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Por: C.L.
Todo el mundo habla de cambios en un sentido total. Los empresarios,
las promesas de los políticos y ahora los leones, a raíz del lema
adoptado por el Presidente Internacional prometiendo un cambio en la
Asociación.
El Presidente Mahendra Amarasuriya, apoyándose en una serie de
acontecimientos que lo llevaron a reflexionar, " desafía a los leones a
cambiar," en uno de sus mensajes mensuales " reclamando una vibrante y
dinámica propia del Siglo 21".
Tomada con ligereza, estas palabras parecieran inducirnos a que nos
arrojáramos al mar sin salvavidas, lo que no es exactamente así.
Al respecto debemos obrar con prudencia y la titulación de un cambio,
no debe tomarse en cuenta en el estricto sentido de la palabra, porque
si así fuera, estaría dando la imagen de que todo lo anterior estaba
mal y eso no se ajusta a la verdad.
Siempre hay motivos para cambiar, porque nuestra organización y las
demás, por estar constituidas por seres humanos, son perfectibles y
susceptibles de errores y aquí sí deberíamos cambiar, pero eso, lo que
está mal. No debemos entusiasmarnos con un cambio absoluto, porque
hasta pudiera ocurrir que arrasando con todo, también lo hagamos con lo
que está bien.
Los excesos son contraindicados y el uso indiscriminado del cambio nos
llevaría a inducir nuevos errores que después sí, deberíamos
cambiarlos.
Entiendo que la propuesta de nuestro Presidente Internacional es
cambiar solamente lo que está mal, el resto no.
Es una visión puntual, no total.
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