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El loco |
| En un pueblo rodeado de cerros
habitaba un loco, la gente del pueblo le llamaba así: "EL
LOCO", ¿y porqué le llamaban así?, ¿Qué acaso hacía cosas
disparatadas, cosas raras, cosas diferentes a lo que hacen la mayoría
de las personas, al menos en ese pueblo?.
La gente al verlo pasar se reía y se burlaba de él, humildemente vestido, sin posesiones, sin una casa que se dijera de su propiedad, sin una esposa ni unos hijos; *un desdichado*, pensaba la gente, alguien que no beneficiaba a la sociedad, **un inútil** comentaban otros. Más he aquí que este viejo ocupaba su
vida sembrando árboles en todas partes donde pudiera, sembraba semillas
de las cuales nunca vería ni las flores ni el fruto, y nadie le pagaba
por ello y nadie se lo agradecía, nadie lo alentaba, por el contrario,
era objeto de burla ante los demás. Y sucedió que un día cabalgaba por esos
rumbos el Sultán de aquellos lugares, rodeado de su escolta y observaba
lo que sucedía verdaderamente en su reino, para no escucharlo a través
de la boca de sus ministros. El Sultán le miró asombrado y le dijo : _ ¡Cuánta sabiduría y cuánto amor hay en ti!, ojalá hubiera más como tú en este mundo, con unos cuantos que hubiese, el mundo sería otro; más nuestros ojos tapados con unos velos propios de la humanidad, nos impiden ver la grandeza de seres como tu. Ahora me retiraré porque, si sigo conversando contigo, terminaré por darte todos mis tesoros, aunque sé que los emplearlas bien, tal vez mejor que yo. ¡Qué Alá te Bendiga!. Y terminado esto, partió el Sultán
junto con su séquito, y el Loco siguió sembrando y no se supo de su
fin, no se supo si termino muerto y olvidado por ahí en algún cerro,
pero él había cumplido su labor, realizó la misión, la misión de un
Loco. |