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CALIDAD: LA LLAVE DEL FUTURO PARA EL LEONISMO |
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Por PDG Francisco Roberto Fettarappa Ex Presidente Consejo Distrito Múltiple "O" - ARGENTINA TRUJILLO
- PERÚ
A sabiendas que el preámbulo inicial tiene límites, y siendo ya hora de ponerle fin dado que ustedes, quienes
conforman un calificado auditorium, están sin dudas, a la espera del
desarrollo del tema asignado, por ello: consiente que al llevarlo a
cabo, con seguridad quedaría inmerso en el balance del debe y el haber; y quien no! en cuanto a las actividades que llevamos
adelante, tanto en el accionar leonístico, como en las tareas diarias de
nuestras vidas, equivocamos el camino alguna vez y más precisamente en el tema que nos
ocupa, que es la "Calidad". Cuántas veces las urgencias tienen
supremacía por sobre las importancias, llevando con ello implícito el
posible camino del conformismo ante la verdadera calidad, siendo aquí,
donde buscando soluciones inmediatas, no reparamos en observar si las
mismas serán pasajeras, por no haber advertido la necesidad de priorizar
la calidad y continuidad por sobre la transitoriedad de lo resuelto, no
intuyendo la posibilidad de caer en la mediocridad.
Ese mundo, que en alguna medida, marca
diferencias que denotan sus grandes falencias, dejando a su paso,
una importante deuda hacia aquellos que esperan de sus conductores, sus
dirigentes, sus gobernantes, de sus líderes, y es aquí, donde me detengo
a analizar, sobre los hombres y mujeres, que en alguna medida, tienen o
tenemos la responsabilidad de regir en toma de decisiones y las que no
siempre vienen convalidadas por la garantía de la calidad, lo que implica
actos de cuyos no siempre óptimos resultados, causan lamentables
efectos que recaen en forma directa sobre el semejante, y ante la realidad
de aquel mundo idealizado, que es sólo eso, un efímero sueño y de él
debemos despertar, nos cabe el deber de
reaccionar y preguntarnos:
Hay un análisis sincero y real de cuales son
las falencias, quiénes los causantes y la responsabilidad que nos cabe?
Los desaciertos son motivos de estudios y toma
de medidas que acierten en
procura de revertirlos mas allá de lo cerca que nos rocen? Ejercemos el liderazgo con la convicción de la
necesidad de sincerar nuestras falencias mejorando la calidad de membresías? A la falta de calidad en incorporaciones y
hasta en fundaciones de Clubes, somos capaces de oponernos o nos conviene
ser complacientes por crecer a cualquier precio? Ante tantos yerros, que dañan por igual a
personas e instituciones, existe conciencia de la responsabilidad que
significa y determinar la necesidad de actuar sin exclusiones?
Estos y muchos otros interrogantes, si no se
convierten en motivo excluyente, para recapacitar sobre las metas a
fijarnos y ser responsables de los cambios y las propuestas que apunten a
ser transformadoras, ante el desafío que representa la necesidad de
encontrar que el único camino superador, sin dudas será la calidad.
Tengamos la certeza de que nos encontrará doblegados ante el sendero de
la mediocridad y conformismo propio de quienes temen a enfrentar
dificultades o encuentran más cómodo mantenerse al margen de los
compromisos.
O es que acaso nos da igual más de lo mismo, estar impávidos ante la
decadencia, aceptar la chatura como una realidad de la situación del
momento, el facilismo como el medio de no comprometerse; el hoy porqué es
más simple mirar hacia el costado, pensando que no nos caben
responsabilidades de este
presente, como así tampoco el
de no proyectar, ni planificar, total el futuro seguramente no será
nuestro, etc.
El no tener en cuenta, la idoneidad necesaria,
para orientar un mejor curso del camino a trazar, por quienes comprendemos
la obligación y el deber de guiar a través de la muestra de una
generosidad, que apunte a la calidad del desprendimiento total, pensando
en generar un futuro promisorio, para aquellas generaciones que,
seguramente ya no pensarán que fuimos la de las transiciones sino
decididamente, harán cargos concretos a quienes no tuvimos la valentía
de enfrentar los tiempos y decir basta, a las remanidas improvisaciones
y llevar adelante los
cambios con calidad y sacrificio.
Estoy convencido, de que la dirigencia del
leonismo, tiene plena conciencia de la necesidad de cambios. Amigos, hace
poco más de tres años en un Foro del Cono Sur nos planteábamos la
proyección del leonismo hacia el siglo XXI, pues éste ya llegó, por
entonces un tema era "Un nuevo desafío: crecer con calidad y métodos
para lograrlo"; ocupando la tribuna me planteaba si existen dos
formas de crecer porqué yo
me preguntaba si a una le llamo "crecer con calidad" alguien
puede responder ética y leonísticamente que exista otra forma de crecer
y como se llame......
Ha pasado el tiempo y en muchos acontecimientos se siente la sensación
de que se ha barrido hacia debajo de la alfombra, habrá remanente de
espacio para continuar disimulando realidades que nos afectan y corroen.
Estoy persuadido, de que han perimido los
tiempos de excusas, que la globalización, que la economía, la
inseguridad, y hasta el envejecimiento del otrora leonismo que hizo grande
a este movimiento, ya es anécdota, puede servir para la retórica, el
desafío es ya, la responsabilidad y actores, nosotros, y esa
responsabilidad, no es ni más ni menos que practicar el ejercicio de la
libertad, siendo responsables de lo que el cada uno elige, todos elegimos,
y por ello en nuestra vida, somos todo lo que dijimos sí y todo lo que
dijimos no, está en cada decisión, saber si optamos por lo correcto y
tener claro en lo correcto cuáles son las premisas para calificar
nuestras decisiones, estar convencidos si en cada sí o en cada no,
tuvimos presente como elemento cualitativo a la calidad, ser honestos y
analizar si estamos en el lugar correcto y en el momento oportuno.
Esto es sin dudas materia y motivo del diario
vivir, nosotros que desde tribunas como estas, o desde la sede
Internacional en cualquier función, pasando por los Consejos Múltiples,
Distritos y hasta la directiva del último club fundado, o aquel más
pequeño ya existente, es inexcusable el deber de los líderes
responsables, o sea aquellos que ejercen la responsabilidad de elegir en
libertad como antes aludíamos, a estar imbuidos de CALIDAD, pues debemos
procurar que con nuestros actos y ejemplos, junto a la premisa inalterable
de nuestra divisa o la férrea
convicción de nuestro lema, adoptar como un objetivo permanente que
siempre el " cenit " de todo emprendimiento, provenga
de la calidad.
Será sin dudas la calidad primaria, aquella
premisa del dirigente, la del líder, la que es indiscutible, puesto que
esa calidad será la que posibilitará luego encontrar a los individuos
con las aptitudes y cualidades necesarias
para sumarlo a nuestras filas, siendo este principio básico, y
seguramente la célula indiscutible que a no dudar significará el cambio,
la renovación y si se quiere la recuperación del legado que nos dejaron
aquellos que engrandecieron a este movimiento, con indiscutida calidad
convirtiéndolo en el más grande e importante del orbe, fijarnos como
meta la transformación del leonismo de nuestros días, que si bien cumple
con su cometido, y aún entre sumas y restas conserva su membresía,
cuando analizamos su no verdadero crecimiento no debemos engañarnos,
tenemos que aceptar nuestras falencias, que estamos decadentes. Decadentes, porque a nuestro alrededor
advertimos la falta de más líderes,
la necesidad de más compromiso de quienes tienen capacidad, capacidad con
calidad, calidad en acción,
sin titubeos y con la firmeza que cuando se elige, propone o apoya a
alguien para promoverlo a la dirigencia, debe ser con el criterio de la
responsabilidad, lo que implica reconocer la capacidad como la consigna
virtual del acierto, no dudando en la calidad de la elección y no la de
quienes optan por el no te metas y les resulta mas cómodo o sencillo para
eludir el compromiso aceptar o avalar con conformismo, a aquellos que a
sabiendas no reúnen condiciones que excedan a la mera voluntad.
Siendo así como desde la geografía leonística
y vaya a saber desde cuantas más latitudes dirigenciales en donde se
necesitarían de los
verdaderos líderes, hacedores del cambio, de los convencidos motivadores
de la fe y compromiso con calidad y convicciones; se cae en el simplismo,
en la denostación o convalidando la no generación de ideas y planificación
que permitan la superación y el verdadero despegue para el crecimiento, y
hasta a veces ser cultores de la hipocresía
y los siempre históricos críticos diagnosticadores de las
falencias, impotencia, e
intuitivos del derrotismo, faltos de esperanza y calidad de autocrítica.
Debemos advertir entonces, que es una
responsabilidad de todos, bases que apoyan y dirigentes desde los más
noveles hasta los más encumbrados, o sean todos aquellos que a la hora de
definir y puedan orientar con ecuanimidad, que ante la propuesta y elección
de líderes, se debe tener como primacía a la CALIDAD por ante el
compromiso, la CALIDAD por ante el amiguismo, la CALIDAD por encima de los
contubernios. No podemos hacernos los distraídos, no debemos
actuar como desentendidos, el problema es de todos, los males los
conocemos y sabemos que existen, e inclusive en muchos casos, combatir los
flagelos que nos corroe está a nuestro alcance, pero a veces pensamos que
porqué esto es un voluntariado, la profesionalidad con que actuaríamos
en los intereses privados, aquí puede quedar soslayada, es como si en
esto se pudiera ser permisivo, que porque todo aquello que uno da sin
medir o pedir a cambio es motivo real
para permitimos que se mezcle el concepto del
verdadero servicio activo con
el simple dar por caridad ó dádiva.
No fue nunca la CALIDAD el adjetivo elegido
como vocablo o hábito en trasmitir pensamientos en mi diario que hacer,
siempre he sostenido que ante lo humano se debían convocar a quienes
estuviesen impelidos de ser
personas de buena madera, he tenido la convicción de repetir que cuando
el ser está bien formado con sólidas bases morales y constituido de
convicciones férreas que enaltecen a personas de bien, no será difícil
encontrar en ese humano a un buen león, a un buen vecino, a un solidario
en cualquier menester, a un integrante conductor de cualquier entidad que
se precie de brindarse al semejante, a un dirigente con calidad y
cualidades suficientes para liderar, o bien acompañar, servir, aconsejar
y estimular con la buena intención de todo aquél que se precie de ser de
buena madera, que no es ni más ni menos que ser de CALIDAD. Conclusión: Si adoptamos al leonismo, con nuestro
lema como objetivo de acción, y su código de ética como custodio de
nuestros actos, abrazando esta filosofía de vida convencidos de su
CALIDAD, que no es más ni menos que la filosofía del servicio, de la
solidaridad, de la benevolencia activa y realizadora, estaremos frente a
la maravillosa posición de que la " CALIDAD no sólo será la llave del
futuro en el leonismo" como es el tema de este FOLAC, sino que será
y a no dudarlo la llave de un mejor anhelo del bienestar de nuestros
pueblos, un mejor destino de dignidad, que sin dudas con CALIDAD, todos
debemos luchar por sostenerlas y en caso como leones, preciados de la ética
ser custodios de las garantías, que a todo ser del planeta le llegue la
equidad, la justicia, la seguridad, la salud, la educación y la
alimentación que será la
CALIDAD de vida que un ciudadano de cualquier raza o credo merece. |