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EL EXITO... |
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Por:
Jorge Sánchez Zuñiga
El
éxito... No
se debe a los títulos que tienes, sean de nobleza o académicos, ni a
la sangre heredada o a la escuela donde estudiaste. No se trata de si eres jefe o subordinado, si escalaste la siguiente posición en tu organización o estás en la ignorada base de la misma. No
se trata de si eres miembro prominente de clubes sociales o si sales en
las páginas de los No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen Administrador, si hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces o si eres religioso. No es la tecnología que empleas, por brillante y avanzada que ésta sea. No se debe a la ropa que usas o si gozas de un tiempo compartido, si vas con regularidad a la frontera o si después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus para el espejo social. No
se trata de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres
atractivo, joven o viejo. Se trata de si te recuerdan cuando te vas. Se
refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o
no rencor en tu corazón. De si no fincaste tu éxito en la desdicha ajena y si tus logros no hieren a tus semejantes. Es acerca de tu inclusión con los otros, no de tu control sobre los demás; de tu apertura hacia todos los demás y no de tu simulación para con ellos. Es
sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón; si fuiste egoísta o
generoso, si amaste a la Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta ajena. No es acerca de cuántos te siguen, sino de cuántos realmente te aman. No es acerca de transmitir todo, sino cuántos te creen, de si eres feliz o finges estarlo. Se
trata del equilibrio, de la justicia, del bien ser que conduce al bien
tener y al bien estar. |