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Por: C.L. PDI Luis Murad
Argentina
"Una vez que pude arreglar al hombre el mundo se arregló solo"
Gabriel García Márquez
Quien tiene la oportunidad de asistir a una Convención Internacional,
puede apreciar un verdadero mosaico Leonístico, cuya representación
gráfica la constituye el idioma que cada uno emplea. No solamente es
distinto el lenguaje, sino también todo lo que está detrás. Lo común lo
constituye pertenecer a la Asociación Internacional de Clubes de
Leones, en todo el esquema que se la integra.
Es necesario entender que la practica del Leonismo, con el mismo fin,
utiliza medios diferentes, atento a la idiosincrasia del país donde se
lo lleva a cabo, mas aun, el Leonismo en Latinoamérica, se lo ejerce
siguiendo los usos y costumbres de cada Nación, muy diferente al de
Europa por ejemplo, que utiliza sus propias modalidades, al igual que
en Estados Unidos y mas todavía en Asia. Hasta podríamos decir que en
Latinoamérica cada uno tiene sus propios dialectos, típico de ellos,
como lo es también en el habla hispana. Personalmente puedo decir que
en cualquier lugar, a la primera pronunciación ya advierten que soy
argentino. Es que aunque aparentemente somos iguales, somos distintos.
Si así ocurre entre los Latinoamericanos, cuanto mas con los Europeos y
los Asiáticos, para dar solamente dos ejemplos. Aún en Argentina, con
una sensibilidad propia de tangueros, sentimos una manera propia de
practicar el Leonismo, y dentro mismo de nuestro país, tan extenso
territorialmente, no son iguales los Norteños y los Sureños-
La visita al Leonismo de otras Naciones con motivo de sus Convenciones,
nos permiten a los Directores Internacionales apreciar también estas
diferencias. Por supuesto que nos debemos adaptarnos, para entendernos
mejor. Tenemos que demostrar que la filosofía Leonística es la misma en
todas partes, lo que varía es la manera de practicarla, pero todo vale.
Muchas veces se lleva a cabo en poblaciones pequeñas, de condiciones
humildes, donde la demanda de necesidades supera con creces a la oferta
de buena voluntad. Es por ello que se hace dificultosa y los resultados
no son muy brillantes, pese al empeño que ponen los Leones.
Entendemos que las Selvas en cada Nación y aun dentro de ellas, con
costumbres, expresiones, modos de vidas distintas entre si, debemos
aceptarlas tal cual son. No podría ser de otra forma. A su manera, como
lo sienten, desarrollan una labor encomiable, digna de toda
consideración. “Cada comarca en la tierra tiene un rasgo prominente”,
así tenemos que considerarlas.
En ocasiones se reniega de los Estatutos y Reglamentos Internacionales
porque se dice que no se adaptan a cada uno de nosotros, pero debemos
entender que se lo confecciona para el mundo entero, con tantas
diferencias como la que hemos remarcado. Está en cada país hacer sus
propios Estatutos y Reglamentos, atentos al espíritu y la letra de los
Internacionales.
El tema tratado no es de fácil explicación, pero la buena voluntad de
los Lectores permitirá una buena comprensión. Sigamos al gran García
Márquez, al mejorar a los Leones, el Leonismo se arregla solo.
Así lo espero
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