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PALABRAS DE MI MADRE |
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Ven para acá, me dijo dulcemente mi madre
cierto día. (Aún parece que escucho en el ambiente de su voz la dulce melodía) - Ven y dime qué causas tan extrañas te arrancan esa lágrima, hijo mío, que cuelga de tus trémulas pestañas como gota cuajada de rocío.
Tú tienes una pena y me la ocultas; ¿no
sabes que la madre más sencilla sabe leer en el alma de sus hijos como
tú en la cartilla? Yo prorrumpí a llorar. Nada le dije. - La causa de mis lágrimas ignoro, ¡ pero de vez en cuando se me oprime el corazón y lloro !...
Ella inclinó la frente pensativa, se turbó
su pupila, y enjugando sus ojos y los míos, me dijo más tranquila: |