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Por: C.L. PDG Guillermo Claure Zelada
Bolivia
INTRODUCCIÓN
Tengo la percepción que este tema tan anhelado por el Ex Presidente
Internacional Jimmy M. Ross, como parte de su programa de Clubes
Familiares, se constituyó en un gran desafío cuya implementación y
ejecución dependerá de una condición muy importante: El cambio de
actitudes como personas, pero mucho más como Leones y el respeto
incondicional a los principios y a la razón de ser del Leonismo.
Sobre la base de esta premisa, estamos llamados a consolidar en
nuestros Clubes un LEONISMO FAMILIAR más humanista y más inteligente,
que nos permita crecer en cantidad y calidad, hacer más eficiente
nuestro desempeño y que este coincida verdaderamente con nuestro Lema
"Nosotros Servimos".
PERCEPCIÓN PERSONAL
Sin embargo y sin pretender un protagonismo controversial, considero
que la puesta en marcha de un LEONISMO FAMILIAR con éxito, dependerá
primero del reconocimiento sincero de nuestra problemática interna, la
que nos hace ver que lamentablemente a la Filosofía, a la Mística
Leonística, al cumplimiento de nuestro Código de Ética, a la lucha por
alcanzar nuestros Objetivos, y al respeto de nuestros Estatutos y
Reglamentos, se han impuesto y prevalecen lamentablemente otros
innobles modelos de conducta como ser:
Los intereses personales. El egocentrismo. La resistencia al cambio. El
deseo de protagonismo indefinido. El poco reconocimiento a los
atributos de nuevos líderes. La pérdida de mística Leonística. La falta
de integración entre socios. La mitomanía. La formación de grupos de
interés. El rechazo al
éxito de los demás. La digitación en el nombramiento de autoridades. La
soberbia y hasta la indiferencia.
Se están perdiendo algunos valores como: la unidad, la verdadera
amistad y fraternidad, la lealtad, la humildad, el respeto, y hasta el
civismo.
Considero además que estamos sufriendo una lamentable crisis de
identidad Leonística, que cada vez nos aleja más del concepto afectivo
y de reconocimiento que antes nos otorgaba la comunidad, por que hemos
ido perdiendo espacios de credibilidad, confiabilidad y eficiencia.
Nos hace falta renovación y así como estamos envejeciendo, nuestros
ideales respecto a la Vocación de Servicio están perdiendo vigencia y
por consecuencia estamos postergando la solidaria atención a la
desprotegida comunidad, que afuera nos están esperando.
Estoy seguro que en la medida que reconozcamos con hidalguía y le demos
un giro total a esta problemática interna por la que estamos
atravesando, recién podremos encarar el programa LEONISMO FAMILIAR,
contribuyendo a un efectivo crecimiento Leonístico tanto en cantidad
como en calidad.
Así mismo y en la medida que recuperemos nuestros valores humanos, que
fortalezcamos nuestras virtudes Leonísticas y aceptemos que este es un
tiempo de cambios trascendentales, en esa medida podremos justificar
nuestra mejor presencia en la sociedad.
De otra forma: ¿Cómo podemos sugerir a nuestros entornos familiares -
que practican y disfrutan principios de amor filial que nosotros mismos
les enseñamos - que se integren a nuestro Leonismo si no hemos sido
capaces de mostrar al interior de nuestros clubes y menos demostrarnos
a nosotros
mismos valores, virtudes o una mejor conducta filial?
LEONISMO FAMILIAR
El Leonismo, sobre la base de su filosofía y ejercicio humanitario, por
su inteligente capacidad de generar recursos para destinarlos en salud,
en educación en desastres y otros, por el valor de su experiencia de
prácticamente 90 años, por su invalorable y generosa acción de servicio
a favor de los más necesitados, por el generoso trabajo y
desprendimiento de sus principales autoridades y membresía toda y por
que todas las comunidades del mundo nos necesitan, nos obliga a una
vigencia permanente en la historia, como reconocimiento a nuestro
fundador y a quienes hasta ahora siguen sus ejemplares pasos, así mismo
nos obliga a transitar sin renunciar a ninguna noble estrategia que nos
permita crecer, como en este caso crear y consolidar un LEONISMO
FAMILIAR.
En consecuencia si La Familia a través de la evolución de los tiempos
ha logrado y se le reconocen tantos atributos, si el Leonismo comparte
y se prestigia a plenitud con esos mismos atributos, si a nuestro
entorno le llamamos Familia Leonística, si como ninguna otra
Institución en el mundo NOSOTROS verdaderamente SERVIMOS.
¿Cómo no acudir a esa fuerza interior que nace en el alma, la PASIÓN,
para trabajar con PASIÓN en el propósito de integrar, de entrelazar
aquellos principios y virtudes Leonísticas con las propias de lo que
todos entendemos por Familia?
Vamos entonces, primero a recuperar nuestros valores y a compartirlos a
toda hora y en todo momento con todos, luego busquemos a nuestros
entornos familiares y como apóstoles de la buena nueva - pero sin
apartarnos de la realidad - invitemos a nuestros seres más queridos a
compartir con nosotros esta maravillosa, sagrada y sublime experiencia
que vivimos quienes pertenecemos a la Asociación Internacional de
Clubes de Leones.
CONCLUSIÓN
Porque estoy persuadido que es absolutamente posible un LEONISMO
FAMILIAR con todos sus valores al servicio de la comunidad, los convoco
a asumir el desafío primero de integrar en nuestros Clubes a nuestras
Familias y a futuro crear Clubes Familiares.
Los convoco entonces a trabajar para responder con resultados a este
anhelado programa, eliminando toda excusa que nos impida lograr este
objetivo, para fortalecernos creciendo en cantidad y calidad tanto
Leonística como familiar, conduciéndonos por el camino de la unidad, de
la armonía, así como entregarnos a un trabajo generoso como única
respuesta a nuestro lema "NOSOTROS SERVIMOS".
Los convoco finalmente a que ninguna excusa impida que nuestro accionar
Leonístico sea cada vez más eficiente, que nuestro liderazgo y
filosofía humanista sean el espejo en el que se reflejen todos los que
nos admiran, que ninguna excusa nos impida seguir siendo Leones
productivos, innovadores,
valientes, con dignidad y éticos en todos los sentidos.
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