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C.L.
Luis Jesús Salas Mesa
Club de Leones Santa Cruz - La Salle
Asesor de Retención y Extensión del Distrito 116 - B - España
Es normal que en una primera carta te des a
conocer como Asesor y hagas una pequeña declaración de intenciones,
pero al constatar que año tras año estamos entregando las Cartas
Constitutivas a nuevos Clubes para paliar las bajas por diferentes
causas o las desapariciones de Clubes con unos pocos años de creados,
tengo que compartir la preocupación de los que me han precedido, que
han visto un gran esfuerzo recompensado a medias.
Estudios realizados dejan ver que el 50 % de los nuevos miembros
incorporados a un Club, lo abandonan a lo largo de los tres primeros años.
Se ha hablado ampliamente durante años de la necesidad prioritaria de
la retención, y se han dado muchas causas. Las principales pueden ser
las reuniones largas y aburridas, el politiqueo y las camarillas, o que
estos compañeros no logran involucrarse en los objetivos ni en las
actividades del Club; pero quisiera apuntar otras, como el no sentirse
bien recibido y aceptado al afiliarse, la falta de formación leonística,
o lo duro que se puede hacer para muchos compañeros el permanecer con
la ilusión del primer día después de muchos años en activo. Este año
el Presidente Moore ha presentado una campaña de retención, con
reconocimientos al esfuerzo de los Clubes y con posibles soluciones,
donde es posible incluso encontrar una 'conexión para presidentes',
donde éstos podrán aportar las soluciones que encontraron para su
problema puntual, y que podrán ser recogidas por los demás. A mi
parecer, todo el esfuerzo que se haga en extensión será inútil si no
hay una retención efectiva. Estoy dándome cuenta de que posiblemente
la verdadera amistad que debe reinar entre nosotros, podría contribuir
de manera decisiva para solucionar la mayor parte de esos problemas de
los que hablaba.
Quisiera hablar brevemente de extensión, porque veo que me estoy
alargando demasiado. Se nos hace cuesta arriba el encontrar 20 personas
de buena voluntad para formar un Club de Leones de calidad; mejor no
hablamos ya, si esas personas han de ser jóvenes. He tenido la
desagradable experiencia de asistir a la desaparición de un Club
formado por chicos y chicas con una media de edad de 25 años. Mis dos
hijos y los de algún otro compañero León formaron parte de él. Las
desavenencias empezaron por lo inflexible que encontraban las normas,
por lo caro que les resultaban las cuotas o la asistencia a las
actividades de otros Clubes, e incluso a la obligatoriedad de vestir de
una manera o de otra. Pues bien, el envejecimiento de nuestros Clubes es
notorio y pienso que para incentivar el relevo que necesitaremos más
tarde o más temprano, se incorporan nuevos modelos: los Clubes en
Universidades, o los Clubes Nuevo Siglo para jóvenes de hasta 35 años,
mucho más flexibles en su forma, pero con los mismos Objetivos y Código
de Ética. Los Clubes Filiales, de los que se ha hablado alguna vez,
parece que no encuentran su momento, cuando pienso que es una magnífica
herramienta para el crecimiento. Estoy seguro que si dos matrimonios,
por ejemplo, forman un Club Filial, y hacen actividades en su lugar de
residencia o de trabajo con el apoyo, por supuesto, del Club Matriz, es
obvio que habrán personas que se fijen y se interesen, que con el
tiempo podrían llegar a formar parte del Club.
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