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Recopilación de: CL PDG Jan Kokelaar
OImué, Chile
Reciclar mejor baterías de plomo para proteger la salud.
(29/05/02). Una serie de directrices que establezcan un mejor reciclaje de
las baterías de plomo para proteger la salud y el medio ambiente, fueron
presentadas por el director ejecutivo del PNUMA (Programa de Naciones Unidas
para el Medio Ambiente), Klaus Toepfer.
PNUMA.
Estas nuevas recomendaciones aconsejan el procedimientos para recoger,
transportar y almacenar las baterías usadas. Toepfer subrayó que "el plomo
es extremadamente útil" pero advirtió también de que "provoca todo tipo de
intoxicaciones". "El reciclaje de baterías de plomo es una de las más graves
fuentes de peligro potencial, particularmente para los operarios del sector
informal que se encargan de ello en los países en vías de desarrollo", dijo
Toepfer. Indicó que para evitar los daños es necesario "respetar
estrictamente normas ecológicas y profesionales que sólo pueden garantizar
algunas empresas especializadas".
Los nuevos consejos especifican respecto a la manera de recolectar las pilas
y baterías usadas que los fabricantes, los distribuidores y los vendedores
deberían responsabilizarse en recuperar las que estén agotadas. Asimismo,
recomiendan el procedimiento a seguir para almacenar las baterías usadas y
agotadas, para transportarlas y para vaciarlas de electrolitos, y que eviten
la contaminación. Pretenden facilitar a los poderes públicos los principios
para futuras legislaciones para mejorar la gestión de este tipo de
acumuladores de energía, además de aconsejar a las industrias la manera de
mejorar su gestión.
La batería de plomo, un invento que remonta a 1889, representa un grave
peligro para el ser humano y para el medio ambiente debido a su elevado
contenido en plomo. Respirar el polvo o las emanaciones de vapor del plomo
puede provocar graves perturbaciones para la salud, incluida la muerte,
además de perjudicar el medio ambiente, advierte el PNUMA. El plomo de las
baterías penetra en el ser humano a través de los pulmones, se acumula
esencialmente en los huesos y los primeros síntomas de intoxicación son la
fatiga, la jaqueca, dolores en las articulaciones y los músculos, pérdida de
memoria y de apetito y perturbación del sueño. Pero la prolongada inhalación
de plomo puede provocar diarrea, dolores agudos en el abdomen, convulsiones,
delirio, el estado de coma y el fallecimiento, según los expertos. Además
puede perjudicar la formación del feto en la mujeres embarazadas y
trastornos en los niños tales como problemas neuropsíquicos.
Los vertidos de residuos de aceites con elevado contenido en plomo en zonas
agrícolas son susceptibles también de causar graves trastornos en la
vegetación y la ganadería, y por consiguiente en la cadena alimentaria.
Según cálculos del PNUMA , de los 2,5 millones de toneladas de plomo que se
producen anualmente en todo el mundo, tres cuartas partes sirven para la
fabricación de baterías que se utilizan en los automóviles, los teléfonos y
computadoras portátiles o en las industrias.
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