La artritis es una inflamación de la articulación como mecanismo de
defensa de los tejidos que la forman ante cualquier agresión. Puede
afectar a una o a varias articulaciones.
En la inflamación hay un aumento de circulación sanguínea, una mayor
afluencia de células y componentes de la sangre que intentan evitar la
agresión y retirar los restos de tejidos dañados.
El objetivo de esta inflamación es la reparación del tejido dañado de
la articulación mediante sustitución y reparación.
Mientras la artrosis, como vimos en el número anterior, consistía en una
degeneración y pérdida del cartílago y hueso de la articulación, la
artritis es una enfermedad en la que se inflama el tejido sinovial (la
membrana sinovial rodea la articulación). Es una reacción inflamatoria
(por eso hay una hinchazón de la articulación).
Los síntomas
La articulación inflamada, como cualquier otra inflamación, va acompañada
de hinchazón, enrojecimiento y calor, o aumento de la temperatura local
que se siente al tocar la piel que la recubre. Estos síntomas indican la
mayor llegada de sangre a la zona, vasodilatación y enlentecimiento de la
sangre. La hinchazón es debida a que hay un paso de líquido y sustancias
de la sangre hacia fuera, hacia el espacio que rodea las pequeñas
arterias.
El cuarto síntoma de toda inflamación, incluida la artritis, es el
dolor. Es un dolor en general intenso, que continua en reposo, de
predominio nocturno y que aumenta al mover la articulación.
El último síntoma es la incapacidad de la articulación para mantener su
función y se acompaña de una disminución de la movilidad articular,
bien a causa del dolor tan intenso que se produce al moverla o debido a la
destrucción de las estructuras articulares (cartílago y hueso) provocada
por el proceso inflamatorio.
Con mucha frecuencia se realizan muchos exámenes y pruebas para
diagnosticar la enfermedad, mientras que las respuestas de la persona
afectada, en la mayoría de los casos, permiten tener un diagnóstico.
Son típicos también los dolores nocturnos que despiertan al afectado, y
al levantarse necesitan un estiramiento de la articulación.
Aguda y crónica
La artritis puede ser aguda o crónica. En la artritis aguda la inflamación
dura unos días, aparece bruscamente y los mecanismos de reacción
inflamatoria son semejantes aunque las causas de la inflamación sean
diferentes (hinchazón, calor, enrojecimiento, dolor, incapacidad para
movilizar la articulación).
En cambio la artritis crónica aparece lentamente, se mantiene durante
mucho tiempo y suele provocar alteraciones de la articulación. Se acompaña
de menos calor local, suele faltar el enrojecimiento de la piel y el dolor
es menos intenso, por lo que la persona frecuentemente no sabe precisar
cuando comenzaron los síntomas. Con el tiempo aparecen secuelas por
destrucción de los tejidos y las cicatrices resultantes de la reparación.
En la artritis crónica, a diferencia de lo que ocurre en la artritis
aguda, se produce una respuesta del sistema inmunológico de la persona
contra el agente agresor.
CLASES DE ARTRITIS
La artritis tiene en su origen causas diferentes y se podrían dividir en:
Artritis inflamatorias
Son diversas formas de artritis que además se acompañan de síntomas
generales, como la fiebre.
Algo en común a todas ellas es que no son supurativas (no se forma pus en
el interior de las lesiones) las mas frecuentes son: artritis reumatoide,
espondilitis anquilosante, artritis psoriásica y las artritis que acompañan
a las enfermedades del tejido conjuntivo, de la que la más conocida es el
lupus eritematoso sistémico.
Artritis metabólica
Son artritis debidas a problemas del metabolismo de los que la más
conocida es la gota.
Artritis con infección
Son las artritis en las cuales encontramos bacterias, hongos o parásitos.
Se acompañan de un absceso articular cúmulo de pus en la cavidad
articular.
Formas de artritis más comunes:
La artritis reumatoide
Es una de las formas de artritis mas conocidas y frecuentes, que se sitúa
en varias articulaciones y que puede dar además otras alteraciones de los
órganos internos. Afecta tres o cuatro veces más a mujeres que a hombres
y puede aparecer en cualquier periodo de la vida. Se sitúa además
principalmente en las pequeñas articulaciones de las manos y los pies, y
en ambos lados y también en la columna cervical alta. Algunas formas de
artritis reumatoide cuando se prolongan en el tiempo dan lugar a
importantes deformaciones articulares. En la articulación hay un
engrosamiento y edema (retención líquida) de la membrana sinovial, luego
se adhiere al cartílago, lo destruye y reemplaza. Tiempo después, los
huesos pierden su alineación y se desvían. Hay aumento de calor local
pero no enrojecimiento. La movilidad articular esta disminuida en parte
por el dolor y en parte por la tensión en el interior de la articulación.
La hinchazón se produce por la inflamación de la membrana sinovial y por
el acumulo de líquido en la articulación.
En este proceso, el cuerpo produce anticuerpos y sustancias tóxicas
contra sus propias células y por ello se conoce como enfermedad
autoinmune. El cuerpo se vuelve contra si mismo. Aparecen alteraciones
articulares y también otras más generales.
La artritis reumatoide produce dolor en las articulaciones que continúa
en reposo, hinchazón, sensación de rigidez (dificultad para los
movimientos), limitación de la movilidad y deformación de la articulación.
El dolor varía desde una pequeña molestia hasta un dolor intenso y
persistente.
La rigidez articular después de la inactividad es muy frecuente. Se nota
especialmente por la mañana y desaparece al cabo de cierto tiempo (puede
durar mas de una hora), cuando la persona afectada empieza a utilizar las
manos para realizar sus tareas habituales. En las formas mas típicas
afecta a las muñecas, las manos y los pies. Afecta de forma casi
constante a las articulaciones de las muñecas y de las manos. Otras veces
puede comenzar por el codo, los hombros, las rodillas, la columna cervical
u otras articulaciones.
Este proceso afecta a otros órganos del cuerpo: piel, aparato
respiratorio, corazón, sistema nervioso, ojos. Con frecuencia hay otras
manifestaciones generales: fiebre, pérdida de peso, malestar general, que
incluso aparecen antes de las afecciones articulares. Pasan varios años
antes de que haya destrucción del cartílago y bastantes años mas tarde
aparecen las deformaciones de las articulaciones. A las deformaciones
características acompañan una debilidad y atrofia de los músculos.
Se sabe que los cambios climáticos y las temperaturas de regiones húmedas
y frías pueden incrementar las molestias de estos pacientes.
(Enfermedades reumáticas, Sociedad Española de Reumatología).
Curiosamente durante el embarazo se observa una clara mejoría, más
visible al final del embarazo y a veces la mujer no siente ningún síntoma
en esta situación. Después del parto se produce una recaída brusca en
un plazo que va desde algunos días a varios meses. Por el contrario
parece existir relación con un aumento de síntomas durante la menstruación
(el médico nº 632).
La evolución es crónica y en forma de brotes. Entre los brotes puede
encontrarse bien o los dolores son más llevaderos.
Según el profesor Bernard Amor si a la artritis se añaden factores
ambientales perjudiciales, tales como el exceso de peso, una actividad física
demasiado intensa o una alimentación desequilibrada tendrá consecuencias
nefastas sobre la enfermedad.
Algún día se verá que las alteraciones de las células y elementos
corporales producidas por los medicamentos, las vacunas, las
radiaciones... producen cambios en la estructura corporal y dichos cambios
se incorporan a las células, de tal manera que el cuerpo los reconozca
como ajenos a él y los ataque, dando lugar a una autoagresión contra las
propias células del cuerpo.
Este mismo proceso probablemente se ponga en marcha por los contaminantes:
aditivos de los alimentos, del agua, insecticidas, pesticidas,
contaminantes del aire, etc... Estas sustancias como tales, acumuladas en
el cuerpo, alteran además la propia composición corporal. Llegado el
momento puede ser que el cuerpo no reconozca como propios estos nuevos
"compuestos" formados y los agreda con anticuerpos y sustancias
citotóxicas (tóxicos celulares). Esta puede ser una causa importante de
las llamadas enfermedades autoinmunes.
Los fármacos pueden desencadenar la síntesis de anticuerpos anti-DNA (el
DNA es la base de la transmisión genética y unido a proteínas forma los
cromosomas) (Varios. Medicine nº 52 serie 7ª). Los diversos autores
llaman sorprendentemente "fisiológicos" a estos anticuerpos y
comentan que no parecen, ser patológicos ¿Es poca patología alcanzar el
núcleo central de transmisión genética?
Observaciones hechas por Brocks en Australia confirman que tras el estrés
emocional el sistema inmunológico queda debilitado. Ciertos linfocitos
(una forma de célula blanca de la sangre) pierden la función de destruir
los agentes de enfermedad de las infecciones y de las inflamaciones.
El factor psicológico es vital en la aparición de este proceso. El estrés
es un elemento importante en la aparición de alteraciones en la inmunidad
y la artritis es una enfermedad autoinmune.
Desde el punto de vista psicosomático y según Federico Navarro,
psiquiatra de la línea de W. Reich, en la infancia de estos enfermos
existió una represión de parte de la madre, hacia su necesidad y deseo
de moverse o alejarse. No les dejo libertad de movimientos. ¡Estate
quieto! es la palabra repetida por la madre. Esto impidió que el aparato
locomotor se descargase, determinando una tensión muscular crónica
(libro: Somatopsicodinámica de las Biopatias). De esta manera se origina
el reuma por causa psicológica.
La tensión muscular crónica agarrota los huesos en las articulaciones.
Ya que los músculos unen los huesos en las articulaciones, si están
contraídos la articulación se encuentra en tensión y se altera.
Según F. Navarro estos enfermos se encuentran entre el deseo de servir a
los demás y la tendencia agresiva para controlar el ambiente, así como
la incapacidad para abandonarse. Esto provoca un aumento del tono
muscular, una tensión muscular crónica. Ello le lleva a la necesidad de
actividad corporal como descarga.
La agresividad retenida y la incapacidad de abandonarse pueden explicar
dos de los síntomas que expresan esta tensión en las personas con
artritis reumatoide, en el cuello (control) y en las manos (cuando no se
libera la tensión, la mano tiene tendencia a quedarse cerrada, en forma
de puño) Un niño o una persona con rabia contenida tiene el puño
cerrado.
Esta tensión crónica altera como hemos dicho la articulación que mueve
esos músculos. No olvidemos además, que cuello y manos están unidos ya
que los nervios y las arterias que van a las manos nacen en el cuello y
por lo tanto cualquier tensión en el cuello afecta a la inervación y
circulación sanguínea de la mano. Si "cerramos" o contraemos
el cuello la energía no circula en condiciones hacia las manos.
El especialista y pionero de la psicosomática Jellife, es uno de los
primeros en llamar la atención sobre el factor psíquico en la artritis.
Otros autores (Johnson, Shapiro, Alexander) encontraron un freno a la
expresión de las emociones en las personas afectadas de artritis y rabia
contenida, así como sentimientos de culpabilidad.
Hay otros autores que han descubierto problemas psicoemocionales en el
origen de las artritis a veces con resentimiento inconsciente. En el año
1957 Traut y Passarelli trataron a 88 personas con artritis reumatoide con
ayuda de placebos (sustancias inertes o sin efectos, que se suministran
diciendo que son medicamentos sin que la persona sepa que no tienen
sustancias medicamentosas) por la boca y pudieron observar mejorías en la
mitad de los casos. Y la mejoría fue tanto más importante cuanto más
severa fuera la afección. (Citado por Dr. A. Passebecq, higienista y médico
francés, en su libro "Reumatismo y artritis" Edit. Mensajero).
Se ha visto que las personas con alteraciones reumáticas mantienen
contracciones o tensiones musculares sin darse cuenta de ello y que la
tensión muscular disminuye cuando la persona exterioriza sus sentimientos
agresivos. Si no puede exteriorizar los impulsos agresivos la tensión
muscular se eleva paralelamente a la tensión interna. La tensión
muscular en este caso se relaciona con impulsos hostiles agresivos,
ansiedad y sentimientos de culpabilidad (recogido por Diere Beck, citado
en su libro "Resúmenes de Patología Psicosomática"). Dieter
Beck habla de una represión de la agresividad.
Los trabajos de Boucharlat y cols. sitúan a las personas afectadas de
artritis reumatoide también en un bloqueo del impulso agresivo y el autor
interpreta un perfil de ansiedad con "temor a ceder a los
sentimientos" (libro citado, R.P.Ps.)
La escuela de Chicago (Dunbar, Alexander, Saul) sitúa la inhibición de
la agresividad en la artritis reumatoide, que se expresa como conflicto a
nivel muscular.
Cuidados higienistas
No hay medicamentos que curen esta enfermedad... tampoco otras. La curación
no es la eliminación de los síntomas y como mucho, con el tratamiento de
la artritis reumatoide se consigue disminuir el dolor. Además son
tratamientos muy largos y continuos con lo que aumentan los efectos
secundarios perjudiciales.
Igualmente los medicamentos utilizados para el tratamiento de la artritis
reumatoide provocan alteraciones gástricas importantes como
antiinflamatorios que son. Y otros medicamentos como los corticoides
pueden producir alteraciones graves por su uso prolongado como son la
arteriosclerosis, osteoporosis y aumento de la tasa de infecciones
(Revista Medicine, nº 52 serie 7ª).
Otros medicamentos muy tóxicos utilizados son los citotóxicos, que como
su nombre indica (cito - célula) son tóxicos celulares y el más
utilizado es el metotrexato. Este medicamento es muy tóxico para el
cuerpo y a largo plazo provoca alteraciones hepáticas crónicas.
Tampoco la cirugía es una solución, se utiliza únicamente para reparar
zonas muy alteradas.
Como en las demás enfermedades, es importante una alimentación sana y
llena de vitalidad: frutas, ensaladas, verduras, cereales integrales,
eliminando los fritos, embutidos, carnes, alcohol... y regulando los
derivados lácteos. En un brote agudo se recomienda una dieta a crudos,
frutas o ensaladas o el ayuno a agua. El ayuno durante días puede ser una
medida fundamental en esta enfermedad. Durante el ayuno el cuerpo
desintoxica y regenera las zonas afectadas. La capacidad de autocuración
del organismo se encuentra a todo rendimiento durante el ayuno. La energía
que el cuerpo ahorra, al no tener que digerir y asimilar alimentos, la
utiliza en el proceso autocurativo, guiado por la inteligencia corporal.
El reposo absoluto en cama, que no debe ser prolongado, solo está
indicado en las fases agudas de la enfermedad. Un estudio de la
universidad de Wayne en los Estados Unidos demostró que 6 pacientes con
artritis reumatoide se libraron totalmente de sus síntomas cuando se
mantuvieron en una dieta sin grasas. Experimentos con 44 pacientes de
artritis reumatoide demostraron que se producía una disminución del
dolor y de la hinchazón cuando se eliminaban algunos alimentos de la
dieta: derivados del trigo, maíz y carne de vaca. Es recomendable evitar
el exceso de peso, la obesidad, por el efecto perjudicial que ocasiona en
las articulaciones.
En julio de 1982 el Dr. Derek Wraith del Memorial Hospital de Londres
indico Que: "El dolor articular y la hinchazón, los clásicos síntomas
de la artritis pueden ser causadas actualmente por alergia a los alimentos
en algunos pacientes". (Health Unlimited, Dr. Alan M. Immerman).
El ejercicio mantiene el tono muscular, evita la rigidez y previene las
deformaciones y actitudes viciosas (Farreras - Rozman). La actividad física
regular es beneficiosa en la artritis. Los estiramientos musculares, con
las diferentes técnicas hoy conocidas pueden ser útiles. El movimiento físico
es una forma de descarga de la energía bloqueada en las contracciones
musculares crónicas.
En las fases de brotes recomendamos las compresas de agua a temperatura
ambiente, si se quiere de arcilla (no como remedio terapéutico, sino como
un elemento de la naturaleza, el contacto con la tierra que también lo
buscan por instinto los animales).
Una vez más Cecil-Loeb (un clásico de medicina interna) acercándose a
otras ayudas, sin efectos secundarios perjudiciales como tienen los
medicamentos recomienda: diversas formas de aplicación de calor (piscina
tibia, bañera). "Una piscina de agua tibia que permita el ejercicio
bajo el agua es el método de elección para el paciente con síntomas
graves; para la mayoría de los individuos el baño o la ducha de agua
calientes son suficientes". La rigidez de la mañana puede disminuir
con un baño caliente. Solo usamos el calor, por ejemplo, en forma de
compresas de agua caliente cuando no hay signos de inflamación, calor y
enrojecimiento. Sencillamente el agua y la tierra ayudan a descargar la
energía bloqueada en esa zona.
La relajación ayuda igualmente a disminuir las tensiones musculares típicas
de las personas con artritis.
Las personas con artritis necesitan apoyo psicológico que les facilite
expresar su rabia contenida, con la palabra y a través del cuerpo. Las técnicas
psicocorporales pueden ser muy útiles (Bioenergética, vegetoterapia
reichiana,...) en este proceso. En la artritis es necesario buscar el
desbloqueo muscular, desbloqueo de la coraza muscular (W. Reich) elaborada
como defensa ante un mundo que se vive como agresivo. De la misma manera
que en la edad media existía la armadura para ir a la guerra, la coraza
muscular, las contracciones intensas musculares, reflejo de las tensiones
psicológicas y emocionales, tienen que disminuir para facilitar que la
persona exprese mejor sus emociones, sin tanto miedo a que "no le
quieran" o le "rechacen".
Hay que ayudarle a expresar sus sentimientos y sus emociones o impulsos
agresivos retenidos o inhibidos en sus músculos contraídos.
El descanso es necesario en los brotes y las diferentes formas de descanso
son: físico, mental, emocional, sensorial (de los sentidos; sin ruidos,
televisión, etc.) y fisiológico (ayuno).
Es importante no pasar frío en esta situación, evitando también el
cansancio, la excitación nerviosa y los choques emocionales. Como en toda
crisis aguda hay que favorecer el sueño ya que durante el sueño se
recupera el máximo de energía y se regeneran las estructuras dañadas.
Si hay fiebre no hay que combatirla pues ayuda en el proceso curativo y
las dos maneras de no subir la fiebre son: el descanso (al contrario la
actividad física aumenta la temperatura) y el ayuno (si es posible a agua
y si no a frutas y ensaladas crudas, todos sabemos que una comilona
aumenta también la temperatura corporal).
Una forma de descanso necesaria es el "descanso terapéutico",
eliminar la medicación. Recomendamos hacerlo bajo la supervisión de un
higienista experto ya que en principio pueden aumentar los síntomas como
el dolor, debido a que la sensibilidad nerviosa, dormida por la medicación
(analgésicos y antiinflamatorios) despierta. El cuerpo en situación de
descanso terapéutico o paz terapéutica, ahorra energía, que no
malgastan sus células para neutralizar las sustancias tóxicas
introducidas en el cuerpo en forma de medicamentos. Esta energía
ahorrada, bajo la dirección de la inteligencia del cuerpo, se invierte en
los procesos de regeneración y curación de las zonas afectadas.
Paz terapéutica y paciencia, esperar un tiempo para que la capacidad de
autocuración del organismo tenga tiempo de efectuar su trabajo. Sin
olvidar que las enfermedades crónicas en su proceso curativo pasan,
inevitablemente, por procesos de crisis agudas.
Hay por lo demás dos formas importantes de descarga de energía bloqueada
y de tensiones musculares: el contacto con la tierra, andar descalzo por
el césped o en la arena de la playa, allí donde rompen las olas ¿Quien
no ha sentido también la descarga tensional ocurrida tras una ducha o un
baño de agua de mar? El agua (el de un río limpio o el mar) ayuda a
descargar.
Los baños de aire y de sol son necesarios. Se recomienda el sol de forma
progresiva y no cuando calienta en exceso. Podemos ayudar a mantener la
articulación afectada por un brote más fresca mediante compresas de agua
o mojándonos continuamente con agua esa zona.
Los demás factores de salud de los que ampliamente hablamos en el número
anterior, en el artículo de la Artrosis, son totalmente aplicables y
recomendables aquí.
Finalmente la persona afectada no tiene que quedarse con la sentencia
medica, "su problema es para toda la vida". Naturalmente así
será si continua viviendo de la misma manera. A igual forma de vida, la
enfermedad continúa, pero si cambiamos la vida, la armonizamos y
cuidamos, los procesos, a veces lentamente, no tienen mas remedio que
disminuir, hasta llegar a curarse definitivamente, siempre que las
alteraciones no sean ya deformaciones óseas.
Otras artritis unidas a procesos generales
Artritis unida a Lupus Eritematoso
El lupus eritematoso sistémico (sistémico o que afecta a todo el cuerpo)
es una enfermedad del sistema conjuntivo también autoinmune, de la misma
manera que en la artritis se forman anticuerpos y tóxicos celulares que
atacan a las propias células del organismo. Otras veces se afecta la piel
sin afectación general o principalmente la piel. En la forma típica
aparecen placas rojas en la cara. En las formas graves afecta
profundamente a la estética, de donde le viene el nombre (Lupus, del latín
lobo porque recuerda a las mordeduras de este animal).
El cuadro puede aparecer por diversos estímulos externos, como por
ejemplo: radiación y fármacos y acompañarse de procesos de aumento de
bacterias y virus, en una persona predispuesta (Medicine, nº 52, serie 7ª).
Recordamos la alteración que puede producir en los compuestos celulares
la introducción en el cuerpo de ciertas sustancias tóxicas (fármacos,
radiaciones). Estos compuestos "nuevos" formados por estas
sustancias tóxicas y perjudiciales pueden ser rechazados por el mismo
sistema inmunológico, encargado de reconocer lo que es propio de lo que
es ajeno. El sistema inmunitario "reconoce" como ajeno esas
"partes constituyentes nuevas" del cuerpo y las ataca. Es una
enfermedad autoinmune que aparece entre los 17 y los 35 años.
Afecta más a las mujeres y se agrava al tomar anticonceptivos orales, con
el embarazo y tras el parto. Parece ser que afectan desfavorablemente
ciertos factores ambientales, fármacos, estrés o factores nutritivos. En
la dieta ocurre mejoría al bajar la cantidad de calorías y grasas
animales. (Según el libro "Enfermedades reumáticas" de la
Sociedad Española de Reumatología y Farreras Rozman).
La posibilidad de que algunos fármacos (hidralazina, procainamida) pueden
hacer aparecer un cuadro parecido al Lupus (seudolupus) ha justificado la
hipótesis que sugiere un elemento químico externo como agente causante.
Artritis psoriásica
Hay una forma de artritis que a veces acompaña a la psoriasis (enfermedad
descamativa de la piel), es la artritis psoriásica. Comienza entre los
treinta y tantos y los cuarenta años de edad.
En el 70% de los casos afecta a las articulaciones de los dedos. En un 15%
se parece a la artritis reumatoide y en un 5% se afecta la columna y se
establece espondilis anquilosante (ver luego) (Farreras Rozman).
Su progresión es normalmente lenta.
Hemos visto, más de una vez, un aumento de la afección articular con
disminución de la movilidad y dolor, en personas afectadas de psoriasis
tras el tratamiento con medicamentos de la psosiasis cutánea o de la
piel.
La psoriasis desde el punto de vista higienista es un proceso de descamación
y desintoxicación, que tiene mucho que ver con factores psíquicos y
emocionales. Si evitamos este proceso de eliminación exterior el proceso
va hacia el interior, y como consecuencia puede haber una afectación a
nivel articular. El problema cutáneo de la psoriasis puede ser provocado
o agravado por estrés, traumatismos o ciertos fármacos (litio,
bloqueadores beta, antipalúdicos). Esto lo indican tambien médicos de la
medicina convencional (Mª E. Brito y E. Garmendia, Medicine nº 55, serie
7ª).
La mejora de la artritis psoriásica pasa por una mejoría de la psoriasis
a través de los cuidados de la Higiene Vital.
Artritis crónica juvenil
Se trata de un tipo de artritis que afecta a una o varias articulaciones,
que persiste varias semanas y que comienza antes de los 16 años. Es la
enfermedad reumática crónica más frecuente en la infancia.
Su diagnóstico es a veces difícil porque con frecuencia no se quejan de
dolor y sólo se aprecia una disminución de la actividad física (no
quieren caminar, correr).
En los niños es más frecuente la afectación de la cadera y la fusión
de las vértebras cervicales. A veces hay inflamación de los ojos (uveítis)
y otras veces aparecen lesiones cutáneas, fiebre y a veces alteraciones
cardiacas y pulmonares.
En la mayoría de los niños desaparece por si misma la enfermedad o los síntomas.
La alimentación sana (Frutas, verduras, frutos secos) es importante a
esta edad, así como favorecer el ejercicio físico y la expresión de las
emociones para evitar bloqueos musculares en las zonas donde luego aparece
el problema articular.
Espondilitis anquilosante
Es una enfermedad reumática crónica e inflamatoria, que afecta
principalmente a la columna vertebral (Spondylos del latín vértebra) y
siempre en la unión del hueso sacro con el ilíaco en la base de la
columna vertebral (en la unión de la cadera con el sacro, final de la
columna).
Afecta nueve veces más al hombre que a la mujer.
La artritis reumatoide y la artritis de la columna son las artritis más
frecuentes.
La enfermedad provoca dolores en la parte inferior de la columna y rigidez
en la columna por la mañana que mejora con el ejercicio. El dolor es más
intenso con el reposo de la noche en la cama, durante la madrugada y con
frecuencia la persona tiene que levantarse y pasear por la habitación
unos minutos. El dolor puede agravarse con el esfuerzo físico, la tos y
los estornudos.
El dolor frecuente va desde la nalga a la rodilla por detrás de la pierna
y es alternante, unas veces afecta a la derecha y otras a la izquierda. Es
necesario mantener una vida activa para evitar la aparición de rigideces
y la anquilosis (falta de movilidad con unión de las vértebras).
La limitación de la movilidad de la columna vertebral en la zona del tórax
disminuye la capacidad respiratoria y agrava los problemas.
Evoluciona con brotes. Con el tiempo la curvatura lumbar normal
desaparece. Los dolores van disminuyendo pero en cambio aumenta la rigidez
(anquilosis, de donde le viene el nombre). Al cabo de años aparecen los
dolores dorsales y luego la persona se va encorvando (cifosis o "chepa"
dorsal). Este encorvamiento limita la capacidad respiratoria, las bases
pulmonares están "comprimidas" sin capacidad de expansión.
La región del cuello pierde movilidad en todas las direcciones y se va
quedando rígida (anquilosada).
Con el paso del tiempo desaparecen los dolores y aparecen las grandes
rigideces.
No olvidemos, como vimos con la artritis reumatoide, que cuando hay
rigidez ósea hay una anterior rigidez muscular y por qué no decirlo una
"rigidez psicológica". En la columna vertebral la afectación
en la zona baja se relaciona con un bloqueo en la zona de la pelvis
(inseguridad, miedo, represión sexual, etc...) y la afectación del
cuello con el control, miedo a perder el control....
La persona afectada por este proceso necesita mantener la actividad física,
acompañado de ejercicios de estiramientos de la columna vertebral y en
general de todo el cuerpo, y aprender también a relajarse.
Necesita también ser consciente de los momentos de tensión psicológica
y emocional ante los cuales contrae el cuerpo como una coraza muscular.
Los baños y las duchas calientes frecuentemente facilitan la actividad física
(Cecil - Loeb).
En este proceso la persona necesita apoyo psicológico que le favorezca la
expresión de emociones y en especial la de rabia contenida.
Otras formas de artritis son las Artritis que van a la par de una
"infección" en otra zona del cuerpo (zona intestinal y
genitourinaria) o la artritis que acompaña a la Colitis Ulcerosa y a la
Enteritis Regional (Enfermedad de Crhon).
LA GOTA
La llamada gota es una enfermedad ocasionada por la localización de
microcristales de ácido úrico en las articulaciones, y se manifiesta con
crisis de dolor intenso, hinchazón local y enrojecimiento, que en el 70%
de los casos se localiza en la articulación de la base del dedo gordo del
pie. Otras veces afecta a las articulaciones del pie, tobillo, rodilla, muñeca
y mano. Durante el reposo la piel se vuelve sensible al roce de las sábanas
y el dolor aumenta. Pero a veces la artritis es leve y prolongada. Entre
las crisis, la persona no tiene síntomas o algunas sienten cierta sensación
de rigidez articular.
El ácido úrico es un resto del metabolismo de las proteínas, no útil
para el organismo y que se elimina por la orina.
Desde la medicina convencional se consideran altas las cifras por encima
de 6 mg. por litro de sangre en la mujer y de 7 mg. en el hombre. Desde el
punto de vista higienista bajaríamos estos límites, pues indican una
gran ingesta de proteínas, entre otras cosas.
Los niveles de ácido úrico en sangre aumentan tras ingestas excesivas de
alcohol o de alimentos con abundantes purinas y se encuentran disminuidos
cuando se siguen dietas pobres en proteínas (Enfermedades Reumáticas,
Sociedad Española de Reumatología).
Cuando los cristales de ácido úrico llegan a la articulación, son
"ingeridos" por las células del líquido articular y estas células
se rompen en el interior de la articulación y se desencadena el proceso
de inflamación.
Conforme se repiten las crisis, los cristales se van depositando en el
hueso, en las proximidades de la articulación, y pueden llegar a
destruirla. También se pueden depositar en otras zonas: cartílagos de la
oreja o los tendones expuestos a roces (talón y codo) o forman
abultamientos bajo la piel, visibles y no dolorosos.
Como la gota es una enfermedad del metabolismo es frecuente que estas
personas tengan otras alteraciones: niveles altos de azúcar, de
colesterol y triglicéridos (grasas) en la sangre. Ello indica que es una
alteración global del organismo, de su metabolismo.
Una tercera parte de los gotosos sufren cólicos de riñón y de ellos la
mitad tiene una discreta insuficiencia renal.
Asimismo es frecuente la tensión arterial alta. Alrededor de la mitad de
los enfermos de gota son hipertensos.
Aunque algunos autores no le den la suficiente importancia a la alimentación,
en el libro citado "Las Enfermedades Reumáticas", escrito por
la Sociedad Española de Reumatología se cita: "La alimentación
influye muchísimo en la aparición de la gota. Los excesos de comidas y,
sobre todo, un elevado consumo de alcohol suelen ser en la mayoría de los
casos los desencadenantes de ataques agudos de gota en personas con
niveles de ácido úrico habitualmente altos".
El tratamiento de la hipertensión con diuréticos produce una elevación
de los niveles de ácido úrico y predispone a sufrir de gota.
Estos son los factores de riesgo para padecer gota, recogido en el libro
antes citado: "Las cifras elevadas de azúcar y lípidos en la
sangre, la herencia, mal funcionamiento del riñón, determinadas
enfermedades, y con las intoxicaciones crónicas de plomo (por el uso de
cerámica vitrificada para la conservación de alimentos y sobre todo por
la contaminación del agua canalizada a través de cañerías de plomo).
Esta intoxicación produce gota por disminución del filtrado renal y con
ello de la cantidad de ácido úrico eliminado a través de la orina, además
de retrasos en el desarrollo intelectual en la infancia".
Afecta 10 veces más a hombres que a mujeres; otro factor de riesgo son
las costumbres sedentarias y la obesidad.
Las cifras de ácido úrico tienden a elevarse en todas las enfermedades
en las que existe destrucción celular, como ocurre en determinadas
enfermedades graves de la sangre: anemia hemolítica (se destruyen los glóbulos
rojos) la leucemia o el cáncer, o puede aparecer después de
intervenciones quirúrgicas.
Posiblemente por esta renovación celular (muerte y sustitución celular)
y por la eliminación de los excesos de los depósitos de ácido úrico
hacia la sangre para ser desechados al exterior por la orina, durante el
ayuno hay un aumento de ácido úrico en sangre. Personalmente yo no he
visto ninguna crisis de gota que tuviera lugar durante el ayuno, aunque si
se cita clásicamente esta posibilidad. De todas maneras ésta sería una
crisis desintoxicativa y regenerativa de la zona anteriormente afectada y
no un empeoramiento.
Para prevenir las crisis de gota hay que evitar la vida sedentaria, el
sobrepeso, eliminar el consumo de alcohol y evitar el exceso en las
comidas sobre todo de alimentos ricos en proteínas.
Hay que evitar las bebidas alcohólicas, aunque sean de baja graduación,
como la cerveza.
Los alimentos que más contienen purinas (unas proteínas del núcleo
celular o nucleoproteinas) deben ser eliminadas de la dieta.
Tradicionalmente la gota ha sido tratada con una dieta baja en purinas,
pero ahora ha sido sustituido por los medicamentos para bajar el ácido úrico.
Aunque la mayor parte del ácido úrico se genera en el cuerpo, también
aconsejamos desde el punto de vista higienista, eliminar los alimentos
excesivamente ricos en purinas que luego generan ácido úrico: anchoas,
sardinas (pescado azul), vísceras (sesos, riñones, hígado, mollejas),
marisco, productos de caza (liebre, jabalí, perdiz, corzo).
La alimentación sana, evitando los alimentos dichos, es un factor que
inevitablemente hace bajar la cantidad de ácido úrico en sangre.
Como este proceso se relaciona con elevación de azúcar en sangre,
colesterol y triglicéridos, el cuidado de estos factores es importante
también y así además evitaremos complicaciones. El ejercicio es muy
aconsejable.
Por supuesto el tratamiento médico no es curativo, debido a que los
factores que provocan la formación de ácido úrico permanecen.
Los factores de salud de los que largamente hablamos en el número
anterior, en la Artrosis, son igualmente recomendables en este proceso.
REUMATISMO DE PARTES BLANDAS
Se llama así a un grupo de dolencias que afectan al aparato locomotor
(huesos y músculos) en estructuras próximas a las articulaciones como
los tendones y las bolsas serosas. El tendón une los músculos a los
huesos y la bolsa serosa es una especie de "almohadilla" llena
de una pequeña cantidad de líquido cuya misión es facilitar el
desplazamiento de los tendones o la piel sobre los huesos situados bajo
ella.
La bolsa serosa se sitúa en zonas sometidas a roce o a presión intensa y
sirve de amortiguación.
Tendinitis y bursitis
La tendinitis es la inflamación del tendón y la bursitis la inflamación
de la bolsa serosa.
Se afectan con frecuencia por microtraumatismos repetitivos producidos en
las actividades diarias, lo que causa su inflamación. Otras veces aparece
con la práctica del deporte. Pueden ocurrir también a consecuencia de la
gota o debido a depósito de otros cristales microscópicos en la
articulación. Otras veces son consecuencia de enfermedades reumáticas
generales.
La bursitis se localiza sobre todo en la rodilla, detrás del codo, cerca
de un juanete o del hombro o en la nalga, y en ellas hay acúmulo de líquido.
Las tendinitis más frecuentes son las que rodean al hombro, el codo (el
codo de tenista, que no solo afecta a este deporte sino a personas que
habitualmente hacen trabajos con las manos y las muñecas), los que van
hacia los dedos de las manos, los que rodean la cadera y la rodilla y el
tendón del talón (tendón de Aquiles). Se afecta la membrana o vaina
sinovial que rodea el tendón para facilitar su movimiento en los lugares
de roce.
Las bursitis se tratan desde la medicina convencional aspirando el líquido
acumulado y con reposo.
No somos partidarios de esta aspiración de líquido pues tiende a
reproducirse fácilmente y además no evitamos sus causas.
Sí vemos la necesidad de reposo de la zona evitando la carga. Así como
la aplicación de los factores de salud que aconseja la línea higienista
(ver la Artrosis en el nº anterior), ya que hemos visto bursitis y
tendinitis que ceden mucho más fácilmente de esta manera. Si la bursitis
tiene su origen en la gota, aplicando estos factores se vuelve a niveles
"sanos" de ácido úrico. Digo sanos y no normales porque lo
"normal" ya indica con frecuencia una tasa alta de ácido úrico.
Siempre que hay una bursitis o tendinitis debemos "soltar" los músculos
de esa zona que casi con toda seguridad se encuentran mas tensos que lo
normal. Un masaje en manos de un experto o una sesión de osteopatía o
quiropraxia pueden ser útiles. Igualmente útiles son los estiramientos
de esa zona y los reajustes en la postura de la persona y en el movimiento
realizado de forma repetitiva (técnicas como el R.P.G., el método
Alexander, el método Mézierès, Eutonia...) son aplicables a estas
situaciones.
La tendinitis del tendón de Aquiles es a menudo debida al calzado,
calzado nuevo y rígido, y predisponen a ello las alteraciones en la estática
del pie. Se trata del tendón que soporta las mayores tensiones al caminar
o al correr, por lo que es frecuente que aparezca su tendinitis tras
largas caminatas o actividades deportivas. A veces las lesiones del tendón
se calcifican y dan lugar a una tendinitis calcificada, la zona más
afectada es la del hombro (tendón del supraespinoso).
Nos oponemos totalmente a las infiltraciones de corticoides y otros
medicamentos en las zonas afectadas por ser pan para hoy y hambre para mañana.
Los corticoides tienen sus efectos secundarios graves, entre ellos la
facilidad de producir descalcificación del hueso.
DOLOR GENERALIZADO O FIBROMIALGIA
Se caracteriza por ser un proceso de dolor crónico generalizado asociado
a rigidez también generalizada sobre todo al levantarse por las mañanas.
Se acompaña de fatiga, sienten como si les faltara energía, y
alteraciones del sueño. El movimiento de intensidad un poco mayor a lo
normal produce dolor, por lo que intentan evitarlo. Cada vez realizan
menos esfuerzo, la masa muscular se empobrece y el nivel de tolerancia al
ejercicio desciende aún más.. Para algunos autores éste síndrome se
debería encuadrar dentro de los "Reumatismos Psicógenos" (o de
causa psíquica). Para nosotros todos los reumatismos tienen un componente
psicológico importante. Cuerpo-mente como una unidad.
"Puede estar precipitado por episodios de tensión psíquica,
traumatismos u otras enfermedades" (Farreras Rozman) y se indica que
puede comenzar tras un accidente de automóvil, separación matrimonial,
divorcio, problemas con los hijos, etc... (Enfermedades Reumáticas de la
S.E.R.)
El dolor es muy grande y afecta sobre todo al esqueleto y a la cintura pélvica
(cadera) y escapular (hombros).
También es característica la presencia de puntos dolorosos a la palpación
sobre tendones, huesos o músculos, que indican puntos de tensión y
bloqueo muscular en las zonas afectadas y la sensación de inflamación en
las manos y los pies.
En la mayoría de las personas hay alteraciones del sueño, que se indican
como sueño no reparador. Esto indica el componente psicoemocional. Se
acompaña de rigidez matutina y fatiga crónica que dificulta las labores
cotidianas. Puede haber otras alteraciones psíquicas y orgánicas acompañantes.
Incluso desde el enfoque de la medicina convencional se reconoce "la
ayuda en esta situación de los masajes y ejercicios posturales, junto con
técnicas de relajación o terapia del comportamiento". En el libro
de la Sociedad Española de Reumatología (S.E.R.) se dice que forman
parte del tratamiento los masajes, ejercicios de estiramientos musculares
y la aplicación de calor local. "Todas las medidas resultan muy
eficaces". Algo parece que está cambiando en la "rígida
estructura" médica.
Son frecuentes la ansiedad y la depresión.
Con frecuencia va unida a otras alteraciones articulares: artrosis,
osteoporosis y de cada diez enfermos nueve son mujeres.
El ambiente frío empeora los síntomas. No olvidemos que ante el frío
respondemos con una contracción muscular generalizada.
Según el libro citado "Enfermedades Reumáticas": "La mala
respuesta ante situaciones de estrés es un rasgo importante en las
personas con fibromialgias".
En cuanto a los cuidados higienistas podríamos añadir la aplicación de
los factores de salud, el reposo y el equilibrio emocional, además de la
alimentación equilibrada, y la utilización del contacto con la tierra el
agua y el sol.
Estas personas necesitan un apoyo psicológico que les facilite una
comprensión del proceso y un trabajo de desbloqueo psicocorporal que
evite las tensiones y contracciones musculares generalizadas y los
trastornos psicosomáticos ocurridos. Siempre teniendo en cuenta la unidad
psicosomática cuerpo-mente. Salud a todas y a todos.
Colaboración CL Gonzalo
Retamal Moya
|