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Por
CL Fernando Rodríguez Guzmán
Distrito T-4 - Chile Austral
Hemos comentado, los elementos objetivos y concretos por los cuales
nuestra Asociación Internacional, reconoce la labor de un Club de
Leones y de un Presidente, cuando éstos alcanzan la excelencia.
Para lograr esa excelencia, el Presidente de un Club, debe utilizar
algunos instrumentos que conduzcan a ese objetivo, toda vez que como ya
está dicho, debe ser un aspiración de su año y del Club.
No existen recetas mágicas ni recetas tipo "de cocina", para
lograr este importante objetivo.
Sin embargo, la Asociación, en la carpeta del Presidente, el León
Gobernador, los Jefes de Regiones y de zonas, entregan, cada uno
en su nivel, algunas orientaciones que bien vale la pena considerar para
lograr el logro final esperado.
Desde luego, supone que el Presidente del Club, es el líder natural de
la selva por ese año y fue democráticamente elegido por sus pares y en
ese León, depositaron su confianza, para dirigir, en conjunto con la
Junta Directiva, los destinos del Club, por espacio de 12 meses.
El Presidente que asume, ha tenido a los menos, unos 60 días, la
calidad de presidente electo, tiempo en el cual debe estructurar su
Programa de Trabajo, reunirse con los miembros de la Junta Directiva que
le acompañará, para discutirlo, mejorarlo, eventualmente realizar
algunas modificaciones a éste, para posteriormente, al iniciar el
periodo, presentarlo a la consideración del Club.
Este Programa, debe basarse en acciones concretas que permitan por un
lado, continuar alguna labor de servicio que deba seguir desarrollándose
durante su periodo y por otro lado, presentar nuevas iniciativas en
diferentes campos, para llevarlas a cabo.
Demás está decir, que estas acciones concretas, deben ser realizables,
aterrizadas, presupuestadas y con algún financiamiento definido y
posible de alcanzar a través de diferentes métodos de recaudación de
fondos.
En nuestras comunidades, existen numerosas alternativas para postular a
proyectos de subvenciones municipales, estatales, ONG, empresa privada,
y desde luego nuestra propia Asociación Internacional, que nos pueden
permitir, desarrollar con eficiencia y CALIDAD, nuestra labor filantrópica,
en beneficio
de los más necesitados.
Por otro lado, el Presidente, debe tener la capacidad de escuchar las
nuevas proposiciones que le formulen sus socios, nuevas ideas, de tal
manera que la rutina no haga mella al interior del Club, ya que si ésta
se apodera de su accionar, al igual que en un matrimonio, el espíritu
de amor, de dar y de
darse, se van limitando y con el paso de los años, muriendo y lo que en
un momento dado unió ....es motivo de desunión y desencanto.
Por ello, respetando la tradición, los buenos y consolidados programas,
es siempre necesario, inyectar nuevas ideas, en todos los campos de acción
de un Club de Leones, de tal manera que los socios siempre estén
motivados y sientan en sus corazones, que su accionar es importante
y no se limita a la acción repetitiva de año tras año.
El mundo es dinámico, es ágil y en estos días sus cambios se producen
a velocidad vertiginosa, por lo que no podemos darnos el lujo de
quedarnos estancados, viviendo de glorias pasadas, sin hacer algo que
sea más atractivo, para nuestras selvas, conforme a las necesidades del
hoy de las comunidades a las cuales les damos nuestro tiempo y atención
y de nuestras propias necesidades.
El Presidente, como está dicho en repetivas oportunidades, debe ofrecer
a cada León alguna tarea en algún Comité de su agrado....pero
ojo.....a veces nosotros pensamos que a lo mejor a un León de profesión
Contador, por dar un ejemplo, le encantan las finanzas.....y le damos
tareas administrativas que él realiza en su ejercicio profesional
cotidianamente....y lo único que aspira es realizar otra función
dentro del Club. Por lo tanto, a mi modesto juicio y experiencia,
a veces debemos fijarnos detenida y concienzudamente, en el interés
real de nuestro amigo León y no en el que nosotros suponemos.
El Presidente, debe estar constantemente motivado para que sus Leones y
Damas, estén integradas y motivadas al interior del Club. Para
ello, existen algunos instrumentos domésticos que pueden poner en práctica,
tales como, en conjunto con el León Domador, disponer de cenas que sean
del agrado de la mayoría; preocuparse de aquel León, que por razones médicas,
debe tener dieta especial, preocuparse, por ejemplo de los cumpleaños y
en las reuniones de trabajo, mencionar a aquellos que cumplieron un año
más de vida o de matrimonio, o la obtención de un hijo de un título
profesional o académico. Preocuparse, con el Tuercerrabos, que
exista una real armonía entre ellos, de los que se encuentren
enfermos....en fin...
Realizar, al menos empleando unos 5 minutos, una pequeña instrucción
leonística.....a cargo de un León nuevo (debidamente avisado)en cada
reunión o en las reuniones con Damas (Domadoras), algún tema no leonístico,
de interés general o cultural. Prever en algunas oportunidades,
alguna conferencia
importante dictada en unos 20 minutos, por algún académico o personero
público o privado, obre algún tema de interés de la comunidad, sea éste
de orden social, médico, ecológico, etc.
Trabajar a base de Comités, de tal manera que en su trabajo interno,
presenten a la Junta Directiva y al Club, las iniciativas, ya
concensuadas y definidas y evitar así, discusiones durante el
desarrollo de las reuniones comidas.
Participar en las actividades públicas, como un ente social, interesado
de los asuntos comunitarios, lo que trae como consecuencia, primero que
nada, detectar muchas veces, focos de carencias en las cuales el Club
puede hacer algo por suplirla, aliviarla, mitigarla y más importante de
aquello, es una forma óptima de demostar a la comunidad, que los
Leones, no son un grupo elitista que se reunen cada 15 días a comer y a
pasarlo bien....es un buen y efectivo método de difusión y promoción
de neustas actividades humanitarias. Nos permite además, tomar
contactos a veces importantes, para realizar nuestra gestión y
facilitar de paso, el golpear puertas, cuando sea necesario, pues no
estamos enclaustrados y somos conocidos.
Promover la ayuda mutua entre los propios Leones, estare atentos a sus
necesidades, sus intereses, sus inquietudes, sus ideas...
No olvidar que el Presidente no es el dueño del Club y que su accionar
debe ser debidamente aprobado por la selva, logrando de esta manera
comprometer en el año leonístico a todos los miembros del Club.
Respetar a quien, por algún motivo de fuerza mayor, no puede dar más
de lo que
puede. Alguna razón tendrá y sin duda que es importante.
De hecho, su sola
presencia entre nosotros, ya es valiosa, per se.
Todo ello y muchas cosas más, sin duda, que nos ayudarán a actuar
armonica y
afiatadamente como grupo y por consiguiente, dar en forma más eficiente
y con
CALIDAD, nuestros esfuerzos hacia quienes nos necesitan y esperan de
nosotros.
Nos permitirá crecer y cerrar la puerta de atrás...evitando las
deserciones y
atrayendo más voluntades a nuestra organización....logrando los éxitos
esperados y deseados.
Amigos Leones, no digo que en este artículo esté encerrado toda la
verdad, ni menos que sea dueño de ésta. Son solamente algunas
ideas, dentro de un conjunto mucho más amplio, que nos pueden ayudar a
lograr nuestros objetivos y ser eficientes, dinámicos, ágiles,
innovadores.... y por sobre todo, sentir la alegría verdadera en
nuestro interior, que nuestros esfuerzos, valen la pena.
Atenta, cordial y leonísticamente,
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