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Por: CL Ricaurte E. Saval R.
Club de Leones de Balboa
Distrito D1 - Panamá
1.- Manténte fresco cuando otros están furiosos, y pierdan la cabeza. Tú
tienes el absoluto control sobre tus emociones, no lo pierdas. No se
trata de no demostrar tú molestia, sino de hacerlo mesuradamente, sin
después arrepentirte de una acción cometida en un momento de descontrol.
2.- Recuerda, que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista: el
tuyo, el del otro, y los de terceros, los cuales probablemente están más
cerca de la objetividad. Siendo más versátil y viendo las cosas desde la
perspectiva de los demás, enriquecerás tú propio punto de vista.
3.- Espera a calmarte antes de hablar. Ten en cuenta que la relación es
mucho más importante, que la discusión. Dale más relevancia a las
personas, que a las opiniones.
4.- Trata a toda persona con la cual tengas contacto, como si fuera un
pariente rico, con una gran fortuna, de quien esperas ser incluido en su
testamento. Nunca te arrepientas de tratar bien a la gente. Es el mejor
negocio, en todos los sentidos.
5.- Busca el lado positivo y agradable, aún de las situaciones más
complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar más
fácilmente los momentos difíciles, y a convertir los problemas en
oportunidades.
6.- Establece el hábito de hacer preguntas y, sobre todo, de escuchar
las respuestas. Pregunta antes de reaccionar. Algunas veces disparamos,
y después preguntamos. También, preguntamos, pero escuchamos para
contestar, y no para entender.
7.- No hagas ó digas nada que pueda herir susceptibilidades ó hacer daño
a otra persona. Aférrate al proverbio que dice: "que todo lo que uno le
haga a otra persona, se devolverá en espiral". La gente no recuerda
tanto lo que tú dices ó haces sino la intención, con la que lo haces.
8.- Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y critica
destructiva. Observa, detenidamente si el propósito de tus palabras es
ayudar, desahogarte ó hacer daño.
9.- Ten siempre presente que si toleras a los demás, ellos también serán
pacientes contigo en los aspectos no muy gratos de tú personalidad.
10.- El verdadero líder, sabe reconocer sus errores, y acepta su
responsabilidad. No olvides nunca que un conflicto bien manejado,
fortalece la relación, y te ayuda enormemente a aprender de las
diferencias.
¡EL PENSAMIENTO POSITIVO, ES UNA DISCIPLINA QUE EJERCITADA CON
CONSTANCIA, TE DARÁ EL PODER DE CAMBIAR TÚ ENTORNO Y, POR CONSIGUIENTE
TÚ VIDA!
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