomas de la leucemia mielógena aguda pueden parecerse a los de
otros trastornos de la sangre o problemas médicos. Siempre consulte a su
médico para el diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica la leucemia mielógena aguda?
Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para
diagnosticar la leucemia mielógena aguda pueden incluir los siguientes:
* Exámenes de sangre adicionales y otros procedimientos de evaluación.
* Aspiración y biopsia de la médula ósea - puede retirarse médula por
aspiración o mediante una biopsia con aguja con anestesia local. En la
biopsia de aspiración, se retira una muestra de líquido de la médula ósea.
En una biopsia con aguja, se retiran células (no líquido) de la médula
ósea. A menudo se utilizan estos métodos en combinación.
* Punción raquídea/punción lumbar - se coloca una aguja especial en la
parte baja de la espalda, en el interior del conducto raquídeo, que es la
zona que rodea la médula espinal. Entonces se puede medir la presión que
existe en la médula espinal y en el encéfalo. Se puede extraer una pequeña
cantidad de líquido cefalorraquídeo (su sigla en inglés es CSF) y enviarla
al laboratorio para comprobar si existe una infección o algún otro tipo de
problema. El líquido cefalorraquídeo es el líquido que baña el encéfalo y
la médula espinal.
Tratamiento de la leucemia mielógena aguda
El tratamiento específico de la leucemia mielógena aguda será determinado
por su médico basándose en lo siguiente:
* Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
* Qué tan avanzada está la enfermedad.
* Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
* Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
* Su opinión o preferencia.
El tratamiento puede incluir:
* Quimioterapia.
* Radioterapia.
* Trasplante de médula ósea.
Leucemia linfoblástica aguda en adultos
* Descripción
o ¿Qué es la leucemia linfoblástica aguda en adultos?
* Explicación de las etapas
o Etapas de la leucemia linfoblástica aguda en adultos
o No tratada
o En remisión
o Recurrente
* Aspectos generales de las opciones de tratamiento
o Tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda en adultos
o Tratamiento por etapas
* Leucemia linfoblástica aguda en adultos - no tratada
* Leucemia linfoblástica aguda en adultos - en remisión
* Leucemia linfoblástica aguda en adultos - recurrente
* Para mayor información
* Descripción del PDQ
Descripción
¿Qué es la leucemia linfoblástica aguda en adultos?
La leucemia linfoblástica aguda en adultos (llamada también leucemia
linfocítica aguda o LLA) es una enfermedad en la cual se encuentran
demasiados glóbulos blancos en la sangre y la médula ósea. Los glóbulos
blancos, también conocidos con el nombre de linfocitos, están a cargo de
combatir las infecciones. Los linfocitos provienen de la médula ósea, el
tejido esponjoso que se encuentra dentro de los huesos grandes del cuerpo,
y de otros órganos del sistema linfático. La médula ósea fabrica glóbulos
rojos (los cuales transportan oxígeno y otros materiales a todos los
tejidos del cuerpo), glóbulos blancos (los cuales combaten las
infecciones) y plaquetas (las cuales hacen que la sangre se coagule).
Normalmente, la médula ósea produce células llamadas blastos, las cuales
se transforman (al madurar) en varios tipos de glóbulos que a su vez
tienen funciones específicas en el cuerpo.
La sustancia que transporta los linfocitos es la linfa, un fluido incoloro
y acuoso presente en los vasos linfáticos. Estos, a su vez, forman parte
del sistema linfático, el cual está constituido por tubos delgados que se
ramifican, como los vasos sanguíneos, a todas las partes del cuerpo. A lo
largo de la red de vasos se encuentran grupos de órganos pequeños en forma
de frijol llamados nódulos linfáticos. Existen conglomerados de nódulos
linfáticos en las axilas, la pelvis, el cuello y el abdomen. El bazo (un
órgano situado en la parte superior del abdomen que fabrica linfocitos y
filtra los glóbulos deteriorados de la sangre), el timo (un órgano pequeño
situado debajo del esternón) y las amígdalas (situadas en la garganta)
también forman parte del sistema linfático.
Los linfocitos combaten las infecciones mediante la fabricación de unas
sustancias llamadas anticuerpos, las cuales atacan a los gérmenes y otras
bacterias nocivas presentes en el cuerpo. En los casos de LLA, los
linfocitos en desarrollo no maduran y se vuelven demasiado numerosos.
Estos linfocitos inmaturos se encuentran luego en la sangre y la médula
ósea, y se acumulan en los tejidos linfáticos haciendo que éstos se
inflamen. Los linfocitos pueden desplazar otros glóbulos en la sangre y la
médula ósea. Si la médula ósea no puede producir suficientes glóbulos
rojos para transportar oxígeno, el paciente puede padecer anemia. Si no
puede producir suficientes plaquetas para que la sangre se coagule
normalmente, el paciente puede padecer hemorragias o contusiones
fácilmente. Los linfocitos cancerosos también pueden invadir otros
órganos, la médula espinal y el cerebro.
La leucemia puede ser aguda (que progresa rápidamente con muchas células
cancerosas inmaturas) o crónica (que progresa lentamente con células
leucémicas de aspecto más maduro). La LLA progresa rápidamente y puede
ocurrir tanto en los niños como en los adultos. El tratamiento
administrado a los niños y a los adultos es diferente. (Para mayor
información sobre la LLA infantil, consultar el sumario del PDQ sobre la
Leucemia linfoblástica aguda infantil. También se encuentran disponibles
sumarios del PDQ para pacientes sobre la Leucemia linfocítica crónica, la
Leucemia mielógena crónica, la Leucemia mieloide aguda en adultos o la
Leucemia mieloide aguda infantil y la Leucemia de células pilosas.)
A menudo es difícil diagnosticar la LLA. Los primeros signos pueden ser
similares a los de la gripe u otras enfermedades comunes. Usted deberá ver
al médico si padece los siguientes signos o síntomas y estos no se
alivian: tiene fiebre, se siente débil o cansado todo el tiempo, padece
dolor en los huesos o las articulaciones, o se le inflaman los nódulos
linfáticos.
Si tiene síntomas, el médico podría recomendar que le hagan análisis de
sangre para contar el número de glóbulos de cada clase que posee. Si los
resultados de los análisis de sangre son anormales, el médico puede llevar
a cabo una biopsia de médula ósea. Durante esta prueba, se inserta una
aguja en un hueso y se extrae una cantidad pequeña de médula ósea, la cual
se observa a través del microscopio. El médico también puede hacer una
punción lumbar, en la cual se inserta una aguja a través de la espalda
para tomar una muestra del líquido que rodea el cerebro y la espina
dorsal. El líquido luego se examina bajo el microscopio para determinar la
presencia de células leucémicas. El médico podrá determinar entonces qué
clase de leucemia tiene usted y planificar el mejor tratamiento.
Su probabilidad de recuperación (pronóstico) dependerá del aspecto de las
células leucémicas bajo el microscopio, hasta dónde se haya diseminado la
leucemia, y su edad y estado de salud en general.
Explicación de las etapas
Etapas de la leucemia linfoblástica aguda en adultos
No existe clasificación por etapas para la leucemia linfoblástica aguda (LLA)
en adultos. El tipo de tratamiento seleccionado dependerá de si el
paciente ha recibido tratamiento anteriormente.
No tratada
LLA no tratada significa que no se ha administrado ningún tipo de
tratamiento, excepto para aliviar los síntomas. Hay demasiados glóbulos
blancos en la sangre y en la médula ósea, y pueden existir otros signos y
síntomas de la leucemia.
En remisión
Remisión significa que se ha administrado tratamiento y que el número de
glóbulos blancos y otros glóbulos en la sangre y en la médula ósea es
normal. No hay signos o síntomas de leucemia.
Recurrente
Enfermedad recurrente significa que la leucemia ha vuelto a aparecer
después de haber pasado a remisión. Enfermedad refractaria significa que
la leucemia no ha pasado a remisión después del tratamiento.
Aspectos generales de las opciones de tratamiento
Tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda en adultos
Existen tratamientos para todos los pacientes con leucemia linfoblástica
aguda (LLA) en adultos. El tratamiento principal para este padecimiento es
la quimioterapia, aunque puede emplearse la radioterapia en ciertos casos.
El trasplante de médula ósea está siendo evaluado en pruebas clínicas.
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para destruir las
células cancerosas. Estos se pueden tomar en forma oral o inyectarse en
una vena o músculo. La quimioterapia se considera un tratamiento sistémico
porque el medicamento se introduce en el torrente sanguíneo, viaja a
través del cuerpo y puede eliminar células cancerosas por todo el cuerpo.
Los medicamentos a veces pueden administrarse en el líquido que rodea al
cerebro insertando una aguja en el cerebro o la espalda (quimioterapia
intratecal).
La radioterapia consiste en el uso de rayos X u otros rayos de alta
energía para eliminar células cancerosas y reducir tumores. La radiación
para la LLA por lo general proviene de una máquina situada fuera del
cuerpo (radioterapia externa).
El tratamiento de la LLA consta de dos fases. La primera se llama terapia
de inducción, y su propósito es el de destruir la mayor cantidad posible
de células leucémicas y hacer que el paciente pase a remisión. Una vez en
remisión y sin signos de leucemia, se aplica una segunda fase del
tratamiento (llamada terapia de continuación) en la cual se tratan de
destruir las células leucémicas restantes. Los pacientes pueden recibir
quimioterapia durante varios años con el fin de mantenerse en remisión.
Si las células leucémicas se han diseminado al cerebro, el paciente puede
recibir radiación o quimioterapia al cerebro. También se le podría someter
a profilaxis del sistema nervioso central (SNC), otro tipo de terapia,
para impedir que crezcan células leucémicas en el cerebro durante la
terapia de inducción y la remisión.
El trasplante de médula ósea se usa para reemplazar la médula ósea con
médula ósea sana. Primero, se destruye toda la médula ósea del cuerpo
usando dosis elevadas de quimioterapia con o sin radioterapia. Luego se
toma médula ósea sana de otra persona (un donante) cuyo tejido sea igual o
casi igual al del paciente. El donante puede ser un gemelo (la mejor
opción), un hermano o hermana, o alguna persona que no tenga parentesco
con el paciente. La médula ósea sana del donante se le inyecta al paciente
en una vena, reemplazando así la médula ósea destruida. Los trasplantes de
médula ósea en el que se emplea la médula ósea de un pariente o de una
persona que no tenga ningún parentesco con el paciente se llaman
trasplantes de médula ósea alogénicos.
Otro tipo de trasplante de médula ósea, llamado trasplante de médula ósea
autólogo, está siendo evaluado en pruebas clínicas. Para llevar a cabo
este tipo de trasplante, se extrae médula ósea del paciente y se trata con
medicamentos para eliminar cualquier célula cancerosa. Esta médula ósea se
congela y se guarda. Luego, el paciente recibe quimioterapia en dosis
elevadas con o sin radioterapia para destruir toda la médula ósea
restante. Finalmente la médula ósea que se guardó se descongela y se le
inyecta en una vena, reemplazando así la médula ósea destruida.
Existe una mayor probabilidad de recuperación si el médico escoge un
hospital en el que se realicen más de cinco trasplantes de médula ósea al
año.
Tratamiento por etapas
El tratamiento para la LLA en adultos dependerá del tipo de enfermedad, la
edad del paciente y su estado en general.
El paciente podría recibir tratamiento que se considera estándar basándose
en su eficacia en estudios previos o podría optar por tomar parte en una
prueba clínica. No todos los pacientes se curan con terapia estándar y
algunos tratamientos estándar podrían tener más efectos secundarios de los
deseados. Por estas razones, las pruebas clínicas están diseñadas para
encontrar mejores maneras de tratar a los pacientes con cáncer y están
basadas en la información más actualizada. Se están llevando a cabo
pruebas clínicas en la mayor parte del país para la mayoría de las etapas
de la LLA. Si desea más información, llame al Servicio de Información
sobre el Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237); o la línea para sordos
TTY al 1-800-332-8615.
Leucemia linfoblástica aguda en adultos - no tratada
El tratamiento probablemente sea quimioterapia sistémica. Esta podría
consistir en quimioterapia intratecal sola o combinada con bien sea
radioterapia al cerebro o dosis elevadas de quimioterapia sistémica para
tratar o prevenir la aparición de leucemia en el cerebro. El tratamiento
también podría incluir transfusiones sanguíneas, antibióticos e
instrucciones para mantener el cuerpo y los dientes especialmente limpios.
Se están evaluando nuevos medicamentos en pruebas clínicas.
Leucemia linfoblástica aguda en adultos - en remisión
El paciente podría recibir cualquiera de los siguientes tratamientos:
1. Pruebas clínicas de dosis elevadas de quimioterapia a corto plazo,
seguidas de dosis bajas de quimioterapia a largo plazo.
2. Pruebas clínicas de trasplante de médula ósea alogénico.
3. Pruebas clínicas de trasplante de médula ósea autólogo.
4. Quimioterapia intratecal sola o combinada con radiación al cerebro o
con quimioterapia sistémica en dosis elevadas, para impedir el crecimiento
de células leucémicas en el cerebro (profilaxis del SNC).
Leucemia linfoblástica aguda en adultos - recurrente
El paciente podría recibir radioterapia para aliviar los síntomas o podría
optar por tomar parte en una prueba clínica de trasplante de médula ósea.
Para obtener más información, las personas que residen en los Estados
Unidos pueden llamar gratuitamente al Servicio de Información del
Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés)
1-800-4-CANCER (1-800-422-6237); de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 4:30
p.m. Las personas sordas o con dificultad para escuchar que tienen equipo
de TTY, pueden llamar al 1-800-332-8615. La llamada es gratis y un
especialista en información sobre el cáncer estará disponible para
responder sus preguntas.
Organizaciones y portales de internet
El portal de internet del NCI, Cancer.gov, provee acceso en línea e
información sobre el cáncer, ensayos clínicos, otras organizaciones y
portales que ofrecen servicios de apoyo y recursos a los pacientes de
cáncer y sus familiares. Hay muchos lugares donde las personas pueden
conseguir información sobre servicios y tratamientos para el cáncer.
Generalmente, los hospitales de su ciudad pueden orientarlo sobre agencias
locales o regionales que ofrecen información sobre ayuda financiera,
transporte de ida y vuelta al hospital para recibir tratamiento, cómo
recibir atención a domicilio, y cómo afrontar otros problemas relacionados
con el cáncer y su tratamiento.
Publicaciones El Instituto Nacional del Cáncer, distribuye material
educativo para informar a los pacientes, profesionales de la salud y el
público en general. Estas publicaciones describen los diferentes tipos de
cáncer y sus respectivos tratamientos así como pautas para sobrellevar el
cáncer e información sobre ensayos clínicos. Algunas publicaciones proveen
información sobre las diferentes pruebas de detección del cáncer, sus
causas y cómo prevenirlo, además de estadísticas e información sobre las
investigaciones científicas llevadas a cabo en el Instituto Nacional del
Cáncer. Estas publicaciones del NCI, sobre estos y otros temas, pueden
solicitarse o imprimirse directamente a través del Servicio de
Localización de Publicaciones del NCI. También se pueden solicitar por
teléfono llamando gratuitamente al Servicio de Información sobre el Cáncer
al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237), TTY al 1-800-332-8615.
MAS
ASPECTOS DE LEUCEMIA, IR A :
http://www.noah-health.org/spanish/illness/cancer/spcancer.html#L
Colaboración CL Gonzalo
Retamal Moya
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