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Recopilado por: CL Gonzalo Retamal Moya
Club de Leones Santiago - Los Guindos
Chile
Son muchas las definiciones que se han dado acerca de lo que es el
liderazgo, las características de un buen líder y el concepto que
nosotros mismos podamos tener sobre el tema.
En muchas ocasiones tendemos a endiosar a personas que por sus
cualidades, trabajo y el éxito logrado en el mismo han tenido
determinada trascendencia, esto hace que se vean ante nuestros ojos como
superiores, inalcanzables y difíciles de imitar.
En realidad esto no es así, si observamos con detenimiento, muchos de
los grandes líderes no pertenecen a una determinada clase social, grupo
étnico o religioso, simplemente son personas que con mucho esfuerzo han
convertido su pequeño sueño en una realidad constante y muy cautivadora
para sus seguidores. Son personas que se han hecho a base de trabajo y
la experiencia que sólo se consigue a través de los errores cometidos.
Podemos encontrar muy frecuentemente como habilidades principales en
ellos:
a.. La capacidad de traducir las miles de ideas que existen en su
mente en un objetivo concreto que
se podrá ampliar en la medida del tiempo, esto es lo que se conoce como
tener visión.
b.. La segunda habilidad es poder transmitir este sueño a un
determinado grupo de seguidores de manera tal que ellos se quieran
comprometer con dicha causa y lo hagan de manera voluntaria y sin
manipulación. Para lograr transmitir un concepto no se necesita ser un
gran orador, simplemente se requiere mucho conocimiento sobre el tema y
un lenguaje práctico y sencillo lleno de ejemplos y analogías que
cualquiera pudiera dilucidar con facilidad.
De la anterior, es decir, de la forma como se transmitan los conceptos
depende mucho la tercera habilidad que es la de generar confianza y
credibilidad, esto logra un mayor grado de compromiso y se refleja en un
mayor esfuerzo que finalmente se traduce en el éxito del trabajo puesto
en marcha.
Pero creo que tal vez la habilidad más importante de un líder es sembrar
la semilla en sus colaboradores para que cada uno sea un líder
individual comprendiendo que por más alto, gordo o flaco, tímido o audaz
que pueda ser, siempre podrá explotar y transmitir lo que se ha
mencionado anteriormente.
Un líder no nace y tampoco se hace de la noche a la mañana, un líder se
forja a través de trabajo, dinamismo, fe en lo que se quiere, optimismo,
confianza en el grupo de trabajo y mucha dedicación.
Marcela Cuesta
Ingeniera Agrónoma
Universidad Nacional de Colombia.
Gerente en uno de los mayores bancos de
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