El Parkinson y su prevención (nuevo descubrimiento) 

LA ENFERMEDAD

  El Parkinson es una enfermedad del sistema nervioso que afecta a las zonas del cerebro encargadas del control y coordinación del movimiento, del tono muscular y de la postura. Existe, en esta zona, llamada sustancia negra un componente químico denominado dopamina. La dopamina es fundamental para la regulación de los movimientos. Sin su presencia no hay armonía. La degeneración de la sustancia negra produce una disminución de la dopamina, lo que origina la enfermedad.

  Las manifestaciones de la enfermedad se muestran con la aparición de temblores, lentitud en los movimientos, rigidez en los miembros, alteraciones de la postura y de la marcha.

  No se sabe con exactitud cuales son las causas que provocan la enfermedad. La ingestión involuntaria de una sustancia química, llamada MPTP, provoca un trastorno de similares características a la enfermedad de Parkinson. Lo que obliga a pensar que puede existir alguna relación entre dicha sustancia y la que provoca el mal.

  La enfermedad surge generalmente entre los 50 y 65 años. No hace distinción de razas ni de sexos. Ataca a todos/as indiscriminadamente.

  Se manifiesta con la aparición de temblores, rigidez de los músculos, lentitud y dificultad para iniciar el movimiento. A veces, no se manifiestan todos los síntomas conjuntamente.

  Actualmente la enfermedad se puede controlar y tratar con eficacia. Los medicamentos utilizados alivian los males producidos pero no eliminan la causa.

  La evolución de la enfermedad es, en la mayoría de los casos, lenta. La interferencia en la vida diaria es mínima. Muchas veces los síntomas permanecen estables durante largo tiempo. Si se trata convenientemente no se acortan las perspectivas de vida.

LA PREVENCIÓN (NUEVO DESCUBRIMIENTO)

  El doctor G. Webster Ross, neurólogo en el Centro Médico para Veteranos de Guerra en Honolulu, dirigió un estudio hecho a ocho mil hombres, en el que se mostró que la ingestión de aproximadamente cinco tazas de café diarias impedía el desarrollo de la enfermedad. Se cree que la cafeína protege a las neuronas del efecto provocador de la enfermedad. Al parecer, la cafeína, ayuda a elevar los niveles de dopamina.

  Abraham Lieberman, director médico de la Fundación Nacional de Parkinson de Estados Unidos, considera que la investigación y los resultados obtenidos abren nuevas vías en el tratamiento de la enfermedad. No se sabe aún con exactitud si la cafeína provoca la prevención de la enfermedad o detiene la evolución de la misma.

Colaboración CL Gonzalo Retamal Moya