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Por: C.L. Galo Abad
Ecuador
Desde el inicio de la humanidad el hombre y la mujer han buscado la
forma de unirse a otros para realizar diferentes actividades en la vida
cotidiana.
No es extraño entonces que hombres y mujeres de buena voluntad acepten
la invitación a formar parte de un Club de Leones, ya que de esta
manera podemos hacer en grupo lo que individualmente nunca hubiéramos
podido.
Cuantas veces, antes de formar parte de los Leones deseamos ayudar a
personas necesitadas, pero no contamos con el recurso económico ni con
el sistema para hacerlo.
En cambio, ahora como Leones, ayudamos y damos a los demás, aportando
principalmente nuestro tiempo más que todo para que en nuestras
comunidades se ayude al más necesitado.
Esto definitivamente, es muy hermoso Compañeros Leones.
Ayudar a los demás estimula a seguir viviendo en un mundo tan lleno de
corrupción, drogas, y enfermedades. Estimula el pensar que tendremos un
mañana más saludable para nuestros hijos, por las cosas buenas que
tratamos de hacer, que en la vida no todo es malo, gracias a esta idea
tan
maravillosa de nuestro fundador Melvin Jones de crear el Leonismo, ya
que por el Leonismo, los que pertenecen a esta organización,
agradecemos el poder servir.
Pero, que significa servir? Un amigo nos invita a pertenecer a un Club
de Leones. Algunos pensamos si podemos cumplir, si podemos responder a
la responsabilidad, otros a la ligera aceptamos sin pensar, y en
múltiples ocasiones, quienes invitan no dicen la realidad de lo que es
el Leonismo.
Engañan diciendo que esto es un club social, que es voluntario y que no
hay responsabilidades.
Eso no es así Compañeros Leones, si bien es cierto que fuimos invitados
a servir voluntariamente, al aceptar el compromiso y la responsabilidad
de asistir a todas nuestras reuniones y a cumplir con todas nuestras
cuotas, a cooperar con los demás socios, a responder al llamado del
Servicio, en ese
momento decimos ACEPTO, tenemos un compromiso moral con nuestra Patria,
nuestra familia y sobre todo con nosotros mismos.
Estamos convencidos de que el Leonismo es para personas responsables,
personas ocupadas, que son conscientes de que el tiempo es valioso y
que hay que sacarle provecho.
No cometamos el error de traer a nuestros clubes un amigo porque nos
cae bien, o porque es nuestro vecino, o porque trabaja con nosotros,
sin estar plenamente convencidos de que sería un buen León.
Debemos de tener cuidado de seleccionar bien a nuestro ahijado.
No tratemos de ganarnos muchas llaves, tratemos de tener Compañeros
Leones que van a rendir a satisfacción sus funciones en nuestro Club
porque de esos ahijados o invitados dependerá el buen funcionamiento
del Club de Leones.
Es importante también que cuando nuestros ahijados o invitados ingresen
al Club, pero nosotros los padrinos debemos convertirnos en su sombra
para evitar que esos elementos buenos se pierdan por falta de una buena
guía.
Debemos estar conscientes de darles instrucción Leonística a nuestros
invitados. Preocuparnos de que si en algún momento faltan a las
sesiones, llamarlos y preguntarles el por qué de su ausencia.
Convertirnos en sus verdaderos padrinos que vamos a velar porque sean
buenos leones y sean
ejemplo de los demás socios.
Pero lo que no debemos hacer es traer nuevos socios, presentarlos en el
club y dejarlos que se defiendan como puedan sin tener la guía y el
respaldo nuestro para que al cabo de un corto tiempo perdamos a un buen
elemento y quedemos con una cuenta morosa. Es primordial tener presente
que a nuestro club debemos traer calidad y no cantidad.
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