Colon irritable

¿Qué es el Colon irritable?

Es un disturbio de la función colónica caracterizado por la presencia de uno o varios de estos síntomas: malestar abdominal, dolor, espasmos, hiperflatulencia, náuseas y cambios en el ritmo evacuatorio. Frecuentemente la diarrea crónica puede alternar con la constipación crónica.

¿Por qué se llama irritable?

Porque las terminaciones nerviosas del intestino grueso son hipersensitivas y los nervios que controlan los músculos de este órgano son hiperactivos.

Un simple pasaje de gas u otro fluido a través de su extensión produce una inapropiada actividad muscular que puede momentáneamente interrumpir el normal movimiento peristáltico. Todo esto ocurre sin evidencia de enfermedad intrínseca del colon.

¿Cuáles son sus causas?

Son completamente desconocidas. Se habla de una hipersensibilidad visceral, por la cual una actividad abdominal normal puede ser vivenciada por la persona como dolorosa. Es algo así como si tuviera un parlante dentro de sus vísceras .

Sin embargo, en los estudios de laboratorio los resultados son normales. Lo que sí está claro es que no tiene origen infeccioso y no se resuelve quirúrgicamente.

¿Es una enfermedad "seria"?

No. Es una disfunción benigna que no implica complicaciones orgánicas a largo plazo. Cada individuo sobrellevará sus síntomas mejor o peor de acuerdo a su personalidad.

A algunas personas puede comprometerles mucho su calidad de vida. Los síntomas pueden ser muy molestos y alterar las actividades diarias de quien lo padece.

Quienes portan este síndrome no están más expuestos a desarrollar cáncer que el resto de la gente.

De diez personas, dos lo padecen

Según las estadísticas, entre un 10 y un 20 % de la población sufre este cuadro. Se sabe además, que es la segunda causa de ausentismo laboral después del resfrío común.

Las mujeres son quienes más lo sufren.

¿Tiene cura?
Las estadísticas hechas por la Fundación Internacional del Colon Irritable (Milwaukee, 1995) muestran que cada año un porcentaje significativo de los pacientes se mejoran. Desde un abordaje multicomponente lo más aconsejable es trabajar en un equipo integrado por médico, psicólogo, nutricionista y fisioterapeuta.

Una vez descartada la patología orgánica, el trabajo con un psicoterapeuta especializado en el tema puede ayudar a la recuperación. Por ejemplo, en los casos en los que el stress es un factor central en la aparición del cuadro, resulta indispensable identificar y transformar los desencadenantes o disparadores de los desequilibrios (ambientales, laborales o sociales). Claro que, el objetivo final debe ser introducir cambios en la forma en que el individuo se vincula con los estímulos estresantes cotidianos y en el modo en que percibe y maneja su enfermedad o disfunción.

¿Dónde está el colon?
Mucha gente, a pesar de tener este diagnóstico, desconoce la ubicación anatómica precisa de este órgano, para qué sirve, por qué una parte se irrita y aparecen estos síntomas.

Sabemos que el aparato digestivo tiene un proceso complejo y sin lugar a dudas fascinante, que está diseñado al igual que todo el cuerpo, con una precisión inigualable.

El proceso digestivo se extiende desde la boca hasta el ano. Hay enzimas digestivas que ayudan a disolver la comida, de manera tal que la misma pueda ser absorbida y usada para ingresar energías a nuestro cuerpo a través de la sangre.

La comida ingresa a través de la boca, y allí es masticada y disuelta por los dientes y la saliva , hasta ser tragada, en donde pasa al esófago que es la segunda porción del tubo digestivo. Luego, ese bolo alimenticio, es trasladado a través de músculos especiales ,hacia el estómago. En él, la comida sigue siendo degradada, y convertida en pequeñas partículas al ser mezclada con distintos jugos químicos.

El estómago, está protegido por sí mismo -de la digestión- por una secreción mucosa en sus paredes. Luego, desde allí, el bolo es mezclado con otros jugos, hasta llegar al duodeno, que es la parte superior del intestino delgado, también de gran longitud. En esta región, la comida es empujada a través de contracciones musculares, llamadas peristalticas, y es precisamente en el intestino delgado donde la comida se va digiriendo merced a los jugos pancreáticos , los jugos intestinales y la bilis, líquidos arrojados por el hígado y el páncreas.

Los nutrientes son absorbidos a través de las paredes del intestino delgado, y hacia el torrente sanguíneo. La función es que el cuerpo se restaure y pueda mantener su nível de energía.

La función del colon es absorber el agua y las sales de los productos digestivos que han llegado al intestino delgado y eliminar todo el remanente que no le sirve al cuerpo. Estas fibras, sales, bilis y agua, conforman la materia fecal que la motilidad peristáltica mueve del lado derecho al izquierdo del colon. Al comer algo, se ocasionan contracciones en el colon (reflejos gastrocólicos) y cuanto más abundante y grasosa sea la comida, más grande será el reflejo. Este reflejo explica por que' algunas personas con Cl tienen retortijones o diarrea después de comer. Cuando la materia fecal entra en el recto, la dilatación de los músculos del recto y el ano se relajan para que pueda producirse la defecación. Lo que queda de aquel alimento ingerido a través de la boca, ha llegado al colon, o sea, al intestino grueso.

Obviamente, cuando todo funciona sincrónicamente, es silencioso, la persona ni se da cuenta de este maravilloso proceso. Se realizan adecuadamente las actividades de digestión y de eliminación.

Pero, cuando por motivos múltiples ( medicamentoso- infeccioso- estrés, etc), esto se altera, hablamos de las alteraciones de la constipación y las diarreas.

Vamos a explicarlos más en detalle...

Constipación
Millones de personas en todo el mundo la padecen.

No hay criterios aunados con respecto a qué se entiende por ella. Muchos médicos la definen como la necesidad de tener por lo menos tres días de ausencia de deposiciones intestinales, tras lo cual la persona puede expeler deshechos duros. Mucha gente cree que sufre de constipación cada vez que no tiene movimientos intestinales diariamente, por eso el rango para considerar qué es normal y qué realmente no, es amplio.

Para algunas personas puede ser normal deponer 3 veces por día, y para otros, podrá ser hacerlo 3 veces por semana.

Aquí nuevamente se hace necesario un buen diagnóstico médico.

Sólo puedo mencionar algunas causales que pueden ser factores predisponentes para la constipación:

·    Toma de poco líquido o agua

·    Falta de consideración del reflejo para defecar

·    Exceso de tensión

·    Ingesta de ciertas medicaciones (antidepresivos, antihipertensivos, antiácidos)

·    Cambios hormonales (Premenstruoy menopausia)

·    Acostumbramiento y dependencia de laxantes

·    Falta de suficiente ejercicio físico

·    Alimentación pobre en fibras

¿Y las diarreas?...

Aparecen cuando el peristaltismo intestinal se exacerba, pierde toda coordinación, se estimula , y los movimientos son más frecuentes y fluidos. Es lo más común en el colon irritable.

Otras causales de diarrea pueden ser:

·    Virus

·    Ciertas medicaciones (antibióticos que barren con la flora, o el exceso de laxantes)

·    Ingesta de mucha fruta

·    Intolerancia a la lactosa (la gente alérgica a los lácteos y sus derivados, es propensa a este síntoma si incorpora algo de origen lácteo)

·    Estrés emocional, que es el campo específico que nos convoca.

En resumen, este síndrome es un desorden de la motilidad intestinal y cuando hay espasmos en el colon ,el movimiento fuerza a los deshechos, a movilizarse en forma más rápida, antes que la parte fluída de las heces pueda ser absorbida. y esto es lo que conduce a las diarreas.

EL Problema está en el colon...

Y hay una anormalidad real en el Sistema Nervioso Entérico que llega hasta los intestinos. Ahora bien, el stress y todas las motivaciones exacerbadas desde lo emocional desencadenan los ataques de desequilibrio, y aportan los síntomas citados. Aunque no constituyen la causa primaria del cuadro, lo potencian.

La investigación científica sigue avanzando y en este siglo XXI seguramente se conocerán mecanismos más certeros en cuánto a sus orígenes, en cuánto al tratamiento y en relación a la complejidad mente-cuerpo, que es un campo que hoy intenta englobar la escuela de la psico-neuro-inmuno-endocrinología.

Dieta

La comida no es la causa de los malestares, pero para cada quien, hay ciertos alimentos que son más irritativos y menos metabolizables que otros.

Ante todo, es importante descartar la intolerancia a la lactosa, dificultad que posee gran porcentaje de personas , las cuales pueden padecer o no el colon irritable.

Hay varios factores a considerar junto con la elección de la comida:

·    la manera en que se ingiere, 

·    si se la mastica lo suficiente como para que el bolo alimenticio sea bien degradado, 

·    cómo es el contexto en el que se come(esto es, si uno se sienta o come de parado, si la mesa familiar es o no tranquila, si se come de la mano del televisor y noticias "fuertes" de la realidad, o por el contrario si se lo hace sólo o acompañado, si se está acompañado por personas que a uno lo "alimentan " y "nutren" en el sentido de tener una comunicación abierta y positiva, o si por el contrario, el momento de la reunión familiar es un momento de disputas y peleas....)

Algunas personas manifiestan no sentir molestias o dolores hasta el momento en que comen. _ "Podría vivir sin comer, me relataba S.," y es verdad que mucha gente con estos trastornos deja de comer adecuadamente, responsabilizando a la comida de sus síntomas.

Para ir detectando qué le "hace mal" a cada uno, el método que se utiliza es partir de una dieta básica (pollo, verduras cocidas ) e ir incorporando lentamente, uno a uno los distintos alimentos. Se registra diariamente en el llamado diario de comidas, qué reacciones provoca. Por cierto puede resultar trabajoso!

Una vez más, se recalca, que no es la comida la causa, sino el comer determinadas comidas en determinados momentos, lo que puede disparar los síntomas.

Por todo esto, no hay dietas rígidas que restrinjan las mismas comidas para todos.

Lo importante es que la dieta sea equilibrada.

A decir verdad, el azúcar, las gaseosas, el exceso de café, no resulta beneficioso para nadie, tenga o no colon irritable. Pero sabemos que para las personas con esta labilidad, los cítricos, lo lácteo en exceso, a veces las frutas (por la fructosa), no son aconsejables Lo mismo puede ocurrir con las verduras crudas, las legumbres, que pueden incrementar los gases. .La tarea es detectar tolerancias e incompatibilidades, sin quitar un mínimo equilibrio en la dieta diaria, con el riesgo de debilitarse en exceso.

Aporte de fibra: Actualmente, ocupa un lugar central en las recomendaciones médicas. Para quienes tienen tendencia a la constipación están altamente indicadas, siempre y cuando uno compruebe que no le resultan potenciadoras de gases.

También se aconseja su ingesta en los casos de colon irritable diarreico

En síntesis, la comida tiene un significado emocional fuerte. La leche materna ( o la vacuna,) es el alimento basal sin el cual no se sobrevive en los primeros estadíos. Es importante, ya que va unida al afecto. Luego, las comidas están asociadas a cómo nos fueron dadas en la temprana infancia, quienes nos la daban...

Es importante conocer todas las connotaciones o significados que la persona otorga a aquello que ingiere, y ver qué es lo que dispara los síntomas en cada uno, identificarlos y aprender a manejarlos o al menos a reducirlos.

¿Ud. se identifica con alguna de esta características de personalidad?

·    Ansiedad intensa causada por un permanente malestar intestinal. 

·    Hipercontrol. 

·    Perfeccionismo y auto-exigencia.

·    Rabia contenida y frustración. 

·    Baja autoestima. 

·    Necesidad de aprobación social. 

·    Rigidez para el cumplimiento de las normas sociales. 

·    Demasiada preocupación por los demás y poca atención y cuidado puestos en uno mismo. 

·    Víctima de abusos emocionales, físicos o sexuales.

Tratamiento Psicológico

El objetivo del proceso es que los pacientes aprendan nuevos recursos para controlar, disminuir y eliminar los síntomas.

El abordaje puede ser individual o grupal.

En ambos casos, las técnicas que se implementan son múltiples:

·    relajación muscular y entrenamiento autógeno

·    visualizaciones curativas

·    meditaciones

·    focalmente la observación guiada hacia los pensamientos, sentimientos y emociones que el paciente tiene respecto de sí mismo y de sus circunstancias. 

Enojo, Ansiedad, Depresión, Miedo, Vergüenza, Desvalorización...

La clave está en encontrar alternativas o respuestas más funcionales para que la persona pueda enfrentar la vida sin que cada hecho desagradable o traumático afecte a esta parte tan sensible de su organismo.

Paciente y terapeuta elaboran juntos un re-aprendizaje de la forma en que el paciente capta lo que pasa y cómo lo metaboliza.

La Alianza Paciente-Terapeuta. Es fundamental que el terapeuta legitime que los síntomas (dolor, hinchazón, flatulencia) no son imaginarios o causados sólo por problemas psicológicos. 

Avanzando Paso a Paso

A los pacientes se les indican las "tareas" que deben observar en el lapso entre las sesiones. Todas ellas apuntan a detectar las causas de stress físicas (cansancio, comida picante, enfermedades) y psicosociales (llegar tarde, sentirse cohibido, estar enojado) que pueden disparar los síntomas digestivos.

Lo importante es que el paciente pueda incorporar la convicción de que las intervenciones psicológicas pueden ser tan efectivas como las biológicas para aliviar sus síntomas.

Desencadenantes

Son todas aquellas situaciones de estrés que implican un grado de ansiedad o amenaza) y pueden disparar o "gatillar" los síntomas. Algunas de ellas podrán ser:

·    Cambios vitales, escolares, casamientos- propios y de hijos-, divorcios, muertes, aniversarios de muertes de progenitores... 

·    El tener que ir a ciertos lugares asociados con vivencias negativas para sí, como ser: cementerios, departamento de policía, bancos...

·    Mudanzas geográficas

·    Viajes

·    Cambios de trabajos, o conflictos laborales

·    Dificultades económicas

·    Dificultades interpersonales -Relaciones "tóxicas" en la convivencia cotidiana

Información para familiares y amigos

Muchas veces, cuando el aquejado es un ser querido, los familiares no saben qué hacer, al ignorar de qué se trata el problema, y desconocer cuál es la ayuda que pueden brindarle..

Resulta muy común, entonces, que las emociones fluctúen entre la impotencia y la bronca.

Podrán suponer que su familiar se comporta como un "hipocondríaco", o que está muy "nervioso",y observar que paulatinamente va dejando de cumplir con sus roles sociales o familiares.

Esto se corresponde con la poca o mucha ayuda que pueda permitirse demandar quién tiene la disfunción. Si éste se sintiera "culpable" o preocupado por la "carga" que acarrea a su familia, o "avergonzado" por sus síntomas, podrá aislarse con el consecuente perjuicio.

Por ello, la psicoeducación ( el conocimiento sobre la anatomofisiopatología del cuadro y sus concomitantes psicológicas ) les resultará muy útil a todos, para no incrementar tragedias o temores.

Si la persona que sufre, conoce sus límites y sabe pedir ayuda,- tal vez para delegar un trabajo, o para no verse forzado en una salida social-, todos podrán beneficiarse.

Es importante que la familia evite suposiciones acerca de lo que es más conveniente para el paciente. Este debe involucrarse y participar activamente de los proyectos familiares.

A su vez, hay que estar atento a las "limitaciones reales" del malestar, y tratar que quién está aquejado no limite progresivamente su vida en los ámbitos sexual- laboral- social...

Si así fuera, ayúdele a encontrar una asistencia psicológica eficaz.

Beneficios

·    Detectar los factores desencadenantes o estresores de las crisis

·    Aprender a ser más consciente de los propios pensamientos, creencias y emociones que perpetúan el trastorno.

·    Encontrar conductas alternativas.

·    Aprender métodos de afrontamiento.

·    Conseguir cambios más estables y profundos al modificar el "comportamiento ante la enfermedad" .

·    Mejoría general de su calidad de vida.

Dieta y Consejos para el Síndrome del Colon Irritable

Si usted ha sido diagnosticado de Síndrome de "colon irritable" o "intestino irritable" y presenta estreñimiento o diarrea leve o bien alternancia de estreñimiento y diarrea, deberá aumentar la ingesta de fibra, mediante:

·         Aumente el consumo de alimentos ricos en fibra:  pan integral, frutas con piel y verduras.

·         Utilice suplementos de Salvado de Trigo:  4 a 8 cucharadas al día, mezclados con líquidos o alimentos.

·         En ocasiones su médico le puede prescribir medicamentos del tipo:

o        Plantaben®, 1 sobre cada 8 ó 12 horas disuelto en un vaso de agua, ó

o        Cenat®, 2 cucharaditas cada 12 horas con una vaso de agua.

Modifique sus hábitos de comidas:

      ·        Haga una dieta "pobre en grasas" y "rica en proteínas" (carnes y pescados).

      ·        Coma despacio y procure masticar bien.

      ·        Evite comida copiosas, son preferibles comidas más frecuentes y menos abundantes.

      ·        Evite los alimentos que usted note que le desencadenan o empeoran sus síntomas.  Los que con más frecuencia le perjudican son: especias, alcohol, tónica, sopas de sobres, cacao, derivados lácteos, quesos, yogurt, bollería, pasteles, helados, mantequilla,...

      ·        Si lo que predomina es la diarrea evite los derivados lácteos, café, té y chocolate.  Puede tomar leche vegetal (de almendras).

      ·        Evite las bebidas con gas y los alimentos flatulentos como:  col, coliflor, habas, garbanzos, lentejas, coles de Bruselas, cebollas, puerros, guisantes, frutos secos y en conserva.

      ·        Aumente la ingesta de agua (de 1.5 a 2 litros diarios), sobre todo si predomina el estreñimiento.

      ·        Procure mantener un horario fijo de comidas, e intente evacuar siempre a la misma hora y sin prisas, preferiblemente después del desayuno.

      ·        Realice ejercicio físico, caminar, nadar,...

      ·        El dolor abdominal se puede aliviar aplicando calor local suave.

      ·        Evite el uso de laxantes.

      ·        Evite, en lo posible, las situaciones que le pongan nervioso o estresen.
    
      Una DIETA:

      ·        Desayuno y merienda:

      o       Leche de almendra, infusión de té o café.  Azúcar.  Pan integral.  Margarina.  Frutas: manzana, pera, plátano, ...  Zumo natural de frutas.

      ·        Comidas principales:

      o       Caldos y sopas de vegetales o carnes, no grasos.

      o       Pastas, patatas cocidas o al horno.  Arroz.

      o       Carnes sin grasa (ternera, pollo, pavo, cerdo, cordero) cocidas, al horno o plancha.  No fritas.

      o       Pescados de todos los tipos, no fritos.

      o       Huevos.

      o       Todas las verduras excepto las arriba indicadas.

      o       Ensalada de lechuga, escarola, tomate.

      o       Frutas: manzana, pera, plátano.  Manzanas al horno.  Jalea.

      o       Pan integral.

      ·        Complementos:

      o       Aceite (oliva, girasol, maíz): dos cucharadas al día.

      o       Bebidas: solo agua o zumos naturales de frutas.

      o       Puede condimentar con sal, salvo que no esté indicada por otras enfermedades (hipertensión, ...).
    
      
     COLON IRRITABLE. (Síndrome del intestino irritable o colon espástico)
    
    
       

 

      
     DEFINICIÓN CAUSAS SÍNTOMAS DIAGNÓSTICO TRATAMIENTO PRONÓSTICO, COMPLICACIONES
    

DEFINICIÓN

Trastorno de la movilidad del tubo digestivo, que puede afectar a todos sus niveles, causando grados variables de dolor abdominal, estreñimiento o diarrea y distensión abdominal después de comer. Los síntomas, por lo general, se desencadenan por stress emocional.

CAUSAS, INCIDENCIA Y FACTORES DE RIESGO

El síndrome del intestino irritable se caracteriza por las alteraciones de la movilidad intestinal; sin embargo, la estructura del intestino es normal. Ocurre más frecuentemente en mujeres, y más entre los 20 y los 30 años de edad. Afecta a 5 de cada 1000 personas. Los factores predisponentes son:

·         Dieta pobre en residuos.

·         Stress emocional.

·         Uso de laxantes.

SÍNTOMAS

·         Dolor abdominal después de comer, se alivia al defecar.

·         Estreñimiento pertinaz, o alternando con diarrea durante al menos 6 meses.

·         Distensión abdominal después de comer

·         Náuseas, vómitos

·         Alteraciones emocionales, depresión.

DIAGNÓSTICO

Es fundamental para su diagnóstico descartar que haya otras enfermedades digestivas que puedan provocar síntomas similares.

El examen físico y los tests practicados (tacto rectal, rectoscopia, colonoscopia, estudios de laboratorio, estudios de las heces) no revelarán ninguna anormalidad.

El diagnóstico diferencial incluye una gran variedad de procesos que pueden afectar al intestino. Aunque el médico diagnostique este síndrome, ello no debe impedir que mantenga sus sospechas de posibles enfermedades intercurrentes.

TRATAMIENTO

El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas. Los cambios en la dieta pueden ayudar a algunos pacientes, aunque no hay una dieta aplicacable a todos. Las medidas más prácticas son una dieta rica en fibra, ejercicio regular y otras medidas para disminuír el stress emocional, y en algunos casos, fármacos anticolinérgicos (tipo Buscapina).

PRONÓSTICO Y COMPLICACIONES

El síndrome del intestino irritable puede ser una alteración de muy larga evolución -incluso de por vida-, pero en general se alivia sin problemas con el tratamiento. No tiene complicaciones mayores.

Síndrome de colon irritable

Por el Dr. Santiago Santamaría Pliego

La causa del síndrome de colon irritable (SCI) es desconocida, pues al parecer no se ha encontrado etiología anatómica alguna. Si bien los factores emocionales, la dieta, los fármacos o las hormonas pueden desencadenar o agravar la elevada motilidad gastrointestinal, algunos pacientes presentan trastornos de ansiedad, particularmente de pánico, y problemas de somatización; sin embargo, el estrés y los conflictos emocionales no coinciden siempre con la aparición y la recurrencia de los síntomas. Es más, algunos afectados por SCI parecen tener aprendida una conducta de enfermedad desviada; es decir: tienden a expresar un dilema anímico mediante síntomas del sistema digestivo, habitualmente dolor abdominal.

Síntomas y signos

El síndrome de colon irritable tiende a iniciarse entre la segunda y tercera décadas de la vida y a causar sintomatología que recurre en períodos irregulares, siendo raro que comience al final de la edad adulta. Las molestias suelen producirse durante la vigilia y excepcionalmente llegan a despertar al paciente por la noche; debe señalarse que casi siempre son desencadenadas por el estrés o la ingestión de alimento. Las características del SCI son: dolor que se alivia con la defecación, un patrón alternante de los hábitos intestinales, distensión abdominal, presencia de moco en las heces y sensación de evacuación incompleta. Cuantos más síntomas existan, tanto más probable es que el individuo presente esta patología.

Por lo general, el carácter y la localización del dolor, los factores desencadenantes y el patrón defecatorio son distintos en cada paciente. Las variaciones y desviaciones de los síntomas habituales pueden indicar una enfermedad orgánica intercurrente y deben investigarse minuciosamente. Las personas afectadas pueden manifestar también síntomas extraintestinales, como fibromialgias, cefaleas, dispareunia o síndrome de la articulación temporomandibular.

Se han descrito dos tipos clínicos principales de síndrome de colon irritable, de acuerdo a si la sintomatología presenta predominio de estreñimiento o de diarrea. El primer caso es el más frecuente y en éste los hábitos intestinales varían. La mayoría de los pacientes tienen dolor al menos sobre un área del colon, asociado con constipación periódica que alterna con una frecuencia de deposiciones normal, y donde las heces suelen contener moco transparente o blanco. La dolencia es o bien de tipo cólico, que se presenta en salvas, o bien una molestia sorda continua que suele aliviarse con la defecación. Los síntomas se desencadenan frecuentemente con las comidas, pudiendo producirse plenitud, flatulencia, náuseas, dispepsia y pirosis.

El SCI con predominio de diarrea se caracteriza por una urgencia apremiante de evacuar al levantarse por la mañana o bien al comer o inmediatamente después de ello, siendo raro que esta necesidad se presente de forma nocturna. Es habitual sentir dolor, sensación de plenitud y urgencia rectal, que puede cursar con incontinencia. La defecación líquida indolora no es normal, y debe inducir al médico a considerar otras posibilidades diagnósticas como la mala absorción y la diarrea osmótica.

El diagnóstico de SCI se basa en los patrones intestinales característicos, así como el momento y el carácter del dolor y en la exclusión de otros procesos patológicos por medio de la exploración física y las pruebas diagnósticas de rutina. Se han elaborado parámetros estandarizados para este padecimiento, por ejemplo: los criterios de Rome incluyen dolor abdominal que se alivia con la defecación y un patrón variable de alteración de la frecuencia o forma de las deposiciones, meteorismo o moco. La clave para el diagnóstico es una eficaz elaboración de la historia clínica, lo cual requiere prestar atención a la explicación dirigida pero controlada de los síntomas presentes, a la trayectoria de la enfermedad actual, a los antecedentes médicos, a la historia e interrelaciones familiares y a las referencias farmacológicas y dietéticas. También es importante la interpretación que se le dé al paciente sobre sus problemas personales, así como del estado emocional global que presenta. La calidad de la interacción entre el enfermo y el doctor es la clave de la eficacia diagnóstica y terapéutica.

En la exploración física, los pacientes con el SCI parecen generalmente estar en buena salud. La palpación del abdomen puede revelar dolor a la presión en el cuadrante inferior izquierdo, asociado a veces con un colon sigmoide palpable y sensible a la presión. Debe realizarse un tacto rectal sistemático en todos los enfermos y una exploración pélvica en las mujeres.

Asimismo, debe llevarse a cabo el examen de las heces para descartar sangre oculta (con preferencia en series de 3d). Rara vez está indicado realizar una exploración de rutina para buscar huevos y parásitos, ni tampoco cultivar las heces, salvo que lo aconseje el hecho de haber realizado un viaje reciente o la presencia de síntomas. Por otra parte, es necesaria una proctosigmoidoscopia con un instrumento de fibra óptica flexible, aunque se debe saber que la introducción de éste y la insuflación de aire suelen provocar espasmo intestinal y dolor.

El patrón mucoso y vascular en el SCI suele ser de aspecto normal, y en los pacientes con diarrea crónica, particularmente en mujeres mayores, la biopsia de la mucosa puede excluir una posible colitis microscópica, que puede presentarse con dos variantes: una colagenosa, que se observa en la tinción ticrómica en forma de aumento de deposición de colágeno en la submucosa; y una linfocitaria, caracterizada por un incremento del número de linfocitos en la mucosa. La edad media de presentación de esos trastornos es de 60 a 65 años, con predominio femenino y con una presentación consistente en diarrea acuosa sin sangre. El diagnóstico puede hacerse mediante biopsia de la mucosa rectal.

La exploración de laboratorio debe incluir recuento de células sanguíneas, VSG, un perfil bioquímico de 6 y 12 canales (mediante analizador secuencial múltiple) con amilasa sérica, análisis de orina y hormona tiroestimulante. La ecografía abdominal, el estudio con enema de bario, la esofagogastroduodenoscopia o la colonoscopia pueden emplearse de manera selectiva en función de la historia, el examen físico, la edad del paciente y las evaluaciones de seguimiento. Sin embargo, estos recursos deben emprenderse sólo si los estudios menos invasivos y menos costosos revelan anomalías objetivas.

El diagnóstico de SCI nunca debe excluir la sospecha de enfermedad intercurrente, pues los cambios en la sintomatología pueden indicar otro proceso patológico. Por ejemplo, pueden tener importancia clínica un cambio en la localización, el tipo o la intensidad del dolor, la modificación de los hábitos intestinales (estreñimiento y diarrea o viceversa) y nuevos síntomas o molestias como evacuaciones líquidas nocturnas. Otras señales que requieren investigación son: presencia de sangre fresca en las heces, pérdida de peso, dolor abdominal muy intenso, distensión anormal del vientre, esteatorrea o heces perceptiblemente malolientes, fiebre o escalofríos, vómitos persistentes, hematemesis, malestares que despiertan al paciente del sueño (por ejemplo, dolor y necesidad imperiosa de defecar) o un empeoramiento constante y progresivo de los síntomas.

Colon Irritable

Es un trastorno funcional de origen motor, predomina en mujeres a partir de la segunda y tercera década de vida.
Sus manifestaciones suelen ser dolores abdominales, diarrea alternada con constipación y meteorismo.
Tiene intima vinculación con la práctica de dietas inapropiadas o mala alimentación.

Causas:

      Errores alimentarios groseros y psiquis especial del individuo,
    
    
      Consumo excesivo de café,
    
      Consumo de comidas rápidas, y excesivo de hidratos de carbono complejos (pizza, tacos, empanadas, emparedados, etc.),
    
      Ingestas apresuradas,
    
      Comida diaria única y excesiva (no respetar el orden de las comidas),
    
      Ingesta exagerada de picantes o frituras.
    

Su diagnóstico se lleva a cabo mediante un estudio completo del paciente.

Su tratamiento suele basarse en consejo psicológico y en respetar un régimen alimentario.
Esto implica una educación alimentaria por parte del paciente, masticar correctamente y sin tragar aire al comer, evitar la ansiedad en los momentos de la comida y hacer un régimen de moderación de estímulos intestinales una vez transcurrida la diarrea.

      1
     Respetar las cuatro comidas
    
      
     ¿Por qué debemos comer cuatro veces al día? (desayuno - almuerzo - merienda - cena).
      Muchas personas creen que para 'mantener la línea' o bajar de peso lo mejor es dejar de comer en algunos de los momentos del día o evitar la cena o el desayuno, lo cierto es que, con saltearse alguna de la comidas, no se logran los resultados esperados.
      Es muy frecuente que al saltearnos o evitar alguna comida, a la siguiente comamos de más, y ese sobrante nuestro organismo lo almacene y se deposite como grasa. Es decir, nuestro cuerpo, si todos los días a una cierta hora nota que le falta energía, economiza, gasta menos y almacena el sobrante; y esos resultados se ven alrededor del abdomen, en la grasa abdominal.
      Por lo tanto cuando necesitemos bajar de peso es mucho mejor disminuir la cantidad de alimentos que se comen que saltearse la comida.
      Si distribuimos la energía a lo largo del día con las cuatro comidas nuestro metabolismo se mantiene estable y no van a existir excesos de Kcal para almacenar.
      
    
      2
     Comer gran variedad de alimentos.
    
      
     El consumo de alimentos variados asegura la correcta incorporación de vitaminas y minerales. Para mayor referencia, vea la pirámide nutricional.
      
    
      3
     Tratar de mantener el peso ideal.
    
      
     A la persona se le debe determinar la proporción de grasa que contiene su cuerpo para conocer su peso ideal. En el caso de los deportistas es aconsejable no sobrepasar un 15% de peso graso. Por ello siempre se recomienda que visite a su médico o nutricionista. 
      
    
      4
     Evitar los excesos de grasa saturada.
    
      
     La hipercolesterolemia (tasa alta de colesterol en sangre) se va adquiriendo, en la mayoría de los casos a temprana edad. Para evitarla se recomienda:
      - Escoger carnes magras
      - Comer pescados y aves
      - Moderar el consumo de huevos y vísceras (hígado, riñones, sesos, etc.)
      - Cocinar a la plancha, brasa, horno o hervir los alimentos en lugar de freírlos
      - Se puede consumir aceites vegetales (oliva, maíz, girasol)
      - Limitar el consumo de manteca
      - Consumir lácteos descremados
      - Procurar consumir diariamente alguna porción de pescado, aunque sea enlatado.
      - Consumir, en lo posible diariamente, salvado de avena.
      
    
      5
     Comer alimentos con suficiente fibra.
    
      
     Elegir alimentos que sean fuente de fibra y ricos en hidratos de carbono complejos
      - Pan
      - Verduras
      - Ensaladas
      - Cereales y legumbres
      - Frutas
      
    
      6
     Evitar el exceso de azúcar
    
      
     Evitar no quiere decir suprimir, pero el aporte principal de carbohidratos se aconseja sea en base a:
      Frutas
      Cereales 
      Arroz
      Pan
      Galletas
      Pastas alimenticias y farináceos
      
    
      7
     Si se tiene costumbre de consumir bebidas alcohólicas
    
      
     Recordar que no es correcto beber diariamente, más de tres consumiciones de alcohol.
      
    
      8
     Evitar el exceso de sal.
    
      
     Tan sólo después de haber realizado un esfuerzo físico está justificado ingerir alimentos salados.
      
    
      9
     No sobrepasar el 20% de proteínas
    
      
     Con relación al total de calorías diarias. A su vez, el contenido de proteínas animales no deben sobrepasar la tercera parte del total proteico diario.
      
    
      10
     Realizar actividad física acorde a su físico, edad y preferencias.
    
      
     Según sea su edad, sus gustos, su condición física, su trabajo, su disponibilidad de horarios, busque y mantenga algún tipo de actividad física.
      
    
      11
     Tener en cuenta los requerimientos diarios de vitaminas y minerales.
    
      
     No se exceda ni suprima categorías de alimentos. Respete los requerimientos de vitaminas y minerales que su cuerpo tiene.
    

Régimen Adecuado Intestinal o de Moderación de Estímulos Intestinales

Salud

      Régimen Adecuado Intestinal o de Moderación de Estímulos Intestinales
    

Este tipo de dieta en casos de padecer las siguientes patologías:
- Diarrea sin diagnóstico o diarreas crónicas
- Diverticulitis
- Colon irritable sin diarrea
- Colitis ulcerosa
- Enfermedad de Crohn
- Inflamación intestinal.

Las personas que padecen estas enfermedades no absorben correctamente los nutrientes, sufren peristaltismo aumentado, alteración de la flora intestinal y/o perturbaciones de la digestión intestinal. La finalidad de este régimen es la de tener en cuenta esta situación y disminuir el trabajo intestinal del individuo (facilitar la rápida digestión).

Alimentos permitidos:
- Leche deslactosada.
- Yogur descremado, leches cultivadas.
- Quesos de poca maduración, descremados, y blandos.
- Huevos cocidos
- Carnes: preferentemente blancas sin piel y como segunda instancia rojas magras (desgrasadas).
- Hortalizas: De bajo contenido en *ácidos orgánicos y predominio de hemicelulosa.
- Frutas: De bajo contenido en *ácidos orgánicos y predominio de hemicelulosa.
- Cereales: féculas y harinas finas, pastas de laminado fino o rellenas de verduras o quesos permitidos, arroz decorticado.
- Pan: Blanco desecado y galletas de bajo tenor graso.
- Dulces: Jaleas y gelatinas.
- Azucares: Primero glucosa, luego sacarosa.
- Aceites: crudos como condimento
- Infusiones: te de color claro, tisanas, maltas, mate cocido liviano.
- Bebidas: agua mineral o natural, y jugos o caldos de frutas permitidas.
- Condimentos suaves y hierbas aromáticas.

Se excluyen y prohiben:
- Leche común.
- Frutas secas ni desecadas,
- Manteca, mantequilla, crema de leche, margarina, natilla.
- Bebidas gaseosas, alcohólicas, café y mate cebado.

*Para detalles sobre la descripción y clasificación de hortalizas y frutas vea sus respectivas tablas: hortalizas y frutas.

TRATAMIENTO DEL COLON IRRITABLE

Bolonia, Italia.
El bromuro de otilonio es un tratamiento eficaz para el síndrome de colon irritable, ya que reduce el síntoma predominante (dolor abdominal/malestar) en mayor medida que el placebo.
[Alimentary Pharmacology and Therapeutics 12:1003-1010, Ref.:23, Jun 1998]
El síndrome de colon irritable (SCI) es una enfermedad de elevada prevalencia en naciones occidentales. Determina elevados costos sanitarios, y una de las mayores preocupaciones consiste en la precisión diagnóstica y la definición exacta de este síndrome. En 1990, un Equipo de Trabajo Internacional definió criterios diagnósticos consensuados: dolor abdominal aliviado por la defecación, con cambios en la consistencia y frecuencia de las deposiciones y modelo variable de defecación por lo menos durante 25% del tiempo.

Los estudios clínicos realizados hasta el momento con el fin de evaluar la eficacia de los tratamientos del SCI han sido numerosos, pero sus resultados son cuestionables. Ninguno de ellos, precisan los autores, ha aportado evidencias en favor de la eficacia de una terapia determinada.

El bromuro de otilonio (BO) es un compuesto de amonio cuaternario cuya acción espasmolítica, selectiva a nivel del tracto gastrointestinal distal, se debe esencialmente a sus propiedades miolíticas directas. Esta droga modifica el flujo de calcio a partir de las reservas intracelulares y extracelulares del músculo liso intestinal, y su absorción es baja; por ende, ejerce acciones locales, sin considerable efecto sistémico.

Dos estudios controlados en doble ciego realizados con 72 y 60 pacientes con SCI han demostrado una eficacia del BO superior a la del placebo para aliviar el dolor abdominal.

El presente ensayo evalúa la eficacia y la tolerancia del BO en el tratamiento del SCI.

Se incluyeron 378 pacientes (121 hombres y 257 mujeres; 32.0% y 68.0%, respectivamente) atendidos en 23 centros de Italia; todos eran mayores de 18 años y reunían los criterios diagnósticos del SCI. Fueron sometidos a exámenes físicos para descartar patologías orgánicas; también se investigaron otros factores (dietas, drogas, hábitos) que pudieran influir en la sintomatología abdominal o en el modelo defecatorio. Se efectuaron estudios bioquímicos estandarizados, pruebas de función tiroidea, investigación de parasitosis, coprocultivos y colonoscopias.

Todos los participantes registraron la frecuencia e intensidad del dolor abdominal, distensión abdominal, hábitos intestinales (número de deposiciones, número de días de constipación, alteraciones defecatorias, presencia de mucus en las heces) y mantuvieron su dieta habitual durante el estudio.

Luego de un período de 2 semanas de administración de placebo, 325 pacientes fueron asignados aleatoriamente a un tratamiento con 40 mg de BO en 3 dosis diarias, o placebo, durante 15 semanas. La intensidad de la sintomatología fue evaluada a intervalos de 5 semanas. Asimismo, se realizó una determinación del bienestar global mediante una escala visual análoga, y se analizó la sensibilidad del colon sigmoideo.

Luego del período de administración de placebo, 53 pacientes (14.0%) fueron excluidos del estudio.

Un total de 325 pacientes ingresaron en la etapa de 15 semanas de seguimiento con control en doble ciego (100 hombres y 225 mujeres); recibieron BO (n=160) o placebo (n=165). Las características iniciales de ambos grupos eran similares.

Durante el seguimiento, 54 pacientes abandonaron la investigación, por motivos diversos (falta de eficacia o de cumplimiento, efectos adversos).

En comparación con la frecuencia inicial, los episodios dolorosos se redujeron significativamente (p<0.001) en ambos grupos; las diferencias fueron estadísticamente significativas al cabo de 10 y 15 semanas de tratamiento en favor del grupo asignado a BO. La intensidad del dolor abdominal también se redujo en ambos grupos; el BO resultó más eficaz que el placebo en las 3 visitas de seguimiento, sin alcanzar significación estadística. La disminución global del puntaje para el dolor abdominal y el malestar fue significativamente superior en el grupo tratado con BO a lo largo del estudio.

El número de pacientes que evidenciaron reducciones en la frecuencia de los episodios dolorosos fue significativamente mayor (p<0.01) en el grupo asignado a BO (55.3%), en comparación con el grupo control (39.9%) (índice de riesgo relativo [IRR]=1.87). Por otra parte, la mejoría en cuanto a la intensidad del dolor no resultó significativamente diferente entre ambos grupos (42.4% vs. 34.0%, respectivamente; IRR=1.43).

Al cabo de 15 semanas de tratamiento, ambos grupos evidenciaron una significativa reducción (p<0.001) en los puntajes de distensión abdominal respecto de los iniciales (BO: -054±0.87; placebo: -0.35±0.75), sin diferencias significativas entre ambos tratamientos. No obstante, la significación estadística (p<0.05) en favor del grupo asignado a BO fue alcanzada en términos de eficacia terapéutica (42.0% vs. 30.2%; IRR=1.67).

En comparación con las iniciales, la frecuencia de deposiciones, la sensación de malestar asociado a éstas, la sensación de evacuación incompleta y la presencia de mucus en las heces mejoró en ambos grupos, sin diferencias estadísticamente significativas.

Luego de 15 semanas de tratamiento, se demostró una eficacia significativamente superior (p<0.05) para el BO, en comparación con el placebo, con una elevada frecuencia de desaparición de la sensibilidad del colon sigmoideo (BO: 54/113, 47.8%; placebo: 38/115, 33.0%), y una menor frecuencia de aparición de este síntoma (BO: 6/23, 26.1%; placebo: 6/18, 33.3%). Además, en términos de eficacia terapéutica, se observó una frecuencia significativamente mayor de mejoría en el grupo tratado con BO (53.8% vs. 39.4% con placebo, IRR=1.79).

La escala visual análoga de bienestar mostró una mejoría significativa (p<0.05) en los pacientes tratados con BO. La evaluación de los investigadores favoreció al BO (65.2% vs. 49.6% para el placebo). Sólo 2 pacientes tratados con BO abandonaron el estudio por los efectos adversos, y no se observaron modificaciones en los parámetros biológicos.

El BO, concluyen los expertos, alivia la sintomatología del SCI en forma más eficaz que el placebo.

      
     Colon Irritable
            ENTONCES.

            Puede ser que usted padezca COLON IRRITABLE

            ·         El síndrome de colon irritable es un padecimiento muy común ocasionado por contracciones anormales de los músculos del intestino grueso, y un aumento en la sensibilidad del intestino a la presencia de gas y movimientos del sistema digestivo, que se empeora en presencia de estrés.

            ·         Los síntomas incluyen dolor abdominal tipo cólico y movimientos irregulares del intestino que pueden provocar diarrea o estreñimiento.

            ·         Los síntomas por lo general no son graves y generalmente desaparecen sin tratamiento durante algún tiempo


            ·         El síndrome de intestino irritable puede diagnosticarse sin estudios muy especializados, pero si existe alguna duda, el colon puede examinarse por medio de un colon por enema o una colonoscopia.

            ·         El modificar la dieta puede aliviar los síntomas. Cada persona sabe cuáles son los alimentos que empeoran sus síntomas.

            ·         Cuando los síntomas se vuelven crónicos y persisten, el médico prescribirá qué fármacos le ayudarán para mejorar los síntomas.

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