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Recopilado por: PDG Eliezer Caro Martínez
Puerto Rico
Una de las más grandes satisfacciones que
tiene el ser humano, es la seguridad de contar con grandes amigos. Con
el paso del tiempo la amistad se fortalece sin darnos cuenta, la
convivencia ha traído aficiones, gustos e intereses en común,
compartiendo preocupaciones, alegrías, triunfos y la seguridad de contar
con un apoyo incondicional.
La esencia de la amistad radica en los valores, que son el cimiento de
las relaciones duraderas, porque nuestra amistad sobrepasa con mucho la
superficialidad, sin quedarnos en lo anecdótico, la broma, el buen
momento o pasivamente en disposición para lo que se ofrezca.
Es de gran utilidad considerar la importancia que tienen otros valores
para fortalecer el valor de la amistad, entre los más importantes se
encuentran:
Coherencia
De fundamental importancia es mostrar una personalidad única con todas
las personas y en todos los ambientes: vocabulario, modales, actitudes,
opinión, y nuestra conducta en general.
Nada es más desconcertante que descubrir distintas formas de ser en una
misma persona, esto afecta significativamente la comunicación, provoca
desconfianza y demuestra falta de madurez.
Flexibilidad
La adaptación a los distintos ambientes facilita la convivencia,
facilita la comunicación y permite acrecentar nuestro círculo de
amistades. Debemos tomar en cuenta que la persona flexible es amable y
servicial siempre, en todo lugar; si sólo tenemos atenciones con las
personas que conocemos, no se puede hablar de flexibilidad.
Signos evidentes de flexibilidad son: ceder la palabra; rectificar la
opinión, pedir disculpas; participar de las actividades y aficiones que
gustan a los demás (siempre y cuando permitan la vivencia de los
valores), aceptar los consejos y recomendaciones sobre nuestra persona
con sencillez y serenidad.
Como detalle importante, podemos señalar que una persona puede tener
varios amigos con intereses diametralmente opuestos; la flexibilidad nos
permite alejar ese sentimiento de exclusividad que muchas personas
equivocadamente reclaman. Cada persona por ser naturalmente diferente
aporta algo distinto en la vida de los demás, en eso consiste el
enriquecimiento personal y el cultivo de amistades.
Comunicación
La verdadera comunicación no es una agradable conversación que muchas
veces puede ser superficial. Comunicarse significa participar de nuestro
yo a nuestros amigos, con la sinceridad de las palabras, transmitiendo
nuestros verdaderos puntos de vista y manera de sentir, sólo así existe
un intercambio real de pensamientos que desembocan en la comprensión y
el entendimiento.
La forma más simple de conservar una amistad, es manteniendo contacto
frecuente con nuestros amigos sin importar la distancia, pues unos
minutos bastan para hacer una llamada o escribir un correo electrónico.
Preguntar por el estado de salud, el trabajo, cual fue el resultado de
sus últimos planes, enviar saludos a la familia... tantas cosas que
podemos decir que demuestran interés y sincera amistad.
Desgraciadamente hay personas que se llaman amigos, pero sólo aparecen
cuando necesitan algo.
Generosidad
Lo importante de este valor es hacer lo posible por otorgar nuestro
tiempo, recursos, conocimientos y cualidades cuando los demás lo
necesiten, donde no importa si piden o no nuestra intervención. Muchas
veces esperamos que nuestros amigos estén a nuestra disposición y lo
demuestran con hechos; pero en ocasiones, por distracción o simple
comodidad no correspondemos de la misma manera, ¿no es esto una forma de
aprovechar y utilizar la amistad en beneficio personal?
La generosidad no tiene barreras, pues los amigos dan su persona
desinteresadamente y sin límites: están pendientes de las preocupaciones
y necesidades; acompañándose en la enfermedad o en los malos momentos;
gozan de los triunfos y las alegrías, sin el sentimiento mezquino de la
envidia; la generosidad se extiende a las cosas materiales, la ayuda
para reparar el auto...
Lealtad
No hay riqueza más valiosa que un buen amigo seguro. Ser leal supone ser
persona de palabra, que responda con fidelidad a los compromisos que la
amistad lleva consigo; los amigos nobles no critican, ni murmuran, ni
traicionan una confidencia personal y siempre se encuentra veracidad en
sus palabras. Son verdaderos amigos quienes defienden los intereses y el
buen nombre de sus amigos.
Ser leal también es hablar claro y ser franco; la lealtad también se
demuestra al corregir a un amigo que se equivoca.
Agradecimiento
Un pequeño detalle de agradecimiento fortalece nuestra amistad
significativamente, no pensemos en objetos, devolver el favor en la
misma proporción o cualquier cosa extraña, entre los amigos basta dar
las gracias sinceramente como reconocimiento a la ayuda que hemos
recibido. Pero hay que decirlo.
Debemos tomar en cuenta que los pequeños detalles son espontáneos y
representan verdaderas muestras de afecto, pero nunca deben aparecer
como "pago" al beneficio que desinteresadamente recibimos, pues los
obsequios, invitaciones y otros detalles, son elementos naturales de una
amistad.
Los verdaderos amigos siempre nos ayudarán a superarnos y a vivir mejor,
porque el interés está puesto en la persona, no en sus pertenencias,
posición o lo divertido que pueda ser. La confianza, el consejo oportuno
sobre las buenas costumbres, hábitos, diversiones o el orden de nuestros
afectos, constituyen muestras claras de aprecio, compromiso y
responsabilidad.
Los valores nos ayudan a encontrar nuevos amigos y mejores amistades,
porque nuestra actitud es franca y abierta para todas las personas. Ser
un "mejor amigo" no es un objetivo para buscar el reconocimiento o
alimentar nuestra vanidad, es una forma de elevar la calidad de las
relaciones humanas con nuestro ejemplo.
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