Características positivas y negativas de funcionario

Recopilado por: C.L. Gonzalo Retamal M.

Chile


El conducir adecuadamente un establecimiento, un grupo de personas y relacionarse para conseguir la participación de la comunidad requiere de herramientas muy importantes.

Muchos profesionales manejan muy bien los aspectos técnicos, asistenciales, recuperativos pero les hace falta cualidades que les permita acercarse a los demás.

El liderazgo representa el instrumento más poderoso para trabajar con la comunidad y en el establecimiento, es la llave maestra que hace que una persona con ciertas cualidades de personalidad y carácter pueda enfrentar cualquier situación.

En este capitulo lo que se pretende es alcanzar algunas pautas para desarrollar y ejercer un liderazgo adecuado, ya que estamos seguros de algo: "los líderes en parte nacen y en parte se hacen

Cuando el león que dirige sufre el "abandono de poder" El liderazgo es concebido como una cuestión de mando. Sin embargo, pareciera ser que las peores crisis no tiene que ver con el hecho de mandar en sí, sino con dejar de mandar. Ya sea porque un líder se encuentra repentinamente desprovisto de la confianza de sus subordinados, porque llega a su fin su período de mandato legal, o bien porque sencillamente ha llegado la hora en la que debe irse, esto genera numerosos problemas. En la antigua Roma la sucesión de los emperadores estaba dada por intrigas palaciegas, militares y de la Guardia Pretoriana, la cual no era - estrictamente hablando - parte del ejército sino de la administración de palacio.

Los Papas, a imagen y semejanza de los emperadores, también fueron colocados en posiciones de poder o quitados en base a intrigas, en muchos casos. En la actividad empresaria, en la política, etc. es posible ver de forma casi cotidiana este tipo de problemas y cabe entonces preguntarse si no es que el abandono del poder es la tarea más difícil que puede enfrentar un líder.

Irónicamente, personajes como Eva Perón, el Ché Guevara o Lumumba se han convertido en una especie de líderes inmortales cuando lo que identifica a todos ellos es que murieron relativamente jóvenes, de forma trágica y cuando se encontraban en plena actividad, con muchos seguidores a su lado.

Por otra parte, personajes como Jimmy Hoffa, quienes surgieron como auténticos líderes informales y que gozaban con el apoyo de muchos seguidores finalmente, tras enquistarse en el poder, se convirtieron en simples referentes inevitables, y estos generalmente mueren de la misma forma que han vivido.

Más allá de cualquier análisis ideológico, lo que es común a los primeros tres ejemplos es que ninguno de estos líderes estaba desacreditado frente a sus adeptos en el momento de morir. Eva Perón sufrió un cáncer, y tanto Guevara como Lumumba fueron asesinados. Es decir, no perdieron la posición de poder ni finalizó el mandato popular que de algún modo tenían a causa de sus errores sino del infortunio para ellos.

Por otra parte, la historia está repleta de casos en los que líderes eficientes que buscaron un bis y un tris en sus respectivos mandatos no resultaron tan excelsos en sus repeticiones, además de aquellos que sencillamente prolongaron sus mandatos formales o informales hasta lo indescriptible.

Juan Domingo Perón había sido presidente constitucional de la Argentina en dos mandatos consecutivos. Tras ser derrocado y pasar un exilio prolongado, volvió al país en 1973 para ser elegido nuevamente como la máxima autoridad del poder ejecutivo.

Indudablemente gozaba del apoyo informal de su gente; es decir, no había dejado de ser líder al momento de asumir el poder nuevamente. Sin embargo, poco a poco sus seguidores se fueron desalentando porque el viejo presidente no satisfacía sus expectativas y cuando murió, estos seguidores se habían dividido en facciones radicalizadas y sumamente violentas.

Si Perón no hubiera vuelto a la Argentina probablemente se hubiera convertido en un mito. Al intentar repetir su suerte se convirtió en un presidente que murió en su trabajo, pero nada más.

El auténtico líder, en el tiempo que su habilidad, buena fortuna y la lealtad de su gente le otorgan, debe establecer las bases que permitirán que su obra - y más importante aún - sus ideas se afirmen en el grupo que dirige.

Nada es eterno y el mandato de un líder tampoco, tanto como no lo es su vida; el que se aferra al poder no es un líder sino sencillamente un jefe que se aferra a lo que tiene en una postura defensiva, y quien hace esto no está pensando en mejorar, sino simplemente en mantener las cosas de manera cómoda.

El líder tiene que irse tarde o temprano; mantenerse en el poder no es una demostración de liderazgo sino de fuerza política; saber cuando hay que dejarlo a la vez de haber sembrado mientras tanto una idea que permita que los efectos positivos del mandato continúen es quizás la prueba más difícil y la que demuestra de forma más clara qué clase de individuo es el que afirma ser líder, y qué clase de líder ha sido.

Los malos dirigentes leonísticos Hay muchas maneras para manejar incompetentemente una organización, pero tomando en cuenta el lapso de tiempo en el que se produce un daño, se puede ser un mal líder de dos maneras: una es de forma crónica y la otra de forma aguda.

Es decir, se puede clasificar a los malos dirigentes de acuerdo a la forma en la que las malas consecuencias de sus malos actos de gobierno se propagan hacia el resto de las organización. Los daños que la incompetencia de un dirigente puede producir se manifiestan o bien de forma súbita o bien de forma sutil y a lo largo del tiempo.

Ambos casos son, por supuesto, muy perjudiciales para un grupo humano y deben ser evitados. Para ello, es importante reconocer la forma en que estos inconvenientes se manifiestan y cómo pueden evitarse.

De los errores se aprende y las sociedades, los clubes, asociaciones y grupos de personas en general, incluyendo a las familias, pueden mejorar su conducta para evitar generarse a sí mismos los mismos problemas y transformar sus actitudes corrientes en virtudes, en vez de vicios.

La Legitimidad de los Líderes leonísticos "Seguramente usted habrá oído hablar de este concepto. La legitimidad o ilegitimidad de los líderes es algo que los acompaña casi siempre durante su mandato, y para siempre durante la historia.

La ilegitimidad es algo que a veces puede ser ignorado por los líderes durante su mandato, si son lo suficientemente fuertes como para aplastar a toda oposición interna, y aislar a los miembros de su organización de toda oposición externa.

La ilegitimidad es, sin embargo, algo que los acompañará incluso después de abandonar el poder, e incluso después de su muerte, pues en tales casos, para ellos resultará obviamente imposible controlar la situación y censurar las palabras de terceros.

Ilegitimidad en este caso significa que las decisiones tomadas por el líder en cuestión son aplicables a la organización o sociedad que el mismo dirige solamente por la fuerza que posee para instrumentarlas, pero no basándose en un acto de derecho.

Los líderes de facto son siempre ilegítimos, a no ser que de alguna manera logren que su posición sea legitimada y sin que algún tipo de sanción les sea aplicable en el futuro. Toda situación en la que una persona u organización ejerce algún tipo de poder o liderazgo sobre otra u otras puede ser legítima o ilegítima."

Diferencias entre un buen y mal líder
Seguidamente presentamos la diferencia existente entre un buen y mal liderazgo:

BUEN LIDER
MAL LIDER

Le dice a quienes le rodean "Aquí estoy para servirles".
El ordena "Aquí en este lugar el que manda soy yo"

Siempre va al frente con los demás y cree que todo es posible
El empuja a que los otros trabajen.

El inspira confianza a la comunidad, les inyecta entusiasmo y los envuelve con su simpatía "todos lo quieren".
El hace que los demás le tengan miedo, le sonríen de frente; pero le critican de espaldas y hasta " lo odian en secreto".

Si alguien comete una falla lo corrige enseñándoles donde esta el error.
Si alguien comete un error, humilla y subestima a las personas.

El trabaja con quienes le rodean como si fuera uno más, pero va al frente marcando el paso y enseñando el camino.
El ordena lo que tienen que hacer los demás contemplando desde su sitio como los demás trabajan.

Hace que quienes le rodean sientan que lo que están haciendo es por el bienestar de ellos.
El hace que los demás sientan que el trabajo es una carga

Enseña a quienes lo acompañan en su trabajo (equipo de salud) como van a hacer las cosas y por eso los capacita permanente.
El no enseña a la gente como deben hacer las cosas y no le gusta enseñar es muy egoísta.

El prepara a otros líderes para el futuro.
El utiliza a los demás y solo piensa en el momento.

Reconoce el trabajo de los demás y manifiesta haber hecho con ayuda de todos.
No reconoce el trabajo de los demás y manifiesta haberlo hecho solo.

Promueve el trabajo en equipo.
El trabaja solo y no promueve el trabajo en equipo.


CLASIFICACION DE LOS DIRECTIVOS LEONISTICOS
,Los líderes necesitan ser consientes de su propio comportamiento y de su influencia sobre los otros. Por consiguiente es necesario analizar si estamos conduciendo como líderes ideales, aquí podrás reconocer el tipo de liderazgo que conduces, con cual de ellos te identificas? y si eres el líder ideal? veamos:
TIPO DE DIRIGENTE LEONISTICO,EN DIFERENTES PUESTOS JERARJICOS Y SUS CARACTERISTICAS

DIRECTIVO ABEJA - Es democrático, escucha a todos.
- Coordina con las organizaciones y autoridades
- Toma en cuenta a la comunidad para la solución de problemas
- Respeta las costumbres y creencias de la gente
- Es paciente, humilde, respetuoso, y es un modelo en su comunidad.
- Es el líder ideal

DIRECTIVO PULPO - Es aquella persona que cree saber demasiado, y que la gente que la rodea no sabe, los considera ignorantes y por tal motivo toma decisiones sin consultar a nadie.

DIRECTIVO ARAÑA - Es aquella persona muy activa que hace gestiones y trámites.
- Se limita solo a hacer obras, sin promover la organización; cuando él no está todo se paraliza.

DIRECTIVO MUERTO - Es aquella persona muy apática, negativista y conformista.
- No convoca a nadie para informar sobre sus actividades
- Además no hace nada por el establecimiento.

DIRECTIVO TORTUGA - Es aquella persona pasiva que no tiene iniciativa para organizar actividades.
- Trabaja siempre y cuando los demás le exigen o lo cuestionan.

DIRECTIVO ZORRO - Es aquella persona que utiliza su cargo para fines personales, económicos y/o políticos
- Es muy aprovechador y trabaja sólo para figurar.