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Por
Johnny Hurtado V.
Bolivia
Algunas consideraciones sobre el principal elemento del equipo: la
persona.
Ningún individuo puede vivir aislado, nada se puede hacer sin el
concurso de la gente, aunque no lo queramos, precisamos y dependemos de
otros.
"Una
Institución es la agrupación de personas con intereses comunes y
conciencia de unidad que debe hacer factible la convivencia
participativa y civilizada, regida por normas".
Los
componentes del grupo tienen su personalidad, su fuerza, sus actitudes,
sus hábitos y sus necesidades. La suma de esas cualidades o defectos,
darán al grupo su propia personalidad, su fuerza, sus actitudes, sus
patrones.
Podemos
entonces decir: "La Institución es lo que son sus miembros".
Si los miembros son activos, creativos, disciplinados, alegres y
sinceros, la agrupación será el lugar donde reina la armonía y el éxito,
de lo contrario, será una agrupación que no tiene ningún atractivo.
Para
que el grupo funcione bien, todos los miembros deben estar al tanto de
los factores que contribuyen o perjudican el funcionamiento del equipo.
En el grupo no deben haber "espectadores", todos deben ser
"protagonistas". La voluntad de todos hará del equipo un
organismo vivo, en constante crecimiento.
Todas
las células, los miembros, trabajan cumpliendo cada uno su función en
aras de la salud del
grupo. Es importante respetar los roles de cada célula, respetar las
funciones de cada sub grupo. Necesitamos confianza en las dos
direcciones, confiamos en los demás y que confíen en nosotros. El que
cree en el otro, le confía una tarea, dándole oportunidad para que
asuma esa responsabilidad y pueda crecer y madurar, debe ser tolerante
con los errores del otro y debe respetar su libertad.
El hombre es el único ser creado que reclama no ser usado, no ser
manipulado, quiere ser cada vez más "sujeto" y menos
"objeto", quiere realizarse, quiere "ser más",
quiere "crecer" tanto hacia su interior como hacia
fuera, hacia su mundo externo. El hombre de nuestra época ha tomado
conciencia de su condición de sujeto con dignidad y responsabilidad,
con alta capacidad creativa, atento al
crecimiento de sus cualidades, quiere ser cada vez más persona, cada
vez más parte del equipo.
El hombre "sujeto" avanza en el desarrollo de sus valores, con
su capacidad de crítico activo, de aporte, brindando su experiencia y
sus conocimientos al grupo, sin retaceos, sin medir, nunca cerrado en sí
mismo de manera egoísta, sino abierto al equipo. Debemos ser hombres críticos
en contraposición al hombre conformista, creativos en contraposición
al hombre pasivo y de pleno aporte en contraposición al hombre succión.
La persona busca el grupo que le sea más afín, analizando los
problemas de:
Identidad:
Quién
soy en este grupo? Dónde encajo? Mi comportamiento puede ser
considerado como aceptable?.
Objetivos
y necesidades:
Qué
es lo que deseo del grupo? Se conjugan los objetivos del grupo con
los míos? Ofrezco todo lo que sé y puedo?.
Intimidad:
Hasta que punto nos podemos aproximar los unos a los
otros? Con qué intimidad? Doy todo para alcanzar un nivel más elevado
de confianza? Estoy conforme con el trato que doy y que me brindan?.
El
grupo tendrá éxito si se vive en un clima de libertad, aceptación, diálogo,
de participación y de encuentro, de comunicación y de verdadera comunión
de pensamiento, palabra y acción.
Reitero, con una adecuada dinámica del grupo, debemos buscar una
estrategia para el positivo cambio de conducta, logrando la permanente
mejora en los hábitos, en la comunicación y en el descubrimiento de sí
mismo.
En la medida en que yo cambio, cambia el equipo y puede cambiar el
mundo.
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