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Recopilado por: C.L. Gonzalo Retamal Moya
Chile
Presentación:
Este documento presenta algunas ideas centrales acerca de la
importancia del liderazgo en el proceso de la toma de decisiones y
sirve de marco para el análisis de los contenidos que se exponen en el
programa de sociología organizacional. Considerando que la toma de
decisiones y el liderazgo no pueden darse sin la existencia de una
organización y una democracia participativa, inicio este trabajo
exponiendo esos conceptos fundamentales.
La organización:
Es el medio o instrumento más permanente que permite cumplir o lograr
una determinada misión social, en el sentido más amplio y abarcador del
término; en este sentido las personas pueden pasar mientras que la
organización permanece, en tanto su misión sea socialmente importante.
Democracia participativa:
Está orientada a la satisfacción de las necesidades elementales, con
democracia económica, reformas sociopolíticas y la mayor participación
posible de la población en las decisiones que le afecten. Debe estar
sustentada en un proceso de descentralización que fortalezca la
autonomía política y financiera, que procure la autodeterminación de la
población en la búsqueda de la solución de sus problemas, donde se
combine la libertad de cada uno y de cada organización, el pluralismo y
la justicia social basada en la solidaridad y la cooperación.
El liderazgo en la organización:
El recurso humano constituye la base fundamental de toda organización.
Dentro de estos recursos está uno que es escaso y muy valioso: los
líderes.
Las transformaciones aceleradas exigen
renovar la concepción y estilos de liderazgo por uno más visionario,
audaz, innovador e imaginativo, capaz de correr riesgos para cumplir la
misión organizacional. Se pretende un líder transformacional, que pueda
conducir los procesos de cambio en las mismas organizaciones y en su
entorno. Es un liderazgo más emprendedor e innovador, que tiene su
centro y su fuerza clave en todos los niveles de la organización, en el
análisis sistemático de los factores que determinan una situación para
tomar decisiones acertadas con arreglo a las oportunidades, la
evaluación de los riesgos y control de las amenazas.
Concepción tradicional de liderazgo:
El líder tradicional es el que sabe y manda, da órdenes para que otros
las obedezcan. Este tipo de liderazgo se produce dentro de un retraso
educativo y cultural, cuando se carecía de los conocimientos y la
información para formar criterios propios sobre las distintas
situaciones principalmente de los asuntos políticos, del estado, la
economía, el poder y la sociedad. Dentro de esta antigua concepción, el
liderazgo es la habilidad y la capacidad de individuos excepcionales,
dotados de carisma, que los capacita para dominar e influir en las
personas.
Errores conceptuales del liderazgo tradicional:
Se confunde liderazgo con carisma.
• Se debe nacer líder para serlo.
• Solo se necesitan líderes en la cumbre o en la cúpula.
• Es una rara habilidad, en consecuencia no se puede aprender ni
desarrollar.
• Es un instrumento o forma de influir en las personas y ganar amigos.
Consecuencias de esta concepción tradicional de liderazgo:
• Centralismos y concentración de la
información.
• Verticalismo y autoritarismo en el mando y las decisiones.
• Ineficiencia y desmotivación.
• Baja productividad organizacional.
• Carencia de iniciativa y creatividad.
• Apego a las viejas rutinas.
• Estructuras rígidas.
• Desadaptación para el cambio.
• Burocracia.
Nuevo concepto de liderazgo:
Es el desarrollo de un sistema completo de expectativas, capacidades y
habilidades que permite identificar, descubrir, utilizar, potenciar y
estimular al máximo la fortaleza y la energía de todos los recursos
humanos de la organización, elevando al punto de mira de las personas
hacia los objetivos y metas planificadas más exigentes, que incrementa
la productividad, la creatividad y la innovación del trabajo, para
lograr el éxito organizacional y la satisfacción de las necesidades de
los individuos. El sistema de liderazgo organizacional funciona como un
conjunto de relaciones de liderazgo y de líderes, que se dividen el
trabajo en los distintos niveles, unidades, programas y proyectos de
una organización, por medio de las que se busca el logro de objetivos y
metas.
El nuevo liderazgo:
Es una capacidad en constante movimiento; no es estática.
• Está en permanente desarrollo y crecimiento.
• No es un don sobrenatural de las personas.
• Es una cualidad que se puede aprender en los procesos educativos y en
las experiencias sociales.
Valores de un líder:
• Confianza en sí mismo.
• Visión.
• Fe en la misión personal y del grupo.
• Pasión.
• Ética.
• Energía.
• Actitud positiva.
• Receptivo, participativo, comunicativo.
• Estratega, flexible, emprendedor e innovador.
• Capaz de apreciar.
• Trabaja en equipo.
Tareas para mejorar el liderazgo:
•
Revisar la misión de la institución periódicamente.
• Hacer inventario de los recursos humanos.
• Revisar prioridades y posteridades.
• Visualizar las oportunidades.
• Atraer el talento y la competencia.
• Dar el ejemplo.
• Conocerse mejor a sí mismo por medio del autoanálisis.
• Reconocer las fortalezas y las debilidades propias.
• Examinar las propias acciones críticamente.
• Determinar la correspondencia entre lo que se predica y lo que se
hace.
• Examinar las prioridades.
• Mantener la concentración óptima hacia el objetivo.
Características del liderazgo local:
(Comunidad es entendida como institución, organización o localidad, que
agrupe un número de personas con intereses afines).
• Cercanía directa y personal con los representados, en su sentido más
amplio y no sectario.
• Cuida y aumenta la credibilidad y el respeto público, que son su
principal recurso.
• Tiene conocimiento directo de las necesidades reales de las
comunidades por medio de procesos de investigación y planificación, con
la participación activa de los afectados.
• Tiene una base informativa lo más completa posible de la realidad de
su comunidad, de la estructura de poder, de las personas, problemas,
necesidades y prioridades de la comunidad y de los proyectos
existentes.
• Establece formas de negociación modernas con la población y demás
líderes comunales.
• En la toma de decisiones antepone los intereses comunales a los
individuales.
• Abandona la práctica de las falsas promesas.
• Sabe dar la cara para decir no a lo que no es posible; logra que las
personas comprendan, y se comprometan con él a buscar soluciones.
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