EL COLESTEROL

EL COLESTEROL

El colesterol es una sustancia grasa que se encuentra en todo el organismo, necesaria en pequeñas cantidades para el buen funcionamiento del cuerpo. El colesterol y sus derivados son compuestos esenciales para nuestro cuerpo y a diferencia de la mayoría de las grasas (los triglicéridos), cuyo papel es el de servir como reserva de energía, el colesterol desempeña un papel fundamental como elemento clave en el mantenimiento de la estructura y la función de las membranas de las células.   

Además, a partir del colesterol se forman las sales biliares, las hormonas de la corteza suprarrenal, las hormonas sexuales (testosterona y estrógenos), las hormonas de la placenta, la vitamina D (vitamina que actúa regulando la calcificación de los huesos y el contenido en calcio dc la sangre) y otras sustancias implicadas en diversas e importantes funciones del organismo. La vitamina D o antirraquítica se forma por los rayos ultravioleta del sol al incidir sobre la piel y actuar sobre un derivado del colesterol. El colesterol en un precursor obligado de estas sustancias.  

Alrededor del 25% del colesterol total del organismo se halla cn el Sistema Nervioso Central y en las vainas de mielina de los nervios periféricos ("almohadillados" alrededor de las células nerviosas) .  

Esto habla de la importancia de esta sustancia, y el problema no es tener colesterol sino su exceso. Cuando el cuerpo tiene más colesterol del que normalmente puede utilizar, dicho colesterol, calcio y otras sustancias de desecho tienden a depositarse en el interior de las arterias, dando lugar a su endurecimiento y cierre, es la arteriosclerosis (arterios-arteria, scleros-endurecimiento)  

Las tres cuartas partes del colesterol del cuerpo es producido por el mismo organismo. El resto proviene de los alimentos ingeridos, en mayor o menor proporción, de la carne, los huevos, el hígado, etc. El colesterol es un producto de origen animal y no existe en los alimentos de origen vegetal. Estos no contienen colesterol, sino otro tipo de esteroles.  

En una persona adulta, más del 90% del colesterol producido por el organismo es sintetizado en el hígado y en el intestino delgado; además, casi todas las células (a excepción de los glóbulos rojos de la sangre) son capaces de sintetizar colesterol en mayor o menor proporción.  

La producción de colesterol por el organismo está regulada por la cantidad de colesterol ingerido con la dieta, la cantidad de calorías total, la acción de algunas hormonas y la proporción de sales biliares segregadas con la bilis. El colesterol de la dieta frena algo la síntesis de colesterol por parte del hígado pero no el fabricado por el intestino delgado.

COMO SE TRANSPORTA

El colesterol, como cualquier grasa, no se disuelve en el agua y por lo tanto tampoco en el suero de la sangre. Necesitan unirse a proteínas para facilitar su transporte. A las grasas se les conoce también con el nombre de lípidos y al unirse a las proteínas el compuesto formado se llama lipoproteína. Hay algunas lipoproteínas de baja densidad que se les conoce como LDL y otras de alta densidad o HDL. La función dc las lipoproteínas de baja densidad (LDL) es la de transportar colesterol a las distintas cclu las y tejidos del organismo, es por así decirlo el colesterol "entrante". Las lipoproteínas de alta densidad (HDL) participan en el transporte en sentido inverso del colesterol desde los tejidos hacia los órganos de eliminación. Recogen el colesterol sobrante y no utilizado y lo llevan al hígado para su almacenamiento o eliminación al exterior por la bilis y por eso podríamos llamarlo colesterol saliente: Al mismo tiempo también actúan en la destrucción o catabolismo de las LDL. Es el mismo colesterol, el que va hacia las células y al que popularmente se le ha llamado el "malo" y el que está siendo eliminado o el "bueno". El colesterol unido al LDL, o malo, es el que puede depositarse en el interior de las arterias y producir arteriosclerosis. El unido al HDL está siendo eliminado. La suma de los dos da el colesterol total.
Alrededor de las dos terceras partes del colesterol en sangre se transporta como LDL. El 25% en forma dc HDL.

CÓMO SE ELIMINA

E180% del colesterol es convertido en sales biliares en el hígado y éstas son segregadas en la bilis. Hay algunos casos de cáncer de hígado (hepatoma) en los que esta conversión puede alterarse notablemente y ocurre un aumento de colesterol en sangre. Las células cancerosas pierden la capacidad normal de la célula y no pueden transformar el colesterol en sales biliares.

Las sales biliares formadas a partir del colesterol llegan por la bilis al duodeno, primera porción del intestino delgado, donde disuelven las grasas (efecto jabón) para que puedan ser digeridas por los jugos digestivos del páncreas y del intestino. Si no se forman en cantidad suficiente disminuye la capacidad de digerir las grasas.

LA CANTIDAD

La cantidad recomendable (no la normal) de colesterol es difícil determinar aunque oficialmente se aconseja mantenerla por debajo de 200 miligramos por decilitro (dl) o por cien centímetros cúbicos (c.c.). Si hablamos de un limite más sano podríamos situarlo por debajo de los 180. En los niños se aconseja mantenerla por debajo de los 140.

El colesterol presenta constantes cambios, variando con la hora del día, la estación del año, o incluso con la postura. Según las investigaciones de Oksman, el nivel medio de colesterol aumenta un 15% a un 18% en otoño e invierno, con un máximo en enero-febrero, y la tasa mínima en julio-agosto. Cambia también cuando estamos enfermos o en situación de estrés.

El famoso estudio de Framinghan, citado en el artículo sobre la Hipertensión (en la revista n° 5) mostró que ninguna de las personas de Framinghan tuvieron ataques cardíacos, en un intervalo de casi 40 años, mientras los niveles de colesterol se mantenían por debajo de los 150 mgrs y que por cada 1% de elevación del colesterol sanguíneo por encima de los 150 mgr por dl. se eleva un 2% la posibilidad de desarrollar una enfermedad coronaria, es decir el doble. O lo que es lo mismo cuando más colesterol se tiene más posibilidades de acabar "arruinado".

Más importante que el hecho de tener alto el nivel de colesterol "bueno" o HDL es el de tener bajo el nivel de colesterol total, y citamos aquí unas palabras del higienista Dr. Goldhamer: "Yo no he prestado demasiada atención a la proporción HDL-LDL (colesterol "bueno"-"malo"). Tal como yo lo entiendo si tu nivel de colesterol es alto, esto es, por encima de 200 mg. es verdad que si el nivel de HDL es alto se puede morir algo más lentamente que si el nivel de HDL fuera más baja. Pero aún así morirías mucho más rápidamente que si estuvieras sano y tuvieras unos niveles  de colesterol bajos. En consecuencia yo estoy preocupado por el colesterol global" .

Será mejor tener un colesterol en vía de eliminación (HDL) que uno que se deposita en el interior de las arterias, pero probablemente es mucho más significativo que se tenga alto o bajo el colesterol total.

CÓMO AUMENTA

Factores que incrementan el LDL colesterol (el malo) y por eso hay que cuidarlos son: edad, dieta grasa, caída de los niveles de hormonas femeninas o estrógenos (mujer menopáusica), progesterona (hormona de la mujer embarazada), diabetes, hipotiroidismo (bajo funcionamiento de la tiroides), síndrome nefrótico (enfermedad grave del riñón), enfermedad obstructiva del hígado, obesidad y algunos medicamentos, corticoides y antihipertensivos. De estos factores la dieta y la obesidad influyen muchísimo en los niveles de LDL (colesterol entrante o el "malo"). Las dietas ricas en grasas saturadas y colesterol elevan las LDL.

La principal función del HDL colesterol (el bueno o saliente) es el de eliminar el exceso de colesterol de la sangre y ayudar a transportar el LDL colesterol fuera de las células para que sea eliminado por la bilis, previniendo así su acumulo en la pared arterial. Algunos factores bajan el HDL colesterol por lo que son perjudiciales para la salud: la obesidad, la inactividad, el tabaco, la concentración alta de triglicéridos (grasas) en sangre, y ciertos medicamentos como los anabolizantes, anticonceptivos en los que predomina la progesterona, antihipertensivos (betabloqueantes) y algunos diuréticos (tiazídicos) .

Otros factores como el ejercicio, la disminución del exceso de peso y el consumo de alimentos ricos en vitamina C (recordar que los más ricos en ella son las frutas y las verduras crudas lo elevan y son aconsejables (D.L.Trout).

Cuando la cantidad de colesterol total es bajo no se necesita mucha cantidad de HDL para eliminar el colesterol de la sangre. Como resultado de ello en una dieta sin grasas también disminuye la cantidad de HDL, y por eso cuando se sigue una dieta sana no es importante tener niveles altos de HDL. Una alimentación vegetariana hace bajar el HDL pero bajará aún más el LDL (el malo). Tal es así que el ataque al corazón es raro en las personas que comen de esta manera (Dr. Ornish, cardiólogo).

EXCESO DE COLESTEROL

Los niveles de colesterol total pueden verse aumentados por los trastornos del hígado y por su ingesta excesiva con los alimentos, siempre de origen animal; o a causa de otros factores externos como el tabaco, la obesidad, la diabetes, la vida sedentaria, o algunos medicamentos.

ARTERIOSCLEROSIS

Su nombre indica endurecimiento de la arteria. La arteriosclerosis no es una enfermedad de la vejez: en las guerras de Corea y Vietnam se comprobó que los síntomas comienzan en la primera y la segunda década de la vida, el 40% de los soldados americanos en Corea, con edades entre los 20 y 30 años, tenían problemas coronarios. Las autopsias de los soldados muertos en combate mostraban signos de arteriosclerosis, mientras sus oponentes asiáticos no los sufrían. En autopsias sobre 300 soldados que murieron en acción, con un promedio de 22 años, fueron hallados cantidades significativas de depósitos grasos en los vasos sanguíneos dc más del 77(7c de estos jóvenes soldados.

E140% dc 2.000 personas autopsiadas en Suecia. que murieron entre los 40 y 50 años, tenían el 40% de la superficie de la arteria aorta con arteriosclerosis .

Cuando el hígado "fabrica" demasiada cantidad de colesterol, además entra en exceso con los alimentos, o cuando las moléculas encargadas de su transporte no tienen una estructura adecuada, las células de nuestro organismo son incapaces de absorber todo el colesterol y queda en la sangre durante mucho tiempo, hasta que comienza a depositarse en las arterias. En las zonas donde se forman estas placas van depositándose también calcio, células sanguíneas y otras sustancias que producen el endurecimiento y estrechamiento progresivo de las arterias que dificulta el paso de la sangre por ellas. Es la arteriosclerosis.

El colesterol se deposita en la membrana interna de los vasos sanguíneos que sufren una inflamación crónica y progresiva, se obstruyen y se redujo su "luz" interna, disminuyendo así la circulación de sangre (placas de ateroma). Estas lesiones empeoran si se forman coágulos (trombos) sobre ellas dando lugar a una trombosis que puede llegar a cerrar totalmente la luz de la arteria. Cuando se desprende una de las placas se favorece la formación de trombos en la pared que obstruyen completamente el flujo por la arteria.

Con frecuencia las arterias obstruidas por estas placas dc grasa, calcio y otras sustancias son las arterias que en forma de corona rodean al corazón, de donde cogen el nombre de coronarias.

Los niveles altos de colesterol en sangre hacia los 20 años de edad, se asocian directamente con la posterior aparición de enfermedad coronaria tras los 40.

Además del colesterol las grasas saturadas favorecen la aparición de arteriosclerosis. En el comercio nos encontramos muchas veces con etiquetas como "elaborado con grasas vegetales". Estas grasas vegetales pueden estar solidificadas por hidrogenación como ocurre en la mayor parte de las margarinas. La mayoría de los aceites vegetales a temperatura normal son líquidos y mediante el proceso de añadir hidrógeno, sus moléculas se unen con más fuerza y se solidifican. Estas grasas hidrogenadas se acercan cn su composición a las saturadas por lo que favorecen el aumento de colesterol. Además en el comercio y bajo la etiqueta de grasas vegetales, se introducen grasas saturadas como el aceite de palma que son muy baratas para el fabricante pero no son buenas para el consumidor.

No debemos olvidar que los ácidos grasos saturados favorecen el depósito de colesterol y otras sustancias en las arterias, pudiendo provocar su obstrucción. E1 aumento dc triglicéridos o grasas en la sangre da lugar a un mayor riesgo de arteriosclerosis.

Los productos animales tienen dos componentes que pueden elevar el colesterol: el mismo colesterol y las grasas saturadas. Además las grasas saturadas estimulan al hígado para producir más colesterol. Según el Dr. Neal Barnard (cardiólogo), los alimentos de origen animal tienen otros problemas serios como por ejemplo la demasiada cantidad de hierro y la ausencia de fibras y vitaminas antioxidantes.

Los pescados contienen también cantidades significantes de colesterol. Los mariscos tienen tanto colesterol como la carne de vaca. El huevo tiene mucho colesterol, es el alimento más concentrado en él.

En diversas investigaciones se han visto que el depósito de placas de grasa y otras sustancias es mayor cuando las paredes de los vasos sanguíneos han sido previamente irritadas o lesionadas. Una de las causas más comunes de esa irritación es el consumo de una dieta rica en proteínas ya que incrementan el nivel de una sustancia llamada homocisteína en la corriente sanguínea, la cual puede irritar las paredes de los vasos sanguíneos, originando el depósito de grasa. Por ello debe eliminarse las dietas ricas en proteínas, típicas de muchas dietas de adelgazamiento.
Esta pared también es lesionada por el tabaco.

FACTORES QUE AUMENTAN EL COLESTEROL

Alteración del hígado

La regulación de la cantidad de colesterol en el cuerpo se centra en el hígado.

La gente no sabe que la mayor parte del colesterol que se encuentra en el cuerpo se produce en el mismo hígado. Así cuando hablamos de colesterol lo primero que hay que considerar es la función del hígado, como se encuentra éste.

Las personas con niveles altos de colesterol pueden reducir o eliminar de la dieta todos los alimentos que contienen colesterol. sin embargo encontramos personas en las que aún habiendo eliminado el colesterol de la dieta, la tasa de colesterol en sangre se mantenga alta durante un tiempo. Esto es debido a que el hígado puede estar afectado por otras sustancias tóxicas que ]o irritan y hacen disminuir su capacidad de funcionamiento .

Con la misma dieta rica en colesterol hay personas que responden elevando el nivel de colesterol mucho más que otras. Se ha sugerido que las que sufren una gran elevación de colesterol pueden tener una pobre capacidad de convertir el colesterol en ácidos biliares por el hígado, lo que causa una elevación del LDL colesterol (malo) en sangre, por no poder ser eliminado en forma de sales biliares.

Una alimentación sana a base de frutas y verduras hace que el hígado afectado se recupere poco a poco y pueda transformar sin problemas el colesterol en sales biliares, las cuales son eliminadas hacia el intestino, bajando así la tasa de colesterol en la sangre.

Exceso de colesterol en la dieta

Una dieta rica en grasas saturadas y colesterol suministra el material necesario para provocar una arteriosclerosis coronaria (de las arterias coronarias o del corazón). Los alimentos ricos en grasas también aportan mucho colesterol,

Ya hemos dicho antes que el Colesterol es una forma de grasa que sólo se encuentra en los alimentos de origen animal, y nunca en los de origen vegetal: Carnes, huevos. leche, mantequilla... son los alimentos más ricos en colesterol y en grasas saturadas.

Una parte del colesterol en el organismo proviene de ingerir alimentos ricos en colesterol o también de comer un exceso de grasas saturadas que estimulan al hígado a producir colesterol. Diversos experimentos demuestran que una dieta rica en colesterol eleva la tasa de colesterol en sangre, sobre todo debido al aumento del LDL colesterol con una moderada elevación del HDL colesterol. (F. Grande Covián, W.E. Connor; A. Keys, J.M.R. Beveridse).

Si cambiamos a una alimentación que básicamente elimine el componente de grasa saturada, evitando también la proteína animal concentrada, en cierto sentido aligeramos la sobrecarga del hígado. Pero hay que recordar que otros elementos, como los carbohidratos refinados (almidones y azúcares refinados), pueden elevar también los niveles de triglicéridos y grasa, contribuyendo así a elevar los niveles de colesterol (Frank Sabatino, higienista).

Muchos de los alimentos que se dicen "sin colesterol" tienen una gran cantidad de grasas saturadas y el nivel de colesterol en sangre se eleva con ellos, incluso en una mayor proporción que si comemos colesterol directamente (Dr. Ornish). En la misma línea sabemos que los ácidos grasos saturados actúan disminuyendo la captación del LDL colesterol ("el malo") por el hígado. La presencia en la dieta de los ácidos grasos saturados en cantidades importantes se asocia a niveles elevados de colesterol sanguíneo (Cervera, Clapes, Rigolf¿ls).

La presencia de grasas en la dieta favorece además la absorción del colesterol por el intestino. (R. Goodhart, M.E. Shills).

La dieta libre en ácidos grasos saturados, que permite que los pacientes los ingieran en cualquier proporción según sus apetencias. provoca un aumento de colesterol. Ello se ha confirmado por estudios epidemiológicos y en condiciones experimentales. Cada vez que se aportan ácidos grasos saturados en una proporción aumentada de 1%, también Sube el 1 colesterol 2,7 mg/dl. La alimentación con calorías en forma de grasas saturadas con carnes, quesos y mantequilla,  implica un aumento de 27 mg/dl más de colesterol. Todo este aumento del colesterol ''malo'' en sangre ocurre a expensas de las LDL y es debido a que estas grasas saturadas provocan una respuesta negativa -menor actividad- de los receptores LDL. El hígado no los recoge, transforma y elimina en forma de sales biliares.

Nuestro cuerpo "fabrica" el suficiente colesterol para nuestras necesidades y según el Dr. Neal Barnard. no necesitamos añadir más. Y cuando lo añadimos el colesterol se deposita donde no le corresponde, en las arterias en forma de placas. Este es el verdadero colesterol "malo".

Simplemente el hecho de comer alimentos con colesterol eleva el colesterol en el organismo. Y recordar que el colesterol se encuentra en los alimentos de origen animal.

Por cada 100 mgs. de colesterol que comemos aumentamos en promedio en 5 puntos el nivel de colesterol en sangre. Un poco más de 100 grs. de carne de vaca o de pollo, o tres vasos de leche son 100 miligramos. de colesterol. Un huevo contiene 300 mgrs.

El consumo de grasas saturadas incrementan el colesterol y las insaturadas (especialmente ricas en grasas insaturadas son los aceites de semillas) dan otros problemas incluyendo la tendencia a aumentar la producción de radicales libres, sustancias que provocan el envejecimiento de las células, y trastornos del sistema inmunitario.

Otros alimentos

Una dieta con exceso de glúcidos o hidratos de carbono puede hacer descender el colesterol HDL, es decir disminuye el colesterol de eliminación, siendo perjudicial.

Algunas clases de proteína animal (ej: caseína de la leche y proteínas de la carne) pueden aumentar el colesterol en sangre.

Incluso en una edad tan temprana como la niñez puede haber ya alteraciones de las arterias. En 1960, en Australia, el doctor Osborne estudió las arterias del corazón (las coronarias) de 1.600 bebés muertos accidentalmente en circunstancias que no tenía nada que ver con el estado de sus vasos sanguíneos. Descubrió que las coronarias de algunos bebés ya estaban dañadas, más o menos esclerosadas (endurecidas), como si ya hubiera comenzado su proceso de envejecimiento. La única conclusión que pudo sacar de su estudio es que un bebe alimentado con biberón tenía siete veces más posibilidades de tener las arterias dañadas que un bebé amamantado.

Todos los pescados contienen tanto colesterol como grasas saturadas. En el salmón por ejemplo el 15% de la grasa es saturada. Además hay un serio problema pues la grasa del pescado es químicamente inestable, favoreciendo la producción de oxidantes o radicales libres, la verdadera chispa que comienza el proceso de formación de placas (de ateroma) en el interior de las arterias como veremos más adelante. Aunque los aceites de pescado puedan bajar el nivel de triglicéridos, no bajan el nivel de colesterol, como alguna gente piensa. Y muchos estudios científicos muestran que los suplementos a base de aceites de pescado pueden dañar las respuestas inmunológicas del cuerpo (Dr. Neal Barnard).
El riesgo de arteriosclerosis puede descender cuando los niveles de triglicéridos o grasas son reducidos en la dieta.

La obesidad

Estudios recientes indican que la obesidad en sí misma es un factor de riesgo para producir un aumento del colesterol, independiente de los otros problemas metabólicos asociados a ella. La obesidad eleva los niveles de lípidos o grasas en plasma, altera el colesterol producido en el interior del cuerpo (endógeno) y el metabolismo de las proteínas, y aumenta el riesgo de enfermedad coronaria (Gotto, LaRossa, Hunninghake).

El café y el tabaco

El café puede aumentar la tasa de colesterol en sangre.
El tabaco aumenta la concentración de lípidos en sangre y baja el F1DL colesterol (el bueno). El alcohol favorece también el aumento de lípidos en sangre.

Medicamentos

La cortisona, la píldora anticonceptiva y los diuréticos, principalmente, pueden elevar el colesterol. (Sociedad Española de Cardiología)
La píldora anticonceptiva tiende a aumentar las lipoproteínas de la sangre y aumenta el riesgo de enfermedad coronaria.

Enfermedades

Los niveles de colesterol en sangre se ven elevados en los pacientes con enfermedades como: diabetes, hipotiroidismo, enfermedad grave del riñón o fallo renal, pancreatitis, enfermedad obstructiva del hígado.

Psicosomática

El estrés psicológico provoca un aumento de noradrenalina (una hormona formada en las glándulas suprarrenales) acompañada de movilización de lípidos o grasas en el organismo, hecho que con el tiempo, conduce a ]a formación de placas de arteriosclerosis (ateroma) y del coágulo o trombo dentro dc las arterias, dando inicio a la arteriosclerosis. (Federico Navarro, Rof Carballo).

El estrés aumenta la liberación de colesterol proveniente de los tejidos grasos. El estrés constante en las personas se puede asociar con un aumento crónico del colesterol. 

En el libro "Cuida tu Corazón" de la Sociedad Española de Cardiología, se dice que los niveles de colesterol varían cuando pasamos por situaciones de estrés.

J. Cottraux, profesor de psiquiatría y psicología médica en la Universidad de Lyon, Francia, dice en su libro "Psychosomatique et medicine comportamentale" que el estrés tiene por efecto elevar el colesterol.

Para el Dr. Calo el estrés crea la placa de ateroma en la arteriosclerosis, no solamente por vasoconstricción, sino sobre todo provocando un trastorno del metabolismo de las grasas o lípidos en el organismo. Diversos estudios han mostrado una elevación de la tensión arterial y del colesterol cuando las personas son sometidas a estrés. (Yves Ranty, en su libro "Les Somatisations").

Recogemos aquí unas palabras del higienista y médico Ronald G. Cridland, pronunciadas en la reunión internacional de la Asociación Americana de Higiene Natural del año 1990: "Es un hecho también evidente que el estrés aumenta la liberación de colesterol proveniente de los tejidos grasos. La adrenalina (hormona liberada ante la tensión nerviosa libera los ácidos grasos del tejido graso y junto con ellos va algo de colesterol. De esta forma el estrés constante en las personas se puede asociar con un aumento crónico del colesterol " .

El Dr. Passebecq, higienista, recoge la experiencia de un médico americano, Gordon, quien realizó una experiencia sobre los enfermos hospitalizados en el Instituto de Investigaciones de Bethesda, cerca de Washington. Gordon hizo cada día a sus enfermos una toma de colesterol, pero, en lugar de presentarse ante ellos con una jeringuilla de las usadas habitualmente para ello, entraba en la habitación de los enfermos con una jeringa voluminosa, que, por lo demás, no utilizaba para la toma de sangre en cuestión. Repitió la experiencia en numerosas ocasiones, con personas distintas y con jeringas de diversos tamaños. Vino a constatar que la tasa de colesterol resultaba tanto mas elevada cuanto mayor era la jeringa con la que había abordado al cliente.

Distintas mediciones llevadas a cabo sobre estudiantes han mostrado la coincidencia de un aumento de colesterol con los exámenes.

Colaboración CL Gonzalo Retamal Moya

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