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Cuando seamos grandes |
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Cuando seamos grandes, no
nos olvidemos que para las noches se hicieron los cuentos, y los reyes
magos, y los duendes buenos; que sólo hace falta cuando llega el sueño
tener bien a mano la voz de un abuelo. No nos olvidemos que en una vereda cabe un mundo entero, de risas y ruedas, que no hay mar tan nuestro como el de la acequia, que con dos pedales de una bicicleta lo que queda lejos siempre queda cerca.
No nos olvidemos cuando seamos grandes que un beso es un modo de quedarse en alguien, que siempre es horario para acariciarse, que el amor es todo, que ternura es madre, que hay que estar temprano cuando se hace tarde.
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