|
Recopilado por: CL. Gonzalo Retamal Moya
Club de Leones Santiago Los Guindos
Chile
Tal y como hemos definido, un líder es
alguien que inspira, que toma decisiones que afectan a la empresa de
manera positiva, y que puede reunir a un equipo dispar y conseguir que
trabajen con una meta común. Pero si el hecho de ser gerente no le
convierte en líder, ¿cuáles son esas cualidades que hacen destacar a los
líderes?
Veamos:
El carisma es una cualidad que se confunde a menudo con el
requerimiento fundamental para el liderazgo. Sin embargo, se puede
alcanzar un liderazgo carismático con mayor facilidad si se trabaja
para desarrollar las siguientes cualidades:
-Conocimiento: conozca sus cualidades y
utilícelas. Un líder debe conocer los detalles del negocio para poder
trabajar para la empresa.
-Confianza: no sea un microgestor. Si sus empleados tienen la sensación
de que está constantemente husmeando por encima de sus hombros,
conseguirá crear un ambiente de desconfianza. Éste al tanto del trabajo
que están realizando los miembros de su equipo, pero no haga que se
sientan como si el "Gran Hermano" les vigilara.
-Integridad: un líder no será eficaz si sus subordinados y sus
superiores desconfían de él. La empresa enseguida dejará de lado a un
líder que no esté capacitado o que no mantenga su palabra. Por ejemplo,
un líder que le diga una cosa a sus empleados y luego haga otra podría
ser visto como poco capacitado, aunque la diferencia le parezca
insustancial.
-Modelos de conducta: como líder, su vida
pública y privada debería ser ejemplar. Predique con el ejemplo. Un
líder que espera una determinada conducta por parte de sus empleados
pero que no mantiene esa misma conducta, puede sufrir una pérdida de
respeto. Una plantilla que no respeta al líder sufrirá un descenso en la
calidad del trabajo.
Cualidades de un líder (II)
Seguimos analizando las cualidades de los líderes.
Veamos:
-Decisión: los líderes son valorados
por su capacidad para tomar decisiones, sobre todo bajo presión. Cuando
se enfrente a una decisión difícil, recurra a los conocimientos
mencionados en esta lista. Las mejores decisiones son aquellas que se
toman con pleno conocimiento de causa.
-Positivismo: los líderes se eligen para dirigir a un equipo, a
un grupo, o a una organización completa. A menudo se encontrará en
situaciones en las que sus empleados no están presentes; por ejemplo,
en reuniones empresariales de alto nivel. Su positivismo puede y debe
representar a los empleados que han puesto su confianza en usted.
-Optimismo: sea realista, pero no
fatalista. Sus empleados y sus superiores pueden perder rápidamente la
confianza en usted si se enfrentan constantemente con su pesimismo y
negatividad. Las situaciones no son siempre las ideales, pero como
líder se espera que encuentre el mejor modo de arreglar la situación.
Encuentre ese modo y concéntrese en el aspecto positivo.
-Resultados: un líder posee un
registro de decisiones sólidas y de soluciones en las que apoyarse. Si
lleva algún tiempo como gerente, intente elaborar una lista de
decisiones acertadas y de logros de los que sea responsable. No sólo
sirve para mostrar estos logros a los demás, sino para emplearlos en
consolidar la auto confianza en sus capacidades.
-Visión: un líder debe establecer
unas metas que lleven a la empresa en una dirección determinada. Un
líder debe tener amplitud de miras que vayan hacia el futuro para
establecer esas metas y para ayudar al desarrollo de la empresa en la
dirección adecuada. · El ambiente laboral - Mejore el rendimiento
Conseguir un ambiente laboral equilibrado, dinámico y sin ningún tipo
de alteración es un tarea difícil de conseguir. Todos sabemos que el
bienestar en el trabajo es uno de los aspectos básicos que influyen
sobre nuestro rendimiento y es por ello, que los directivos también
juegan un papel importante dentro de este "ecosistema".
Cuando trabajaba para una empresa consultora del sector del vídeo,
observé un interesante fenómeno de motivación. Acabábamos de
instalarnos en unas nuevas oficinas, cuando el dueño anunció que iba a
hacer algunas obras para añadirle interés visual al lugar. Dijo que
cada uno podía elegir el cuadro que quisiera para colgar en su
despacho. Trajo un enorme catálogo de arte de una tienda de marcos para
que pudiésemos elegir. La empresa pagaría el marco para cada cuadro.
Durante semanas elegimos nuestros cuadros y los marcos que iban con
ellos. Luego, esperamos ansiosamente a que los marcos estuviesen
listos. Por fin llegaron todos los cuadros, y fueron colgados. Quedaban
estupendos. Aunque el arte pronto dejó de ser el tema de conversación
en la cafetería, le dio a la oficina el interés y colorido que le
hacían falta, y cada despacho consiguió un aspecto personalizado que
reforzaba la atmósfera creativa. A las personas les hizo sentir que
eran una parte real de la empresa, y a todos nos apetecía un poco más
ir al trabajo por las mañanas.
En resumen.- Así pues, si busca una forma de motivar a sus empleados,
considere que convertir el lugar de trabajo en un entorno más atractivo
podría favorecer un mayor rendimiento.
Delegar tareas - ¿Qué significa
delegar?
Delegar se presta a malos entendidos ya que
no se trata de librarse de tareas sencillas para las que no tiene
tiempo. Delegar no sólo le permite conseguir más tiempo para hacer lo
realmente importante, sino que ayuda a los miembros de su equipo a
desarrollar su potencial, lo que aumenta la eficacia de dicho equipo y
su crédito. En estos últimos mail le explicamos una serie de trucos
para poder delegar tareas sin ningún tipo de consecuencia, ya que
mandar trabajo a los demás miembros de la empresa también es uno de los
aspectos que todo directivo debe controlar.
Así pues, delegar significa:
Repartir responsabilidades
-Proporciona a un miembro de su equipo un objetivo, un plazo, un precio
y unos requisitos de calidad y dejar que él decida cómo hacerlo.
De este modo, aprenderá más, se sentirá satisfecho al lograr un
resultado positivo y le ayudará porque lo liberará de parte de su
exceso de trabajo. Por supuesto, usted es el responsable del resultado
final. Si algo sale mal, tendrá que dar la cara, pero gran parte del
acierto que supone delegar bien es que nada sale mal. · Delegar tareas
- Habilidades para delegar Continuamos explicándole las habilidades
para delegar:
Fijar los parámetros. La persona en
la que delega ha de conocer el trabajo que ha de realizar pero también
el objetivo al que responde. Es importante que conozca lo que se espera
lograr y por qué. Pero necesitará saber algo más: de cuánto tiempo
dispone o qué autoridad tiene.
Así pues, deberá proporcionarle lo siguiente:
-Un objetivo
-Un plazo de entrega
-Unos parámetros de calidad
-Un presupuesto
-Determinar hasta dónde llega su autoridad
-Información sobre los recursos disponibles
Lo que no debe hacer es explicarle cómo ha de realizar el trabajo.
Limítese a facilitarle todo lo necesario para obtener el resultado
deseado, incluida información sobre el plazo, el coste, etc. Pero la
persona ha de ser libre de elegir cómo llegar a ese resultado.
Retomando la analogía del objetivo como destino de un viaje, la persona
en la que delega ha de poder elegir la ruta siempre y cuando llegue al
destino indicado en el plazo marcado, habiendo consumido una cantidad
de gasolina razonable y sin tener un accidente de coche. Si lo desea,
pídale que le indique qué ruta piensa seguir, pero no la cambie si no
le parece bien. Si prevé un problema que la otra persona no parece ver,
hágaselo saber y deje que sea ella quien lo resuelva.
Asegúrese de que le ha entendido. Anime a la otra persona a que
hable sobre el trabajo para estar seguro de que ha entendido bien lo
que tiene que hacer y por qué. Le puede sugerir ideas siempre que no le
desoriente o le obligue a adoptar su enfoque.
Dé información. Si puede, ayude a la persona en la que haya
delegado. Hable con el jefe de otro departamento para que le ayude,
explíquele dónde puede encontrar la información si usted lo sabe y ella
no, facilítele el acceso a los documentos que puedan serle útiles,
entréguele una copia del borrador de la propuesta para la que investiga
o, en su defecto, sus notas. · Delegar tareas -
Habilidades para delegar (III) acabaremos de
explicarle las habilidades para delegar.
Veamos:
Siga de cerca sus avances. Si el proyecto es largo, organice
reuniones de seguimiento. Aun en las tareas cortas, no olvide comprobar
cómo va: un seguimiento de cerca pero informal suele dar mejor
resultado que una reunión formal. Eso permite que el empleado le
consulte las dudas que hayan podido surgir, que compruebe que no se
está perdiendo en detalles o que ha elegido el enfoque equivocado. El
seguimiento mejora su confianza y, de paso, también le tranquiliza.
En cualquier caso, hacer un seguimiento no implica interferir.
Compruebe que no está cometiendo errores graves, pero no pierda el
tiempo con trivialidades. Es inevitable que no todo esté a su gusto y,
probablemente, de haber hecho el trabajo usted, habría cometido errores
graves, pero no pierda el tiempo con trivialidades. Es inevitable que
no todo esté a su gusto y, probablemente, de haber hecho el trabajo
usted, habría cometido errores similares. Sólo debe intervenir en caso
de error grave y sólo para que las cosas vuelva a su cauce. Quitarle a
alguien una tarea que le había delegado resulta muy desmoralizador y
sólo debe hacerse en circunstancias extremas.
Valore el trabajo. Cuando la persona haya terminado su trabajo,
prepare una reunión de evaluación. Si lo merece, felicítele y alabe su
esfuerzo. Tenga en cuenta que aunque el resultado no fuese el esperado,
siempre hay algo que valorar. Es importante que el empleado haya
aprendido una o más lecciones al realizar la tarea. Recuerde que tanto
el éxito como el fracaso son responsabilidad suya.
|